Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.
Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.
En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.
He construido esta cometa japonesa tradicional de la ciudad de Hadano (prefecturade Kanagawa), que representa a Daruma, uno de los personajes
legendarios más populares de Japón. Según la leyenda, era hijo de un rey
hindú y se estableció hacia el año 520 en Lo Yang (China), donde permaneció
durante años en una cueva meditando, inmóvil e imperturbable, ajeno a las
tentaciones de los demonios que lo acosaban. Durante este largo periodo, debido
a permanecer sentado continuamente, perdió los brazos y las piernas tras tantos
años sin utilizarlos. Se dice que Daruma introdujo el budismo zen en China. Originariamente,
estas cometas eran construidas por los agricultores de los campos de la
prefectura de Kanagawa para pedir una buena cosecha.
Mi versión de la cometa Daruma mide 55 cm de largo y
52 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y papel
japonés de morera. Decoré la cometa a mano con pinturas acrílicas,
personalizando uno de los diseños clásicos de este tipo de cometa:
Cometa Daruma curvada (vista anterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Daruma curvada (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El diseño de esta cometa tradicional representa al sabio Daruma con expresión severa, como una bola sin piernas ni brazos, de color rojo intenso. En la parte superior aparece dibujada una pareja de grullas con las cabezas juntas. Los ojos son grandes y los labios están fuertemente cerrados. Las orejas tienen forma de calabaza y en algunas cometas de este tipo suelen dibujarse en cada una de ellas los caracteres sánscritos “A” y “Om” (principio y fin de todas las cosas), pero yo los he sustituido por mis iniciales.
Las medidas de las distintas secciones de la cometa que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano a escala. Los puntos de anclaje de los cabos de la brida están marcados con círculos rojos:
Plano a escala de la cometa Daruma
AB: 55 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está construido con varillas de bambú de 3x2 mm de sección que forman un bonito diseño cuadriculado. El perímetro está formado por dos varillas de bambú de 2x2 mm. Todas las varillas de bambú se mantienen unidas con cola blanca.
Armazón de la cometa Daruma (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El armazón de esta cometa se curva mediante hilos tensores. Esta curvatura genera un ángulo diedro que ayuda a la cometa a mantenerse nivelada y equilibrada durante el vuelo. Si una ráfaga de viento empuja uno de los lados, la forma curva permite que la cometa se autocorrija, evitando que gire o caiga en picado.
Por ello, antes de pegar el papel de la cubierta, até cinco hilos en las varillas horizontales utilizando nudos “taut-line hitch”, que permiten tensarlos para curvar dichas varillas:
Armazón curvado de la cometa Daruma mediante hilos tensores
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta de esta cometa es de papel japonés Shoji con
un gramaje de unos 53 g/m2. Dibujé en este papel los trazos
principales del dibujo y lo coloreé con pinturas acrílicas, reproduciendo uno
de los diseños tradicionales de esta cometa:
Pintando el papel de la cometa Daruma
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, recorté el papel Shoji al tamaño apropiado y lo pegué al marco de bambú con cola blanca:
Papel de la cometa Daruma pegado al armazón (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel de la cometa Daruma pegado al armazón (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Para finalizar, até los 13 cabos de la brida en los puntos indicados en el plano, comprobando que la cometa quedara bien equilibrada y con un cierto ángulo de ataque. Después agrupé los cabos de la brida mediante nudos de cadeneta, formando una especie de trenza, como es habitual en las cometas japonesas. Este sistema es el más práctico para recoger bridas largas y numerosas y desplegarlas fácilmente:
Cometa Daruma sin curvar y con la brida en cadeneta
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A partir de la relación entre la superficie y el peso de esta cometa, calculé en mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad. Ese dato me permitió estimar que necesitaría un viento medio de unos 10 km/h para poder volarla. Solo faltaba esperar el lugar y el momento adecuados para hacerlo.
Mostrando mi cometa Daruma
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Esta cometa se vuela sin cola, pero suele llevar en la parte superior un “arco de sonido” o unari. Este dispositivo consiste en un arco flexible de bambú con una cinta fina tensada que, al vibrar con el viento, produce un zumbido característico. Originariamente, este sonido se utilizaba para ahuyentar a los malos espíritus.
