Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.
Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.
En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.
Durante los años que he investigado la historia de las cometas, he descubierto que muchas de ellas han quedado reflejadas en pinturas, grabados y dibujos de distintas épocas. En ocasiones aparecen como protagonistas; en otras, como un detalle casi oculto que merece una mirada más atenta.
En este artículo he elegido el grabado titulado “La crueldad del toro de Zaandam”, conservado en el Rijksmuseum de Ámsterdam, para explorar la historia que hay detrás de la cometa representada y lo que puede enseñarnos sobre su época:
La crueldad del toro de Zaandam, 1647
Xilografía. Grabador: anónimo, Países Bajos
Rijksmuseum, Ámsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)
Resulta chocante que en este grabado aparezca un niño volando
una cometa en una imagen que representa una tragedia espantosa.
La xilografía ilustra un suceso ocurrido el 29 de agosto de
1647 en Zaandam, al
norte de Ámsterdam.
Según la descripción conservada en varias estampas
contemporáneas y posteriores, un campesino y su esposa embarazada fueron
atacados por un toro. La mujer fue corneada con tal violencia que el feto salió
expulsado de su vientre, pues el toro le desgarró el útero. En el grabado se ve
a la mujer suspendida en el aire, lanzada violentamente por la cornada y el
feto expulsado de su vientre cae por el aire. El hombre y su mujer resultaron
gravemente heridos y fallecieron dos días después. El niño sobrevivió y el toro
fue sacrificado.
El episodio causó enorme impresión en la sociedad holandesa
del siglo XVII y fue reproducido en numerosas hojas informativas y estampas de
sucesos, como en esta que se conserva en el Rijksmuseum, donde el artista resume
toda la historia en una sola imagen:
Ilustración de los sucesos conocidos como la Crueldad del Toro, 1647.
Rijksmuseum, Amsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)
He podido traducir íntegramente el texto que acompaña a esta estampa. La imagen muestra el interior de una habitación donde yacen el campesino y su esposa, ambos mortalmente heridos. Al fondo se representan dos escenas del suceso: el ataque del toro a la pareja y el momento en que el animal es finalmente sacrificado. Bajo la ilustración se incluye una detallada descripción de los hechos, varios poemas dedicados a los protagonistas y la declaración del médico que los atendió. He de decir que el parte médico resulta espeluznante por las lesiones que se mencionan, por lo que he preferido no reproducirlo en este artículo.
¿Por qué aparece una cometa?
En el texto de la estampa anterior se cuenta que un toro rojo estaba pastando atado detrás de la casa de su dueño. El toro, provocado por los muchachos que por allí estaban volando cometas de papel, rompió la cuerda y corrió hacia los corrales de las vacas; el pastor, lo persiguió con un palo en la mano y finalmente el animal enfurecido corneó al pastor y posteriormente a su mujer que acudió en su ayuda.
Por tanto, la presencia de la cometa no es casual, sino que forma parte de la secuencia de acontecimientos que desembocan en la tragedia. Más que un simple detalle decorativo, la cometa forma parte del propio relato histórico y constituye un valioso testimonio de que volarlas era una actividad muy común entre los niños holandeses de mediados del siglo XVII.
La cometa representada
El artista representó en el grabado “La crueldad del toro de Zaandam” una cometa de estilo "French Peartop" (cometa francesa con forma de pera), muy popular en Francia y otros países europeos entre los siglos XVII al XIX, como se muestra en esta pintura holandesa de la misma época que el grabado:
Niños volando cometas
(Fuente: National Trust Collections, probablemente del pintor neerlandés Justus de Gelder, realizada entre 1670 y 1675)
Cuando me preguntan sobre las cometas, casi siempre surge la
misma cuestión: ¿Quién inventó las cometas?
Hasta ahora había evitado escribir sobre este asunto porque
no encontraba una respuesta suficientemente convincente. Así que decidí
investigar el tema en profundidad, buscando y consultando fuentes originales o
primarias para intentar averiguar qué se sabe realmente sobre el origen de las
cometas.
