INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


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ARTÍCULO ALEATORIO

Cometas en el arte: La cometa de Goya

Durante los años que he investigado la historia de las cometas, he descubierto que muchas de ellas han quedado reflejadas en pinturas, grabados y dibujos de distintas épocas. En ocasiones aparecen como protagonistas; en otras, como un detalle casi oculto que merece una mirada más atenta.

En esta serie de artículos sobre las cometas en el arte he elegido la pintura de Francisco de Goya y Lucientes titulada “La cometa”, para descubrir la historia que se esconde tras ella:

“La cometa” de Francisco de Goya y Lucientes 1777 - 1778. Óleo sobre lienzo, 269 x 285 cm Museo del Prado de Madrid
“La cometa” de Francisco de Goya y Lucientes
1777 - 1778. Óleo sobre lienzo, 269 x 285 cm
Museo del Prado de Madrid

Esta obra que se conserva en el Museo del Prado de Madrid pertenece a una serie de cartones que realizó el pintor en 1778 para la decoración del comedor de los príncipes de Asturias (el futuro Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma) en el Palacio de El Pardo de Madrid.

En primer lugar, quiero comentar que unos años antes de que Goya pintase esta obra, el Diccionario de Autoridades publicado por la Real Academia Española en 1729, define por primera vez lo que es una cometa:

Diccionario de Autoridades publicado por la Real Academia Española en 1729 (Fuente: Real Academia Española)
Diccionario de Autoridades publicado por la Real Academia Española en 1729
(Fuente: Real Academia Española)

Definición de la palabra cometa en el Diccionario de Autoridades publicado por la Real Academia Española en 1729, pág. 541 (Fuente: Real Academia Española)
Definición de la palabra cometa en el Diccionario de Autoridades publicado por la Real Academia Española en 1729, pág. 541
(Fuente: Real Academia Española)


Transcripción al español moderno:

Cometa. Llaman también así a una figura que imita la del cometa, hecha de papel engrudado con sus alambres y un cordel de muchas brazas de largo; la cual, cuando hay viento, la arrojan por diversión desde una parte alta y, impelida por el viento, dándole cuerda, se remonta de manera que parece un ave que vuela. Y de noche le suelen poner unos farolillos con luz, con los que burlan a los ignorantes y muchachos, creyendo que es otra cosa.
Lat. «Cometa de papel que los muchachos, sujeta con un hilo, entregan al juego del viento por diversión.»

La definición de la Real Academia Española refleja muy bien cómo se entendía una cometa en la segunda mitad del siglo XVIII: un objeto destinado principalmente al entretenimiento, capaz de elevarse con el viento y de asombrar a quienes lo contemplaban. Sin embargo, el cuadro de Goya permite ir mucho más allá de esa descripción. Si observamos con atención sus detalles, la pintura revela interesantes aspectos sobre la forma de la cometa, su vuelo, el lugar donde se practica esta afición, la edad de sus protagonistas e incluso algunos elementos técnicos que ayudan a comprender cómo eran las cometas de aquella época.

La escena principal de la pintura de Goya representa a unos jóvenes que han salido al campo a echar una cometa:


Escena principal de la pintura de Goya

Lo primero que me llama la atención de esta pintura es que la cometa no la están volando unos niños, sino unos “majos” que en aquella época eran hombres jóvenes de entre 16 y 30 años. Los majos y majas fueron uno de los grupos más característicos del Madrid del siglo XVIII. Surgidos en los barrios populares, defendían una forma de vestir y unas costumbres consideradas genuinamente españolas frente a la moda francesa de la aristocracia. Su estética y su carácter llamaron tanto la atención que acabaron siendo imitados por las clases altas. Goya los convirtió en protagonistas en esta obra, convirtiéndolos en uno de los grandes símbolos de la España de su tiempo.