En este vídeo de Kiyoshi Hirano se puede ver el vuelo de una cometa Daruma y escuchar el zumbido que produce el arco unari que lleva acoplado:
Cometa Daruma de Hadano, prefectura de Kanagawa (Vídeo: Kiyoshi Hirano)
A través del formulario de contacto de mi blog he recibido varias consultas sobre cuáles son las mejores cometas para iniciarse. En tiendas físicas y en Internet se encuentran modelos de muy distintos tamaños, formas y precios, y no siempre es sencillo saber cuáles son realmente adecuados para principiantes:
¿Qué cometa elegir?
(Imagen: Juan Antonio Muñoz, generada con IA y editada digitalmente)
Si lo que buscas es una cometa fácil de montar, sencilla de volar y que no acabe olvidada en un rincón tras el primer intento, estos son mis consejos, basados en mi experiencia tras muchos años viendo y volando cometas de todo tipo:
Para iniciarse, lo más recomendable es una cometa de una sola línea. Son las clásicas: se sujetan con un único hilo y no requieren técnicas complicadas.
Ventajas:
Son muy fáciles de manejar.
Ideales para niños pequeños.
Generalmente son económicas.
Hay una gran variedad de diseños atractivos (animales, figuras, colores llamativos).
Si la persona nunca ha volado una cometa, esta opción es la más aconsejable, ya que permite disfrutar del vuelo sin frustraciones ni complicaciones técnicas.
Dentro de las cometas de una sola línea os aconsejo elegir cualquiera de estas tres:
Cometas delta:
Las cometas delta, con su característica forma triangular, son una magnífica elección para principiantes un poco mayores o para uso familiar.
Tipos de cometas delta
(Fotos: Juan Antonio Muñoz)
Ventajas:
Son muy estables en el aire.
Despegan con facilidad.
Vuelan bien con brisas suaves o moderadas.
No requieren demasiada experiencia para mantenerlas en vuelo.
Además, suelen montarse y plegarse fácilmente y ocupan poco espacio, algo práctico si se va a la playa o de excursión.
Cometas de rombo (diamante):
La cometa de rombo, también conocida como “diamante”, es la cometa tradicional que casi todos tenemos en la cabeza cuando pensamos en una cometa.
Cometa de rombo o diamante
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Es una buena opción para:
Niños en edad escolar.
Familias que quieren algo simple y económico.
Volar con viento moderado.
Eso sí, conviene que esté bien ajustada y correctamente equilibrada, porque algunos modelos muy básicos pueden ser menos estables que una delta.
Cometas parafoil:
Las cometas parafoil se caracterizan porque no tienen estructura rígida, es decir, no llevan varillas. Se inflan con el viento, como una pequeña vela.
Cometa parafoil de una sola línea
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Ventajas:
Son muy resistentes a golpes.
Se pliegan como una tela y ocupan poco espacio.
No se rompen varillas al caer.
Funcionan especialmente bien con viento más fuerte.
Para niños algo mayores pueden ser una opción estupenda, especialmente si el entorno es ventoso.
Otras cosas a tener en cuenta:
En zonas de viento suave funcionan mejor las delta o modelos ligeros. En lugares ventosos pueden ir mejor las parafoil.
Es preferible una cometa sencilla pero bien construida que un modelo grande y llamativo de baja calidad.
Para empezar, es mejor un tamaño medio o pequeño. Las cometas grandes requieren más experiencia y más viento.
Para una primera experiencia positiva, lo más importante es que la cometa despegue con facilidad, sea estable, no requiera ajustes complicados y se vuele con el viento recomendado por el fabricante (normalmente aparece indicado en la funda de la cometa):
Funda de una cometa
La flecha roja señala el rango de viento recomendado
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Si la primera experiencia es buena, puede despertar una afición que dure años. Por el contrario, una mala, puede hacer que la persona pierda el interés rápidamente.
Elegir bien no significa gastar mucho, sino escoger un modelo adecuado al nivel y al entorno de vuelo.
Encontré en una revista española de 1915 esta fotografía de la Primera Guerra Mundial en Francia:
La Guerra Europea
Soldados franceses elevando una cometa portadora de una cámara fotográfica preparada para obtener fotografías de las trincheras enemigas.
(Autor: desconocido)
La procedencia de esta fotografía ha sido confirmada por el National Air and Space Museum Archives del Smithsonian Institution, donde se conserva catalogada con el título “French Soldiers and Kite” y el número de inventario Item No. 2002-16629.