En este artículo no pretendo realizar un recorrido histórico
sobre la expansión de la cometa por el mundo, asunto que dejaré para otra
ocasión. Mi objetivo es compartir los hechos documentados que he encontrado
acerca de sus posibles orígenes.
Los historiadores coinciden en que las cometas existen desde
hace al menos dos mil años, y probablemente desde mucho antes. Existen dos
grandes teorías sobre su origen: una sitúa su invención en China y la
otra en el mundo austronesio, una vasta región que abarca Indonesia, Malasia
y numerosas islas del Pacífico:
China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
El origen de las cometas en China
La mayoría de los textos consultados mencionan a dos
personajes chinos como constructores de los primeros artefactos voladores
semejantes a las cometas: Mozi y Lu Ban.
Con el fin de verificar estas afirmaciones, he recurrido a “Shidian
Guji”, una plataforma digital de lectura de textos clásicos chinos. Aquí he
podido consultar el Han Feizi (libro del Maestro Han Fei) donde
aparecen comentarios sobre Mozi y Lu Ban.
El libro Han Feizi del período Guangxu de la dinastía Qing. Se exhibe en el Museo Provincial de Hunan.
(Foto: Wikipedia. Dominio público)
Mozi y el ave de madera
Mozi (墨子)
nació en lo que ahora es Tengzhou (provincia de Shandong), relativamente cerca de Weifang,
la capital mundial de las cometas. Fue un filósofo, ingeniero y pensador chino
que vivió aproximadamente entre los años 470 y 391 a. C. He encontrado varias
referencias en libros antiguos chinos en las que se afirma que construyó un ave
de madera capaz de volar.
Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
En la obra de Han Feizi (aprox. 280-233 a. C.)
Capítulos Exteriores, Sección Izquierda, Parte 1, puede leerse:
“Mozi construyó un ave de madera (milano de madera); tardó tres años en terminarla. Voló durante un día y después se rompió”:
Fuente: Han Feizi , Volumen 11 , compilado por Wu Mianxue ( Dinastía Ming ), edición impresa en xilografía de Wu Mianxue de la Dinastía Ming, página 5.
Según el Han Feizi, Mozi construyó un “milano de madera” (木鳶) que tardó tres años en fabricar y que voló durante un día. Aunque la naturaleza exacta del artefacto es desconocida, la tradición china posterior consideró este relato como uno de los antecedentes más antiguos de las cometas.
Esta referencia constituye uno de los testimonios más antiguos relacionados con la construcción de artefactos voladores en la antigua China.
Lu Ban y la urraca voladora
Lu Ban (鲁班)
(506-443 a. C.) fue un célebre carpintero, ingeniero, arquitecto e inventor
chino. Su nombre original era Gongshu Ban (公输班). Aunque con frecuencia se
afirma que fue discípulo de Mozi, en realidad ambos fueron contemporáneos y
representaron corrientes de pensamiento diferentes.
Escultura de Lu Ban frente al Museo de Cometas de Weifang, Shandong, China. La figura muestra a Lu Ban con los brazos extendidos, integrándose con el "pájaro de madera" o cometa que construyó. (Fuente: Wikimedia, Rolfmueller)
Diversas fuentes antiguas le atribuyen la construcción de un
ave de madera capaz de permanecer en el aire durante tres días.
En “Shidian Guji” he encontrado este escrito de Mozi
sobre Lu Ban:
“Gongshu Ban (Lu Ban) talló bambú y madera para hacer una urraca. Una vez terminada, la hizo volar y permaneció tres días sin descender”:
Fuente: Mozi, Volumen 13 , "Cuestiones de Lu ( Capítulo 49 )", escrito por Mozi y sus discípulos durante el Período de Primavera y Otoño. Reimpreso de la edición Zhengtong Daozang de la dinastía Ming por Shanghai Hanfenlou, página 9.
En este texto utiliza el verbo 飛 (volar) y afirma que permaneció
tres días en el aire, pero no menciona ninguna cuerda ni ningún sistema de
sustentación.