Como los majos vivían en los barrios más poblados de Madrid, con calles estrechas y poco espacio, los domingos y días festivos solían salir en grupo a las afueras de la ciudad, a lugares abiertos como las riberas del río Manzanares, la zona de las Delicias o la pradera de San Isidro. Allí podían volar sus cometas, una actividad que también les servía de excusa para pasar el día al aire libre, lucir sus llamativos trajes, fumar y, sobre todo, cortejar y coquetear con las majas. Goya lo representa así en otra de sus obras:

Baile a orillas del Manzanares, Francisco de Goya y Lucientes, 1776 – 1777 Museo del Prado de Madrid
Baile a orillas del Manzanares, Francisco de Goya y Lucientes, 1776 – 1777
Museo del Prado de Madrid
Representación de una escena popular de majos y majas bailando a orillas del río Manzanares


Cómo era la cometa de Goya

Detalle de la cometa de Goya
Detalle de la cometa de Goya

La cometa que dibujó Goya es plana y parece tener forma cuadrada o romboidal con una vela de papel o tela tensada sobre una estructura de varillas que no son visibles debido a la decoración y a la distancia. Lo más probable es que la armadura estuviera compuesta por dos varillas de caña unidas en cruz y un cordel de cáñamo atado a las varillas para formar el perímetro de la cometa.

Este era el esquema habitual de las cometas de Madrid de la época.

La vela está decorada con un sol con rostro humano situado en la parte central, rodeado por un conjunto de rayos solares. Este motivo iconográfico estaba muy difundido en la Europa del siglo XVIII. No he encontrado ninguna documentación rigurosa que permita atribuirle un significado concreto. Creo que no hay que buscar una explicación compleja. Si yo hubiese sido el majo que construyó esa cometa, decorarla rápidamente con un círculo, los rasgos de una cara y unos sencillos rayos, sería una buena opción:

Imagen idealizada de un mozo pintando la figura del sol con cara en el papel de la cometa de Goya (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de un mozo pintando la figura del sol con cara en el papel de la cometa de Goya
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

La brida no puede distinguirse con claridad en el cuadro. Sin embargo, por el tipo de cometa representada es razonable pensar que utilizaba una brida de dos cabos o tirantes, unidos a la varilla vertical en su parte superior e inferior, sistema habitual en este tipo de cometas. El hilo de vuelo aparece muy curvado, sin apenas tensión, lo que indica que debía hacer una brisa suave y que posiblemente no iba a durar mucho tiempo en el aire.


Detalle de la línea curvada de la cometa

La cometa dispone de una cola larga formada por ocho pequeños lazos separados de tela o papel. En el extremo inferior aparece un penacho mayor, formado por varias tiras largas, que actúa como remate y aumenta la estabilidad direccional.

Este tipo de cola es muy eficiente desde el punto de vista aerodinámico, ya que añade resistencia sin incrementar excesivamente el peso.

Otro detalle interesante del cuadro, que muestra cómo se volaban las cometas en aquella época, es la presencia de un majo sentado que sostiene un disco en la mano. Este disco actuaba como freno de la cometa: se encajaba en el eje del carrete que sujeta otro de los majos, bloqueando su giro y evitando que el hilo siguiera desenrollándose y que la cometa se escapara:


Detalle del disco y el carrete de la cometa de Goya

La representación de Goya no parece una invención artística, sino una observación directa de una cometa real utilizada en los juegos populares de la época.

Para confirmar la funcionalidad de esta cometa, construí en 2021 una réplica de la cometa de Goya, procurando reproducirla con la mayor fidelidad posible mediante técnicas de construcción y materiales similares a los que se empleaban en el siglo XVIII. 

La cometa voló con éxito, demostrando que el modelo representado por el pintor era perfectamente funcional. Si os interesa conocer el proceso de construcción, podéis leer el artículo «Cómo hice la cometa de Goya», publicado en este mismo blog:

Mi cometa de Goya en vuelo (Foto: Ana Romero)
Mi cometa de Goya en vuelo
(Foto: Ana Romero)
(Fuente: Cómo hice la cometa de Goya)


La repercusión de este trabajo llegó incluso a la revista francesa Cap Cerfs-Volants, una de las publicaciones de referencia sobre cometas en Europa. En su número 19 (otoño de 2025), Pierre Lesage publicó el artículo «Le blog Cometas al Sol ou quand Goya mène au vent et à une mine d’or cervolistique», en el que dedicó unas elogiosas palabras a mi blog y mencionó expresamente el artículo sobre la construcción de la cometa de Goya. 

 

Para saber más: (en este mismo blog)

Cómo hice la cometa de Goya

Cometas en el arte: La crueldad del toro de Zaandam


Cómo hice la cometa tailandesa Drongo

He construido este tipo de cometa tailandesa poco conocida, que parece estar inspirada en la silueta del ave conocida en español como Drongo, muy común en Tailandia y caracterizada por su cola profundamente bifurcada, un rasgo que recuerda a la forma de la cometa. Al final del artículo explicaré el origen de su nombre y mostraré una imagen de esta ave.