La fotografía muestra a varios soldados franceses
inspeccionando una cámara suspendida de un sistema Picavet para realizar fotografía aérea con cometas. A la izquierda, uno de
ellos acciona el cabrestante para soltar o recoger la línea principal. Sobre el
grupo se aprecia una cometa de pequeño tamaño que, en realidad, actúa como mensajero
para elevar la cámara a lo largo de la línea.
Las cometas encargadas de proporcionar la sustentación se
encuentran a una altitud mucho mayor, fuera del encuadre. Una vez que las
cometas estaban estabilizadas a varios cientos de metros de altura, el
mensajero ascendía la cámara hasta un punto de tope previamente fijado en la
línea. Al alcanzar esa posición, se accionaba el obturador de la cámara como
explicaré más adelante.
Investigando más a fondo este tema, encontré varios vídeos
del ECPAD y del Institut National de l'Audiovisuel (INA) en los
que se aprecia con todo detalle cómo los soldados franceses empleaban globos
cautivos (en ausencia de viento) y cometas (cuando el viento lo permitía) para
obtener fotografías aéreas a gran altura. Estas imágenes se utilizaban para
elaborar mapas de posiciones, trincheras y baterías enemigas, así como para
corregir el tiro de la artillería francesa sobre dichas posiciones. Este es uno
de los vídeos:
Globos de gas y cometas entre 1914 y 1918
Probablemente, la sección de soldados que aparece en el
vídeo estaba organizada por el comandante Saconney
que en agosto de 1914 asumió el mando de la sección militar de globos y cometas.
En los vídeos que he encontrado se muestra la llegada de un
equipo de fotografía aérea al lugar de operaciones. El automóvil y el remolque
que transportan el material y el laboratorio fotográfico móvil llegan a un
campo abierto.
Los soldados ensamblan tres cometas tipo Cody y las lanzan unidas entre sí mientras corren para facilitar su elevación.
Soldados franceses
con tres cometas Cody (Fuente: Youtube)
A la línea del tren de cometas se fija una cámara militar de gran tamaño, construida en madera y equipada con placas de vidrio. Diseñada por el servicio de fotografía aérea para el sistema de cometas Saconney, estaba destinada a obtener imágenes detalladas del terreno:
Fijando la cámara
al Picavet de la línea de la cometa (Fuente: Dailymotion)
El tren de cometas de Saconney estaba formado por tres cometas tipo Cody:
Tren de cometas de
Saconney con el sistema de suspensión de la cámara. Fuente: Métrophotographie
- J. Th. Saconney, 1913. Dominio público. Edición gráfica
(numeración y eliminación de rótulos originales): Juan Antonio Muñoz
El método más práctico para elevar la cámara consistía en emplear una cometa remolcadora (3). El tren se componía entonces de una cometa piloto (1) y una cometa de remolque (2), cuya función era únicamente mantener tenso el cable principal. Este actuaba como un riel aéreo por el que se desplazaba la suspensión de la cámara (4), impulsada por la tercera cometa remolcadora (3).
Un cable secundario, unido a esta última, permitía controlar el conjunto durante el ascenso y devolver el aparato a tierra tras la toma fotográfica. De este modo, la maniobra se simplificaba —limitándose al ascenso y descenso de una sola cometa.
El disparo del aparato se efectuaba por vía eléctrica mediante un fino cable de cobre que conectaba un electroimán, instalado en el cuerpo de la cámara, con una batería situada en el vehículo equipado con torno motorizado. Al presionar el botón de mando, el soldado cerraba el circuito; la corriente recorría el cable hasta la cámara y activaba el electroimán, que a su vez liberaba el muelle del obturador y realizaba la toma:
Un soldado acciona el disparador mientras sigue la posición de la cámara con prismáticos.
(Fuente: ECPAD)
Una de las innovaciones más brillantes de Saconney, que permitía que el disparo remoto fuese efectivo, fue la inclusión de un sensor de nivel en el circuito eléctrico. Saconney sabía que las cometas oscilaban constantemente, lo que solía producir fotos no deseadas o borrosas.