¿Eran realmente cometas?
Estas referencias indican que ya en el siglo V a. C.
existían en China relatos sobre artefactos de madera y bambú capaces de
mantenerse en el aire. Sin embargo, ninguna de las fuentes conservadas menciona
que estuvieran sujetos por una cuerda ni explica cómo lograban volar.
Muchos historiadores consideran que estas “aves de madera”
pudieron ser cometas primitivas impulsadas por el viento, aunque las fuentes
originales no permiten asegurarlo. En cualquier caso, constituyen las
referencias escritas más antiguas conocidas sobre artefactos voladores que
podrían haber sido los antecesores de las cometas.
La cometa china se desarrolló rápidamente con fines
militares (señales, medición de distancias, espionaje) y antiguos rituales. Con
la invención del papel en China en el año 105 d. C. surgieron las
cometas de papel que se popularizaron entre la gente común, y desde entonces la
cometa se ha utilizado con fines recreativos.
La referencia más antigua y documentada de una pintura china
que muestra niños volando cometas es obra del pintor Su Hanchen (苏汉臣, 1094–1172), titulada Cien
niños jugando en primavera (c. 1130–1160):
"Cien niños
jugando en primavera" de Su Hanchen (s. XII)
Museo del Palacio Nacional de Taipéi (Taiwán)
(Fuente: Wikipedia.
Dominio Público)
La pintura muestra un gran jardín donde decenas de niños
realizan múltiples juegos tradicionales de la época. En la parte superior
izquierda de la pintura, un grupo de niños vuelan una cometa (conocidas
en esa época como zhiyuan o pájaros de papel):
Detalle de “Cien
niños jugando en primavera” de Su Hanchen donde se ve a unos niños volando una
cometa. (Fuente: Wikipedia.
Dominio Público)
El origen de las cometas en Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
La teoría sobre el origen de las cometas en la región de Malasia, Indonesia e islas del Pacífico se basa en la utilización de cometas hechas con hojas para pescar. Esta técnica es una práctica ancestral perfectamente documentada que se practica todavía en la actualidad:
Aprendiendo la técnica ancestral de la pesca con cometa
Los pescadores utilizan una hoja grande (de palmera o
similar), a menudo reforzada con una estructura sencilla o simplemente plegada,
para actuar como una vela. Al estar atada a una línea de pesca, el viento
arrastra la "cometa-hoja" lejos de la canoa o de la orilla,
permitiendo que el anzuelo o cebo toque la superficie del agua lejos del
alcance del pescador.
Las siguientes ilustraciones, provenientes de los archivos
del Museo Etnológico de Leipzig, muestran diversas "cometa de hoja"
de diferentes archipiélagos de Melanesia. Se observa una
transición desde formas muy sencillas, que utilizan hojas casi intactas hasta
estructuras complejas reforzadas con costillas de bambú y fibras:
Cometas tradicionales de Melanesia utilizadas para la pesca
(Fuente: Hans Plischke, Der Fischdrachen, Veröffentlichungen des Städtischen Museums für Völkerkunde zu Leipzig, Heft 6, R.Voigtländers Verlag, Leipzig 1922)
Aunque es difícil datar exactamente cuándo comenzó esta
práctica debido a que los materiales orgánicos (hojas) se descomponen, se sabe
que es una técnica milenaria. Los cronistas europeos que llegaron al Sudeste
asiático y al Pacífico a finales del siglo XVI ya describían este método como
una actividad consolidada y tradicional de las poblaciones locales.
Investigadores como Clive Hart (autor de “Kites: An
Historical Survey”) y Tal Streeter (autor de “The Art of the Japanese Kite”)
creen que estas cometas de hojas, aún utilizadas en el archipiélago malayo y en
Oceanía, son siglos anteriores a las cometas chinas, pero no se han podido
datar con exactitud.