La cometa Drongo que he construido mide 58 cm de largo y 45 cm de ancho. Está confeccionada con varillas de bambú y papel lokta hecho a mano. La decoré con motivos decorativos hechos con papel de colores, reproduciendo un diseño tradicional de esta cometa:

Cometa Drongo (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Drongo (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa Drongo (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Drongo (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Las medidas de las distintas secciones de la cometa se indican en centímetros en el siguiente plano proporcional. Las líneas moradas representan las varillas de bambú; las líneas negras, el cordel de algodón; las líneas de color mostaza, el borde del papel; y los círculos rojos señalan los puntos de anclaje de los cabos de la brida:

Plano proporcional de la cometa Drongo. (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano proporcional de la cometa Drongo.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)


Dimensiones en centímetros:

AB

CD

AE

AF

AG

60

45

42

27,5

40,5


El armazón está formado por varillas de bambú de unos 5 mm de sección y un cordel de algodón que forma el perímetro de la cometa. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca para madera y las uniones reforzadas con hilo torzal de poliéster, especialmente en la punta de la cometa donde se unen tres varillas:

Armazón de la cometa Drongo (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa Drongo (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

La cubierta de esta cometa está realizada con papel lokta artesanal de color natural y un gramaje de 51 g/m². Recorté el papel de la cubierta con la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al cordón perimetral del armazón:

Papel recortado con la forma de la cometa Drongo (vista posterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel recortado con la forma de la cometa Drongo (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A continuación, recorte los motivos decorativos de la cometa en papel charol de distintos colores:

Motivos decorativos para la cometa Drongo (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Motivos decorativos para la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Pegué los recortes decorativos centrales sobre el papel de la cubierta y, una vez terminada esta decoración, uní la cubierta al armazón mediante los dobladillos con cola blanca. Por último, pegué los motivos decorativos periféricos:

Papel pegado al armazón de la cometa Drongo con los motivos decorativos (vista anterior y posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa Drongo con los motivos decorativos (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Una vez finalizada toda la decoración, apliqué una capa de barniz transparente brillante sobre la cubierta. Con ello conseguí aumentar la rigidez del papel, fijar mejor los recortes decorativos y protegerlos frente al uso. Además, el barniz realzó los colores y proporcionó un acabado brillante que hizo la cometa más vistosa:

Cubierta de la cometa Drongo barnizada. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cubierta de la cometa Drongo barnizada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Anudé un pequeño lazo de algodón a la cruceta inferior del armazón para poder sujetar una cola, si fuera necesario, y fijé en ambos extremos del travesaño sendos flecos de papel crepé de color naranja:

Detalle del nudo de amarre para la cola y flecos de papel crepé (Fotos: Juan Antonio Muñoz)
Detalle del nudo de amarre para la cola y flecos de papel crepé
(Fotos: Juan Antonio Muñoz)

Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA) de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de ataque de la cometa según el viento existente:

Brida de la cometa Drongo NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa Drongo
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Por último, comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada para que no pesara más de un lado que del otro. Para equilibrarla tuve que pegar un pequeño contrapeso en la parte posterior de uno de los extremos del armazón. Sujetando la brida de la cometa con la mano, esta se mantenía colgada en perfecto equilibrio horizontal:

Comprobando el equilibrio de la cometa Drongo (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Comprobando el equilibrio de la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 12 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa Drongo. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

La forma de esta cometa aparece ilustrada en el artículo Fabric Printing Design: An Inspiration from Thai Kites, de Suwit Sadsunk, con el nombre Sang-Saw Bird-shaped Kite. Todo parece indicar que “Sang-Saw” es una antigua transcripción de la palabra tailandesa “แซงแซว”, pronunciada aproximadamente saeng-saeo o saeng-saew, nombre común con el que se conoce en Tailandia a los drongos (familia Dicruridae):


Drongo negro (Dicrurus macrocercus) con su cola profundamente ahorquillada
(Autor: Dr. Raju Kasambe, CC BY-SA 3.0, Wikimedia)


Las cometas blancas para decorar y volar

Las cometas blancas para decorar son una forma sencilla y económica de iniciarse en el apasionante mundo de las cometas. Además de proporcionar horas de entretenimiento, permiten desarrollar la creatividad y la imaginación, convirtiéndose en una actividad ideal para niños, familias, centros educativos, talleres de cometas e incluso para personas mayores.