Para solucionar esto, integró en el soporte de la cámara una pequeña cápsula con una gota de mercurio. El circuito eléctrico solo se completaba cuando el mercurio estaba exactamente en el fondo de la cápsula, lo que indicaba que la cámara estaba perfectamente horizontal. Así, aunque el soldado presionara el botón en tierra, la cámara solo se disparaba en el instante en que el sistema detectaba que estaba nivelado:
Esquema de la
suspensión Saconney (cámara, Picavet y cables eléctricos) con el detalle de la
cápsula con una gota de mercurio. (Fuente: Métrophotographie
- J. Th. Saconney, 1913)
Tras la toma de la fotografía, se recuperaba la cámara. Entonces, el vehículo de instrumentos se utilizaba como un cuarto oscuro para proceder al revelado de la foto. Un técnico introducía la placa de vidrio y accedía al laboratorio deslizándose bajo el remolque. Una vez revelada, los soldados examinaban la fotografía:
Los soldados
observan la placa revelada (Fuente: Youtube)
El sistema Saconney de fotografía aérea con cometas puede considerarse un precursor tecnológico de la vigilancia aérea moderna, ya que permitió obtener imágenes detalladas de trincheras y posiciones enemigas durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, esta técnica fue pronto desplazada por el rápido desarrollo de la aviación.
Después de 19 años de ausencia, el Festival de cometas Basant
ha regresado a Lahore,
la ciudad más poblada y capital de la provincia de Punyab (Pakistán). Entre los
días 6 y 8 de febrero de 2026, la ciudad ha recuperado una de sus
tradiciones más características: el vuelo de cometas desde las azoteas de los
edificios.
Las cometas conquistan los cielos de Lahore: Basant regresa con fuerza tras la prohibición
El festival de Basant marca la llegada de la primavera en la región del Punjab (India y Pakistán). Lo que comenzó como una festividad agraria acabó convirtiéndose, especialmente en Lahore, en un gran festival urbano. Cometas de papel y bambú (patang), música, dulces y competiciones llenan los tejados, mientras el cielo se cubre de cometas de todos los colores.
Festival de cometas de Pakistán: las celebraciones regresan tras años de prohibiciones
El uso de cuerdas peligrosas, recubiertas de vidrio, productos químicos o metal, provocó numerosos accidentes graves. Las muertes de peatones y motociclistas llevaron a la prohibición del festival en 2007.
Con la prohibición desapareció también una importante economía artesanal que daba trabajo a miles de personas. Muchos fabricantes de cometas abandonaron un oficio transmitido de generación en generación.
Ahora, en 2026, el festival ha vuelto bajo un marco legal muy estricto, definido por una Ordenanza de Vuelo de Cometas de Punjab de 2025. Basant se ha autorizado únicamente en Lahore y durante tres días concretos.
Basant 2026 en Lahore: Nuevas reglas para
cometas y sistema de códigos QR (Fuente: Youtube-Ver vídeo)
Las normas son claras: solo se puede utilizar hilo de
algodón, carretes tradicionales, tamaños limitados de cometas y registro
obligatorio de fabricantes y vendedores mediante códigos QR. El llamado hilo
asesino sigue totalmente prohibido, con sanciones muy severas.
Uno de los aspectos más importantes de Basant 2026 ha sido
la recuperación del oficio de fabricar cometas. En talleres y mercados
de Lahore, veteranos maestrosartesanos han vuelto a enseñar cómo
se construye una cometa tradicional con papel, bambú y paciencia:
El mejor taller de fabricación de cometas de combate para Lahore Basant 2026
El festival ha supuesto además un notable impulso económico para la ciudad: hoteles, restaurantes, mercados, vendedores ambulantes y talleres artesanos han visto multiplicarse la actividad. Se estima que Basant mueve millones de dólares en apenas unos días.
El cielo del Punjab se llena de cometas tras 19 años de prohibición
Más allá de lo económico, el valor simbólico es
incalculable. Toda una generación que nunca había vivido Basant ha podido
descubrirlo por primera vez, mientras los mayores reviven recuerdos que creían
perdidos.
Este barrilete o cometa que he construido está inspirado en los barriletes gigantes de Sumpango y Santiago Sacatepéquez de Guatemala. Aunque no es gigante ni sigue las técnicas de construcción tradicionales, reúne las características reconocibles de los barriletes de Guatemala.