La pintura rupestre de la isla de Muna
Tengo que hacer referencia a lo que se afirma que es la
representación más antigua de una cometa: la pintura rupestre en la cueva
Sugi Patani cerca del pueblo de Liang Kabori de la isla de Muna, descubierta
en 1996. Esta isla se encuentra en una zona de Indonesia donde aún se utilizan
las cometas tradicionales de hojas para la pesca y la caza de murciélagos.
He encontrado dos imágenes de esta pintura rupestre de un
supuesto hombre con cometa. Una es la de Wolfgang Bieck, profesor de Bad
Bevensen en Alemania, que visitó la cueva en 1997, afirmando que la pintura
rupestre representa a una persona sosteniendo una "cometa de hoja":
Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Wolfgang Bieck, Kite The Drachen Foundation Journal Nº 11, Spring 2003)
La otra imagen procede de un vídeo de Kompas TV sobre dichas pinturas rupestres:
Pintura rupestre
en la isla de Muna (Indonesia) (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Aunque esta pintura rupestre ha sido citada ocasionalmente
como una posible representación de una cometa, no existe una datación fiable de
la figura y su identificación como tal no ha sido aceptada de forma general por
la comunidad científica.
En resumen, tras revisar numerosas fuentes, creo
que lo más posible es que las cometas podrían haber surgido de forma
independiente en China y en los pueblos austronesios. Sin embargo, más allá
de las distintas hipótesis sobre su origen, las cometas ocupan un lugar importante
en la historia: fueron los primeros artefactos voladores creados por el ser
humano.
La cometa Ikanobori que he construido es originaria de la ciudad de Hakodate, en la
isla japonesa de Hokkaido. Estas cometas se vuelan allí desde tiempos remotos y
recuerdan por su forma a un calamar, un cefalópodo estrechamente ligado a la
tradición pesquera de la ciudad.
Esta es mi versión de la cometa Ikanobori, que mide 130 cm
de longitud y 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de
bambú y tilo para el armazón y papel japonés Tosa Washi para la cubierta. La
decoré con pinturas acrílicas reproduciendo uno de los diseños tradicionales de
esta cometa:
Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Los Ikanobori o Ika nobori (いかのぼり) son cometas tradicionales
con forma de calamar. “Ika” significa calamar y “nobori” significa
"subir", "ascender" o "elevarse". Por lo tanto,
Ikanobori puede traducirse como “el calamar que asciende al cielo”.
En el Japón antiguo durante el periodo Edo (1603-1868), a
las cometas no se les llamaba tako (凧), como hoy en día, sino ikanobori. Con el tiempo, en Hakodate se
rescató este concepto para sus cometas con forma de calamar.
El diseño de esta cometa está compuesto por varios
elementos. La parte superior de la cometa simula la cabeza del calamar con el
símbolo del Sol Rojo de la bandera japonesa. En el cuerpo se muestra un
gran carácter kanji (祝)
que significa "celebración". Es un símbolo para festejar o desear
una captura abundante de calamar. Las olas, representadas por los trazos
azules y negros de los costados, simbolizan el oleaje del mar en homenaje a la
cultura de las comunidades pesqueras que viven y prosperan gracias a él. La
cola representa los brazos y tentáculos del calamar: 8 por delante y dos
por detrás.
Las dimensiones de las distintas secciones de la cometa se
muestran en el siguiente plano a escala, expresadas en centímetros. Las
varillas de bambú y tilo están resaltadas en morado, los bordes del papel en
negro, y los puntos de anclaje de la brida están marcados con círculos rojos:
Plano a escala de la cometa Ikanobori
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Dimensiones en centímetros:
AB
CD
EF
GH
AI
AJ
K
L
M
54
38
34,5
33
21
39
28
15,5
76
El armazón está formado por varillas de bambú y
madera de tilo con secciones comprendidas entre 2 y 5 mm de ancho. Las varillas
de bambú de la parte superior de la cabeza han sido curvadas mediante calor y
están atadas entre sí y a la varilla central con hilo torzal de poliéster muy
resistente. Todas las varillas están pegadas con cola blanca para madera de
alta resistencia:
Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta de la cometa es de papel japonés Tosa
Washi con un gramaje de 52 g/m2. La decoré con pinturas acrílicas,
reproduciendo un diseño tradicional y respetando la combinación de colores
característica de esta cometa:
Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Recorté el papel siguiendo la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde para pegarlo al marco de bambú con cola blanca:
Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior).
