La imagen que he tomado como referencia para construir esta cometa procede de una tarjeta japonesa de felicitación de Año Nuevo de 1926, conservada en el Museo de Bellas Artes de Boston (Estados Unidos). En ella aparece un niño haciendo volar una cometa rectangular decorada con la cabeza de un tigre, cuya imagen mostraré al final del artículo.
Un siglo después, he construido mi propia versión de aquella cometa, procurando conservar el diseño original. Para su elaboración he utilizado varillas de bambú, papel japonés Shoji, cordel de algodón y pinturas acrílicas. Sus dimensiones son 49 cm de largo y 33,5 cm de ancho. Esta es mi cometa:

Cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Las dimensiones de las distintas secciones de la cometa se muestran en el siguiente plano proporcional, expresadas en centímetros. Las varillas de bambú están resaltadas en morado, los cordeles de algodón en negro y los puntos de anclaje de la brida están marcados con círculos rojos:

Plano proporcional de la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
A: 33,5 cm; B: 49 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está formado por cinco varillas de bambú de 3x2 mm de sección y dos cordeles de algodón trenzado de 1 mm de diámetro que forman los dos lados mayores de la cometa. Até todas las varillas de bambú con hilo torzal de poliéster y reforcé todas las uniones con cola blanca para madera:

Armazón de la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta de esta cometa es de papel japonés Shoji
con un gramaje de unos 53 g/m2. Dibujé en este papel los trazos
principales del dibujo y lo coloreé con pinturas acrílicas, reproduciendo el
diseño de la cometa que aparece en la tarjeta japonesa de Año Nuevo de 1926:

Decoración con pinturas acrílicas de la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Recorté el papel de la cubierta con la forma rectangular de la cometa, dejando un pequeño reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al perímetro del armazón:

Papel pegado al armazón de la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Até los tres cabos de la brida en los puntos
indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un
nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA)
de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de
ataque de la cometa según el viento existente:

Brida de la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El armazón de esta cometa se curva mediante hilos tensores,
tal como se aprecia en la tarjeta japonesa. Esta curvatura genera un ángulo
diedro que contribuye a mantener la cometa estable y equilibrada durante el
vuelo. Cuando una ráfaga de viento incide sobre uno de sus lados, el diedro
favorece la recuperación de la posición de equilibrio, reduciendo la tendencia
de la cometa a inclinarse o girar.
Para lograr esta curvatura, até dos hilos tensores a ambas
varillas horizontales mediante nudos
taut-line
hitch. Estos nudos permiten regular la tensión de los hilos y, de este
modo, curvar las varillas hasta conseguir la forma deseada:

Armazón curvado de la cometa rectangular con cabeza de tigre mediante hilos tensores
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cometa tiene dos colas de cinta de 2,5 cm de ancho y 200 cm de largo, sujetas a sus esquinas inferiores. Además de decorar, contribuyen a mejorar su estabilidad durante el vuelo.
A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 8 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El diseño original de esta cometa aparece en una tarjeta de Año Nuevo de un niño con cometa de tigre, de autor desconocido. Es una litografía en color realizada en 1926 que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Boston (Estados Unidos), dentro de la colección Leonard A. Lauder:
Niño con cometa de
cabeza de tigre, tarjeta japonesa de Año Nuevo, 1926.
Artista desconocido.
Litografía en color y tinta sobre cartulina.
Museo de Bellas Artes de Boston
(Museum of Fine Arts, Boston).
Colección Leonard A. Lauder.
(Fuente: Museum of Fine Arts, Boston)
En la tarjeta aparecen dos inscripciones japonesas: la de la derecha es la felicitación principal y significa “Feliz Año Nuevo”; la de la izquierda, “3 de enero”.
El año 1926 también tiene un significado especial: fue el año del tigre en el calendario zodiacal japonés. Por tanto, la elección de este animal para una felicitación de Año Nuevo de 1926 no parece casual.
Un detalle interesante de la tarjeta de Año Nuevo de 1926 es el carrete que utiliza el niño para manejar el hilo de la cometa. Es un modelo tradicional de madera con forma de H. Hace tiempo construí uno de estos carretes de madera, por lo que he decidido incluirlo junto a la cometa que he reproducido a partir de la antigua ilustración japonesa:

Cometa japonesa rectangular con cabeza de tigre y carrete japonés en forma de H
(Foto: Juan Antonio Muñoz)