Esta es mi versión de un barrilete de Guatemala que mide 90 cm de diámetro y está confeccionado con varillas de bambú y tilo, papel kraft verjurado, flecos de papel de seda, alambres de chenilla y tres banderas. Decoré la cometa a mano con pinturas acrílicas, representando diversos símbolos nacionales:
Barrilete guatemalteco (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Barrilete guatemalteco (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Para el diseño pictórico de este barrilete utilicé como punto de partida imágenes generadas mediante inteligencia artificial, creadas a partir de indicaciones y criterios definidos por mí. A partir de ahí, utilicé una aplicación de diseño gráfico para editar, modificar y combinar dichas imágenes, hasta obtener la versión definitiva.
Los motivos decorativos del barrilete representan diversos símbolos patrios de Guatemala: en el centro aparece el quetzal, ave nacional del país, sobre la bandera guatemalteca, con sus característicos colores blanco y azul celeste. En la parte inferior se representan los numerosos volcanes que conforman el paisaje del país, mientras que el contorno del barrilete está decorado con motivos geométricos inspirados en los patrones y diseños tradicionales de los textiles mayas de Guatemala. Por último, el letrero inferior destaca la relevancia nacional e internacional de los Barriletes Gigantes de Guatemala.
Además, he incorporado los adornos característicos de los barriletes de Santiago Sacatepéquez: flecos de papel de seda de colores a lo largo de todo el perímetro, tres banderas en la parte superior y, bajo estas, alambres multicolores de chenilla que imitan los “flequillos” sonoros que vibran y producen ruido al chocar con el viento:
Adornos del barrilete guatemalteco:
Banderas: de la paz, de Guatemala y de los pueblos maya de Guatemala; alambres de chenilla y flecos de papel de seda
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Las medidas de las distintas secciones del barrilete que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano a escala. Los puntos de anclaje de los cabos de la brida están marcados con círculos rojos y los círculos verdes indican los puntos donde deben sujetarse los lazos para colocar la cola:
Plano a escala del barrilete guatemalteco
AB: 90 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está formado por diferentes tipos de varillas de bambú y de madera de tilo, cuyas secciones oscilan entre 3 y 10 mm de ancho. El perímetro del barrilete está formado por dos varillas muy finas de bambú trenzado y encolado, resultando una estructura flexible y resistente. Esta es una técnica propia que he utilizado en varias de mis cometas. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca y atadas con hilo torzal de poliéster muy resistente:
Armazón del barrilete guatemalteco (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta, lienzo o “piel” del barrilete es
de papel kraft verjurado blanco de 65 g/m2. Este tipo de papel presenta
dos caras con diferente textura, una algo rugosa y otra más lisa con finas
líneas paralelas, denominadas “verjuras”, producidas durante su fabricación.
Esta textura ofrece una alta resistencia al desgarro. Para evitar que el papel se
arrugase o deformase demasiado con las pinturas acrílicas, apliqué un medium
acrílico transparente en una de sus caras.
Recorté el papel con un diámetro algo superior al del plano,
dibujé el boceto en varios colores y pinté el papel con acrílicos,
reproduciendo el diseño original que había creado para este barrilete:
Decorando el papel del barrilete con pinturas acrílicas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, pegué el papel al armazón de bambú con cola blanca:
Papel pegado al armazón del barrilete (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Por último, pegué los flecos de papel de seda a lo largo de todo el perímetro del barrilete, fijé los alambres de chenilla a los largueros superiores y sujeté las banderas en la parte posterior de esos mismos largueros:
El barrilete guatemalteco con sus adornos
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Até los tres cabos de la brida en los puntos indicados en el plano, comprobando que la cometa quedase bien equilibrada. Anudé un lazo con un nudo Prusik para que el nudo de amarre de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de ataque del barrilete según el viento existente.
Para volar este barrilete hay que utilizar una cola formada por una cuerda con cintas de papel y flecos que se debe sujetar mediante dos lazos atados en los extremos inferiores de los largueros laterales, marcados con círculos verdes en el plano.
A partir de la relación entre la superficie y el peso de esta cometa, pude calcular con mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió determinar que este barrilete necesitaría un viento de unos 12 km/h para poder volar. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.
Mostrando mi barrilete guatemalteco
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Los barriletes gigantes de Sumpango y Santiago Sacatepéquez de Guatemala fueron creados originalmente para honrar a los muertos y conectar con los ancestros durante las celebraciones del Día de Todos los Santos y el Día de Muertos en Guatemala, el 1 y 2 de noviembre, respectivamente. Estos barriletes se construyen con bambú, cuerda y papel de seda. Miden entre 6 y 20 metros de diámetro y su fabricación suele llevar meses. Muchos son circulares con flecos alrededor y algunos incluyen banderas o estandartes en la parte superior, especialmente en Santiago Sacatepéquez.