En la parte inferior sobresale un trozo de papel donde pegar la cola.
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
En aquellas zonas donde el papel no quedaba sujeto por
ninguna pieza del armazón, formé un dobladillo y añadí refuerzos de papel en
los extremos de la segunda varilla horizontal. En el travesaño superior até un cordel
tensor de poliéster para poder curvar la cubierta utilizando un nudo “taut line hitch”. En el extremo inferior del larguero central até un
cordel para formar un nudo de amarre donde sujetar una cola extra:
Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior) En el travesaño superior hay un cordel tensor para curvar el armazón (Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, recorté una tira de papel washi con la forma de la cola de la cometa, pintándola con los colores tradicionales y dividiendo parte de su longitud en ocho tiras iguales que representan los brazos del calamar:
Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Pegué la cola al cuerpo de la cometa, así como dos tentáculos más de papel washi en la parte posterior:
Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados
en el plano y ajusté su longitud mediante un lazo con nudo Prusik (NP), de forma que el nudo de amarre (NA) pudiera
desplazarse para variar el ángulo de ataque de la cometa según las condiciones
del viento. También comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada:
Brida de la cometa Ikanobori
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.
Mostrando la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Las cometas Ikanobori han sido expuestas en diversos museos y centros comunitarios de Japón, entre ellos el Museo de Historia y Cometas Gigantes de Shirone y el Museo de Cometas de Ikazaki.
A lo largo de estos años he descubierto grandes creadores de cometas contemporáneos sobre los que he escrito en mi blog. Recientemente conocí la obra del artista taiwanés Buteo Huang, cuyas sorprendentes creaciones me impresionaron por su originalidad y valor artístico.
Buteo Huang
(Fotografía: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)
Decidí ponerme en contacto con él y, gracias a su
amabilidad, he podido conocer mejor su trayectoria y su forma de entender las
cometas. Además, me ha autorizado a utilizar fotografías y vídeos de sus obras
para ilustrar este artículo.
Sus inicios
Buteo Huang nació en 1962 en Sanxia, cerca de Taipéi (Taiwán). Su nombre de nacimiento es Huang Jingzhen y Buteo Huang es el
nombre en inglés.
Su pasión por las cometas comenzó cuando era niño, al
contemplar una sencilla cometa de rombo que sus hermanos hicieron volar hasta
perderse entre las nubes. Con el tiempo comenzó a fabricar sus propias cometas
utilizando papel y bambú. Aprendió observando las cometas de otras personas y
experimentando por su cuenta. Me cuenta que desde que tenía diez años ha hecho
a mano cientos de cometas. Más tarde, su formación en arquitectura y diseño le
permitió desarrollar un método de trabajo basado en bocetos y planos
detallados. Para él, una cometa es la unión de ciencia, artesanía y arte.
Cortometraje de EBC Television Image de 2003
Sus cometas
Una de las características que mejor definen su obra es la capacidad de transformar en cometas formas aparentemente imposibles de volar. Sus diseños tridimensionales se inspiran en aves, embarcaciones, conchas marinas y formas abstractas que desafían la imaginación. Todas sus creaciones comparten un mismo principio: una cometa debe ser capaz de volar.
Algunas cometas de
Buteo Huang (Fuente: Buteo Huang en Pinterest.
Publicadas con permiso del autor)
Durante nuestra correspondencia me contó la historia de su cometa Nautilus como ejemplo de su filosofía de vida: “Pasaron cinco años antes de que finalmente funcionara. Después del primer fracaso, lo dejé a un lado. Más tarde, cuando adquirí nuevos conocimientos, volví para mejorarlo, pero volvió a fallar. Este proceso continuó una y otra vez hasta que, en quinto año, finalmente voló con éxito. A través de esa experiencia, aprendí que, si nunca te rindes, al final encontrarás la respuesta que funcione para ti”.