Niño con una cometa blanca decorada con su rostro (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niño con una cometa blanca decorada con su rostro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Actualmente existen en el mercado numerosos kits de cometas listas para decorar. Se trata de cometas fabricadas con materiales ligeros y resistentes que se suministran completamente montadas o con un montaje muy sencillo. El usuario únicamente tiene que personalizar su superficie con dibujos, colores o mensajes antes de hacerlas volar:



Kits de cometas preparados para decorar
(Fuente: Hengda Kite y Art & Hobby)


Cometas de nailon, Tyvek y papel washi

La mayoría de las cometas para decorar que se comercializan actualmente están fabricadas con nailon ripstop o Tyvek, aunque también pueden encontrarse algunos kits con cometas de papel washi, el tradicional papel japonés hecho a mano.

El nailon ripstop es un tejido sintético muy ligero que incorpora un entramado de hilos de refuerzo que evita el desgarro. Es el material más utilizado en las cometas de calidad por su resistencia, flexibilidad y excelente comportamiento durante el vuelo. Su superficie admite muy bien la decoración con rotuladores permanentes, marcadores acrílicos o pinturas acrílicas aplicadas en capas finas.

Cometa de ripstop blanca de un kit para decorar a mano (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa de ripstop blanca de un kit para decorar a mano
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


El Tyvek, por su parte, no es un papel, aunque lo parezca. Es un material sintético elaborado con fibras de polietileno de alta densidad. Resulta muy ligero, resistente al agua y difícil de rasgar, además de ofrecer una superficie blanca y lisa que facilita el dibujo y el coloreado. Para pintar el Tyvek es preferible utilizar rotuladores permanentes o marcadores acrílicos; las pinturas acrílicas muy diluidas pueden formar pequeñas gotas sobre la superficie, ya que este material es poco absorbente.


Cometa de Tyvek para decorar
(Fuente: CIM)


Algunos fabricantes ofrecen también cometas elaboradas con papel washi, un material tradicional japonés fabricado con largas fibras vegetales que le proporcionan una resistencia muy superior a la del papel convencional. Para pintar el papel washi pueden utilizarse rotuladores permanentes de punta fina o media, pero si se desea pintar con pincel es preferible emplear acuarelas, tintas o pinturas acrílicas muy diluidas, aplicándolas con suavidad para evitar que el papel se deforme por el exceso de humedad.


Cometa Rokkaku de papel washi para decorar
(Fuente: Kites In The Sky)

Cada uno de estos materiales tiene sus propias ventajas. Si la cometa va a utilizarse repetidamente y se busca la máxima durabilidad, el nailon ripstop suele ser la mejor elección. El Tyvek constituye una alternativa muy económica y práctica para talleres y actividades con numerosos participantes, mientras que el papel washi ofrece un acabado más artesanal y tradicional, especialmente indicado para quienes disfrutan del dibujo y la pintura.

 

Cómo se decoran

Existen numerosas formas de personalizar estas cometas. Lo más habitual es utilizar rotuladores permanentes de colores, ya que secan rápidamente y apenas añaden peso a la vela:

Niño pintando una cometa blanca con rotuladores permanentes (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niño pintando una cometa blanca con rotuladores permanentes
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

También pueden emplearse marcadores acrílicos, que proporcionan colores muy vivos y una mayor opacidad:

Cometa pintada con marcadores acrílicos (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa pintada con marcadores acrílicos
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Otra posibilidad consiste en utilizar pinturas acrílicas aplicadas con pincel, procurando extender capas finas para no aumentar demasiado el peso de la cometa ni restarle flexibilidad:


Pinturas acrílicas para kit de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Muchos fabricantes incluyen en sus kits varios rotuladores de colores y plantillas con dibujos que pueden calcarse fácilmente sobre la superficie blanca:

Cometa decorada calcando una plantilla con el dibujo (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa decorada calcando una plantilla con el dibujo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Otros modelos presentan ya un dibujo impreso con líneas de contorno para que únicamente haya que colorearlo, igual que un libro para colorear:


Cometa infantil con dibujo impreso y rotuladores para colorear
(Fuente: Archivo de catálogo promocional)