La Unesco reconoció en 2024 “la técnica para elaborar barriletes gigantes de Sumpango y Santiago Sacatepéquez (Guatemala)” como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Lo más significativo de esta técnica es la elaboración de “la piel” o superficie colorida de la cometa, que se hace con miles de trozos de fino papel de seda, cada uno cortado y pegado a mano. Capa a capa, los barrileteros construyen imágenes complejas que, una vez terminadas, parecen casi pinturas.
Peter Trevor Powell (29/06/1932 – 03/01/2016) fue un fabricante de cometas británico que, en 1972, desarrolló la primera cometa maniobrable de doble línea conocida como "Peter Powell Stunter", precursora de todas las cometas acrobáticas modernas de dos líneas.
Peter Powell volando una pequeña pila de sus cometas en 1978
(Fuente: Tmanekin, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons)
A diferencia de las cometas tradicionales de una sola línea, la "Stunter" utilizaba dos líneas, lo que permitía al piloto dirigirla y realizar acrobacias y trucos aéreos. La cometa tenía forma de diamante, era plegable y tenía una cola de polietileno hueca muy larga (conocida como "Skystreamer") que se inflaba con el viento, lo que añadía estabilidad y atractivo visual durante las maniobras.
Uno de los hijos
de Peter Powell mostrando la estructura de la cometa de su padre (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Paul Powell volando la cometa acrobática de su padre Peter Powell
La cometa está diseñada para realizar acrobacias como inmersiones, giros y ochos.
Las primeras versiones tenían mástiles de madera de ramín (una madera de origen asiático), que posteriormente fueron reemplazados por tubos de aluminio y luego por mástiles de fibra de vidrio más duraderos. Las velas eran inicialmente de plástico negro, aunque más tarde se ofrecieron otros colores.
Montaje de la cometa de Peter Powell
Una característica interesante de estas cometas es que se pueden unir para formar una pila o tren de cometas:
Vuelo de un tren de seis cometas de Peter Powell
Durante la década de 1970 se vendieron millones de cometas Peter Powell. Tras un descenso en las ventas en los años noventa, los hijos del creador, Mark y Paul Powell, relanzaron en 2014 una versión renovada del modelo clásico, denominada “MKIII”, que se puede encontrar y comprar actualmente.
Inauguración de la tienda de cometas Peter Powell en 2014
Durante todo el mes de enero de 2026 se exhibe una
exposición de cometas pintadas por visitantes y otras personas en una instalación de la ciudad de Nara declarada como Bien Cultural Tangible a nivel nacional.
Las cometas fueron decoradas por los visitantes que pasaron
por las instalaciones en diciembre de 2025. Esta actividad se organiza cada año
como una forma sencilla de acompañar la celebración del Año Nuevo mirando las
cometas decoradas con motivos de buenos deseos y mensajes de esperanza.
La exposición
"Conectando el Año Nuevo con Cometas" en un centro de la ciudad de
Nara (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
La instalación dispone de un espacio que permite a los visitantes construir sus propias cometas, y las niñas y niños pueden dibujar libremente sus propios diseños.
He querido mostrar esta modesta iniciativa de la exposición de cometas en Nara porque es un buen ejemplo de cómo una tradición sencilla puede seguir teniendo sentido en la actualidad. Al combinar la participación directa del público con un espacio cultural accesible, la cometa deja de ser solo un objeto expuesto y pasa a convertirse en una experiencia compartida.
El 14 de enero de cada año se celebra el Día Internacional de la Cometa, fecha que nos recuerda que volar cometas no es una costumbre del pasado, sino que esta práctica sigue viva hoy en día en todo el mundo.
El Día Internacional de la Cometa tiene su origen en la India, en el estado de Gujarat, que es famoso por la cantidad de festivales que se celebran allí cada año en esta fecha durante la festividad de “Makar Sankranti” o “Uttarayan”.
Día Internacional de la Cometa 2026
Volar una cometa es una afición compartida por personas de todas las edades.
(Imagen: Juan Antonio Muñoz)
Desde grandes festivales hasta encuentros locales en playas y parques de todo el mundo, miles de personas siguen volando cometas de todo tipo: tradicionales, acrobáticas, gigantes, artísticas o técnicas.