Seashell Kite (cometa Nautilus)
(Fotografía: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)
Reconocimiento internacional
Desde mediados de los años noventa, Buteo Huang ha escrito varias publicaciones, participado en festivales y realizado numerosas exposiciones por todo el mundo. En 2002 obtuvo el máximo galardón en el Festival Internacional de Cometas de los Países Bajos y en 2005 logró el mismo reconocimiento en Estados Unidos.
Exposición individual en el Museo Cultural Local de Hualien en 2003
(Fuente: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)
Sus obras han sido expuestas en museos, galerías, centros culturales y numerosas instituciones internacionales. Incluso The New York Times dedicó un amplio reportaje a sus creaciones.
Exposición especial sobre cometas: Las alas de los sueños de Huang Jingzhen | Diseño del proyecto de la exposición | 2020 | Museo Nacional de Ciencia y Tecnología
Entre sus recuerdos más especiales destaca su estancia en España en 2002, cuando participó en el 5º Festival Internacional de Cometas de Valencia y presentó una gran exposición en el Museo de las Ciencias ‘Príncipe Felipe’ de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, una experiencia que recuerda como uno de los más maravillosos de su vida.
Gran exposición de cometas artísticas de Buteo Huang en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002 (Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)
Cartel de la exposición de cometas artísticas de Buteo Huang
en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002
(Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)
Las cometas como diario de una vida
Quizá la reflexión más interesante que me transmitió es que considera sus cometas como un diario de su vida. Cada cometa le recuerda la inspiración y las circunstancias que llevaron a su creación. También le trae recuerdos de los festivales de cometas donde actuaba y de los museos donde exponía su trabajo.
Me comentó que su principal objetivo ahora, y en los próximos años, es documentar toda una vida fabricando cometas a través de vídeos cortos y compartirlos con amantes de las cometas de todo el mundo.
Hace unos meses comenzó a grabar sus creaciones en vídeos de diez segundos. Los sube a Pinterest para que los vídeos que comparte también pueden inspirar a quienes disfrutan diseñando y construyendo sus propias cometas.
Crear estos vídeos cortos le lleva mucho tiempo. A veces pasa todo un día volando cometas bajo el sol solo para capturar suficiente metraje para un clip de diez segundos. Como tiene tantas cometas, cada vez que hay buen tiempo y viento, sale a volarlas y grabarlas. Como vuela las cometas él solo, normalmente ata las cometas a su cintura o al suelo y graba todo directamente con el móvil. Cuando hace mal tiempo, se queda en casa organizando fotos y editando los vídeos.
Buteo Huang
grabando el vuelo de una de sus cometas con su móvil (Fuente: Buteo Huang en Pinterest.
Publicada con permiso del autor)
Cada fin de semana sube nuevos vídeos y fotografías. En esta etapa de su vida, está contento con hacer este trabajo.
Después de conocer mejor su trabajo me resulta fácil comprender por qué Buteo Huang es considerado uno de los grandes artistas de la cometa de nuestro tiempo. Sus creaciones no solo vuelan, también cuentan historias.
Si queréis conocer más acerca de la obra de este gran artista de cometas, os invito a visitar:
Todos los aficionados al mundo de las cometas sabemos que Lynn fue una figura fundamental en la historia del vuelo de cometas a nivel internacional. Fundó la reconocida marca “Peter Lynn Kites”, construyó algunas de las cometas inflables más grandes del mundo, varias de ellas registradas en el Libro Guinness de los Récords, y fue un pionero absoluto en disciplinas como el kite buggy y el kitesurf.
Cometa creada por
Peter Lynn con la bandera de Kuwait: la más grande del mundo (Fuente: By Dave - originally posted to Flickr as Worlds Largest Kite - Aloft -
Taken in 2004, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5608991)
Personalmente, quiero agradecerle la ayuda que me prestó para escribir uno de los artículos de mi blog. En junio de 2024 intercambié varios correos electrónicos con Peter Lynn acerca de la “French Pear Top”, considerada la cometa más antigua del mundo que se conserva en la actualidad. Con gran amabilidad, me facilitó información y fotografías que resolvieron muchas de las dudas que tenía mientras preparaba el artículo sobre esta fascinante cometa para mi blog.
La antigua cometa
holandesa en el Museo Lynn. Peter Lynn y Lindsay Holland (conservador)
(Foto: Peter Lynn Himself)
Espero sinceramente que su deseo de crear una gran sección
permanente dedicada a la historia de esta cometa en el Museo de Aviación de Ashburton
llegue algún día a hacerse realidad.
En recuerdo de Peter Lynn reproduzco a continuación el
artículo que publiqué en el blog sobre la cometa más antigua del mundo que se
conserva actualmente:
La cometa más antigua que se conserva actualmente en 2024 es
una pieza única del siglo XVIII. Su historia es fascinante tanto por su
antigüedad como por el recorrido que ha tenido hasta su conservación actual. Peter Lynn, el actual
propietario de esta cometa, ha tenido la amabilidad de compartir conmigo detalles
e imágenes originales que arrojan luz y veracidad sobre su origen y
conservación.
La cometa es de estilo "French Peartop" (cometa francesa
con forma de pera), muy popular en Francia y otros países europeos entre los
siglos XVII al XIX:
Cometa "French Peartop" del siglo XVIII (Foto por cortesía de Peter Lynn)
La cometa tiene la cubierta de papel rugoso azul y un armazón de madera. Mide 93 cm de alto y 63 cm de ancho. Está decorada con papel rojo anaranjado. Todo el perímetro está recubierto con una cadena de triángulos. En la parte superior y a ambos lados hay unos símbolos formados por estrellas de David de seis puntas con nudos celtas. Debajo de estos símbolos hay dos ciervos con cuernos enfrentados hacia el centro. Debajo, se muestran ocho niñas bailarinas unidas por sus manos:
Esta cometa que he construido es una recreación personalizada del cachirulo que pintó Joaquín Sorrolla en 1883 con la caricatura del músico Roberto Segura. Al final del artículo explicaré con mayor detalle la historia de este cachirulo.
Cachirulo o cacherulo es el nombre que dan a las cometas en Valencia (España).
Para la elaboración de esta cometa he utilizado papel, listones de madera, cordel de algodón y pinturas acrílicas. Mi dibujo del músico Roberto Segura no es una copia, sino una simplificación y adaptación de la caricatura original de Sorolla a un lenguaje gráfico más sencillo, pensado específicamente para una cometa.
Esta es mi recreación del cachirulo de Joaquín Sorolla, realizada en un tamaño menor que el original, aunque manteniendo sus proporciones, con unas medidas de 60 x 50 cm:
Cachirulo valenciano (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cachirulo valenciano (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Este cachirulo valenciano tiene forma de hexágono irregular simétrico Las medidas de las distintas secciones del cachirulo que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano a escala. Las líneas moradas representan los listones de madera; la línea negra, el cordel de algodón trenzado; los círculos rojos indican los puntos de anclaje de los cabos de la brida y los círculos verdes señalan los puntos donde deben sujetarse los hilos para sujetar la cola:
Plano a escala del cachirulo valenciano
AB: 50 cm; C: 64 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está formado por tres listones de madera de tilo de 10x3 mm de sección y un cordel de algodón trenzado de 1 mm de diámetro que forma el perímetro del cachirulo. Todas las varillas están pegadas entre sí en el punto de cruce con cola blanca para madera:
Armazón de madera con cordel de algodón del cachirulo valenciano (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Recorté los extremos de los listones de tilo en ángulo y practiqué una hendidura en cada borde para pasar el hilo de algodón que forma el perímetro:
Detalle del extremo de un listón de madera con una hendidura para el hilo de algodón
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta del cachirulo es de papel kraft verjurado blanco de 65 g/m2. Este tipo de papel presenta dos
caras con diferente textura, una algo rugosa y otra más lisa con finas líneas
paralelas, denominadas “verjuras”, producidas durante su fabricación. Esta
textura ofrece una alta resistencia al desgarro. Para evitar que el papel se
arrugase o deformase demasiado con las pinturas acrílicas, apliqué un medium
acrílico transparente en una de sus caras.