Hoy, el vuelo de cometas combina tradición, diseño, tecnología y respeto por el entorno.
En un mundo cada vez más digital y acelerado, volar cometas ofrece algo que escasea: hacer pausas digitales, salir al aire libre, mirar hacia arriba, usar las manos y compartir un momento con otros.
Volar cometas, un rato sin pantallas
(Imagen: Juan Antonio Muñoz)
El Día Internacional de la Cometa es una buena ocasión para plantearse la idea de volar una cometa si no lo has hecho todavía.
En enero, coincidiendo con la festividad de Makar Sankranti en la India, en ciudades como Ahmedabad la gente
vuela cometas desde los tejados de las casas durante todo el día:
Vuelo
de cometas durante Makar Sankranti en Ahmedabad (Fuente: Youtube-Ver vídeo)
Las cometas indias tradicionales se conocen como “patang” en hindi, suelen tener forma de "diamante" o rombo y son de tamaño mediano, de 30 a 120 cm de ancho:
Cometa india con forma de rombo (vista posterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
La forma de atar la brida en una cometa india se puede ver claramente en este vídeo:
Cómo atar y volar una cometa india
Para volar estas cometas se tira del hilo repetidamente hasta elevarla a gran altura, unos 150 metros del carrete (firki o chakri), e intentando mantenerla en el aire tirando de ella con los dedos:
Elevando la cometa
soltando hilo del carrete (firki) (Fuente: Youtube-Ver vídeo)
Además del vuelo relajado de cometas también hay luchas de cometas (Patang Baazi). Estos combates consisten en un duelo en el aire entre dos cometas, en el que ambos pilotos compiten por cortar la cuerda de la cometa rival:
Los hilos normales para la mayoría de las cometas son de algodón, pero en estos combates muchos pilotos utilizan un hilo abrasivo especial denominado “manja” o “manjha”. Este hilo se recubre con pasta de arroz, colorante y polvo de vidrio para que sea afilado y pueda cortar otras líneas. Algunos manjas son metálicos. Estos hilos son de colores brillantes para poder identificar la propia línea de la cometa cuando hay un gran número de cometas volando en el cielo.
Los luchadores de cometas protegen sus dedos con tiritas o incluso con dediles, para que el hilo manja no corte sus dedos durante las vigorosas maniobras:
Dediles para
proteger los dedos del manja (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Durante una lucha de cometas, el volador no deja que su cometa se quede quieta, sino que la hace moverse en todos los sentidos para evitar que su cuerda sea cortada y al mismo tiempo buscando cortar otras cometas.
Los combates suelen realizarse en equipo. Una persona sostiene el carrete, mientras que la otra suelta la cuerda, controlando con destreza su vuelo:
Los expertos mueven hábilmente sus muñecas para cortar la cometa rival. La cometa cortada cae al suelo lentamente en espiral. Cada vez que se corta una cometa, el vencedor suele gritar: "¡Kai Po Che!", una expresión de victoria en gujarati.
La mayoría de los participantes en estos combates de cometas cumplen una serie reglas tradicionales, especialmente cuando tienen lugar en los tejados: si dos cometas luchan, ninguna otra debe intervenir; no se debe cortar la parte de algodón de la línea, únicamente la zona de manja, es decir, “vidrio contra vidrio”.
El uso de manja para volar cometas conlleva riesgos importantes. Cuando el hilo cae al suelo, puede provocar heridas a personas que se encuentren en tejados o en la vía pública, y el peligro es aún mayor para ciclistas y motoristas. Incluso se han desarrollado protecciones para los motoristas:
Protección en las
motocicletas contra el hilo manja (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Además, el manja y los hilos de nailon empleados para volar cometas suponen una amenaza para las aves. Son frecuentes los incidentes en los que quedan atrapadas en estos hilos, sufriendo lesiones e incluso la muerte. Por este motivo, en algunas ocasiones las autoridades locales decretan la prohibición del uso de hilo de nailon y manja durante la temporada de vuelo de cometas.
Paloma herida por
el manja de una cometa (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Cuando veo los vídeos de vuelo de cometas en la India me doy cuenta de que no se trata solo de un pasatiempo ocasional, sino de una pasión profunda y duradera, transmitida de generación en generación.