Recorté el papel con un diámetro algo superior al del plano,
dibujé el boceto con pintura acrílica negra y pinté el papel con acrílicos,
reproduciendo el diseño que había creado para esta cometa:
Decoración con pinturas acrílicas del cachirulo valenciano
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, ajusté y pegué el papel de la cubierta al marco del cachirulo. Dejé un reborde o dobladillo de 1,5 cm de ancho en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al perímetro del armazón, procurando que los lados quedaran curvados, como es característico en estas cometas:
Papel del cachirulo pegado al armazón (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel del cachirulo pegado al armazón (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
En los extremos de los listones más largos y en el punto de cruce central practiqué unos orificios para fijar los cabos de la brida:
Orificios en los listones de madera para atar los cabos de la brida
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La brida es de tres cabos. Tradicionalmente, las superiores tienen una longitud igual a la distancia del punto de anclaje al centro de la cometa. En la parte inferior se colocan los hilos para sujetar la cola:
Esquema de la brida del cachirulo e hilos de fijación para la cola
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
A partir de la relación entre superficie y peso de esta cometa, pude calcular con mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió determinar que necesitaría un viento medio de unos 11 km/h para volarla. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.
Mostrando el cachirulo valenciano
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El cachirulo que pintó Joaquín Sorolla
El Cachirulo con caricatura del músico Roberto Segura pintado por Joaquín Sorolla
(Fuentes, de izquierda a derecha: Almela y Vives 1947; Catálogo comentado del Museo de Sorolla de Madrid; Óleo sobre lienzo de 105 x 88 cm, Duran Arte y Subastas 2016)
El pintor valenciano Joaquín Sorolla realizó en 1883, cuando apenas tenía veinte años, este cachirulo pintado al óleo sobre lienzo y decorado con una caricatura del músico Roberto Segura, amigo del artista. En la caricatura realizada por el pintor, el músico Roberto Segura aparece elevándose sobre las cúpulas de Valencia entre notas musicales. Segura fue profesor de piano de Clotilde García del Castillo, entonces novia del pintor y más tarde su esposa.
En Valencia, en las fiestas de la Pascua de Resurrección, era una costumbre del Círculo de Bellas Artes organizar concursos de cachirulos y de monas de pascua decorados. También era habitual que a continuación se subastaran y con el dinero que se obtenía se compraban monas de pascua para los niños de los asilos.
El cachirulo que pintó Sorolla, de algo más de un metro de altura, fue presentado fuera de concurso en la exposición organizada por el Círculo de Bellas Artes de Valencia entre los días 5 y 9 de abril de 1924. Difícilmente habría podido volar debido a su peso, aunque tampoco fue concebida para ello.
Exposición de cachirulos organizada por el Círculo de Bellas Artes de Valencia en 1924
(Fuente: La Provincias, 20 de abril de 1924, CC BY 4.0)
Roberto Segura Villalba (1849-1902) fue profesor de piano en el Conservatorio de Valencia entre 1879 y 1902. Fue además autor de un Método de piano que se utilizó como libro de texto durante más de cincuenta años en el conservatorio valenciano, así como compositor de diez obras musicales, entre las que destacan seis zarzuelas infantiles.
El cachirulo perteneció a Roberto Segura y sus descendientes lo subastaron en Barcelona en 1980, donde lo adquirió el coleccionista valenciano Manuel Tur. En 2016, esta obra juvenil del pintor fue subastado en la galería de arte Durán y se adjudicó por 16.000 euros.