Naturalmente, también es posible dejar volar la imaginación y realizar un diseño completamente original:

Niña pintando en una cometa blanca un dibujo libre en un taller de cometas (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niña pintando en una cometa blanca un dibujo libre en un taller de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Modelos de cometas disponibles para decorar

La forma más frecuente es la clásica cometa de diamante, debido a su sencillez de fabricación y a su facilidad de vuelo. Sin embargo, algunas tiendas también ofrecen otros modelos, como cometas delta, hexagonales o con formas de animales y personajes, ampliando así las posibilidades creativas:


Diferentes tipos de cometas para decorar
(Fuente: Archivo de catálogo promocional)


Además, estos kits suelen tener un precio muy asequible, especialmente cuando se adquieren en paquetes con varias unidades destinados a actividades en grupo.

 

Una actividad perfecta para talleres

Las cometas para decorar se han convertido en uno de los recursos más utilizados en los talleres de cometas organizados para niños. Es habitual encontrarlas en colegios, asociaciones, campamentos, festivales de cometas, centros culturales y fiestas populares:

Niños pintando cometas con rotuladores en un taller de cometas (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niños pintando cometas con rotuladores en un taller de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


La actividad suele desarrollarse en dos fases. En primer lugar, cada participante decora su propia cometa. Después llega el momento más esperado: ver volar su cometa. Esta combinación de creatividad y actividad física hace que la experiencia resulte especialmente gratificante:

Niña volando su cometa decorada (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niña volando su cometa decorada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Antes del primer vuelo es recomendable comprobar que las varillas estén correctamente colocadas, que el punto de amarre del hilo no se haya desplazado y que la cola, si la lleva, esté bien fijada. Como pude comprobar personalmente en un taller de cometas, es frecuente que durante la decoración de la cometa se manipule esta varias veces y alguno de estos elementos se mueva ligeramente y quede en una posición incorrecta. 

En los últimos años también se están organizado talleres dirigidos a personas mayores en residencias y centros de día. Decorar una cometa es una actividad relajante que ayuda a mantener la mente activa, favorecer la destreza y la coordinación de las manos y un sentimiento de satisfacción al contemplar el resultado final:


Personas mayores decorando cometas en el Centro Deggendorf (Alemania)
(Fuente: Centro para personas mayores BRK Deggendorf)


Estos kits son también una magnífica opción para disfrutar en familia. Decorar una cometa en casa puede convertirse en una actividad compartida entre padres e hijos para acabar con una divertida jornada de vuelo:

Un padre con sus hijos preparados para volar sus cometas decoradas (Foto: Vanesa Seminario)
Un padre con sus hijos preparados para volar sus cometas decoradas
(Foto: Vanesa Seminario)


Cometas nocturnas

Otra opción muy interesante es incorporar a estas cometas pequeñas tiras o guirnaldas de luces led ligeras, transformándolas así en llamativas cometas nocturnas.

Por la noche, las luces iluminan la vela decorada y producen un efecto realmente espectacular durante el vuelo. Es una modalidad cada vez más presente en algunos festivales de cometas y constituye un excelente proyecto para quienes desean experimentar nuevas posibilidades creativas:

Iluminación de una cometa blanca con luces led (Foto: Ana Romero)
Iluminación de una cometa blanca con luces led
(Foto: Ana Romero)


En definitiva, las cometas blancas para decorar permiten crear cometas personalizadas con un coste reducido y una construcción de calidad que garantiza el vuelo sin problemas.

 

Para saber más: (en este mismo blog)

Cómo decorar cometas blancas de un kit

Cómo hice una cometa nocturna


Cómo hice una cometa cigarra de Nantong

La cometa con forma de cigarra que he construido está inspirada en una cometa tradicional china diseñada por el maestro constructor de cometas Guo Cheng Yi de la ciudad de Nantong. Las cometas tradicionales de esta ciudad van equipadas con silbatos de bambú en su superficie para emitir sonidos durante el vuelo y han sido declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de China. Algunas de ellas se encuentran expuestas en el Museo de Cometas de Nantong.

Mi versión de esta cometa reproduce la estructura y la estética tradicional, pero prescinde a propósito de los característicos silbatos. El motivo es muy sencillo: fabricar un conjunto de silbatos tradicionales que funcione correctamente requiere unos conocimientos específicos de acústica y una precisión artesanal que prefiero dejar para un proyecto diferente.

Esta es la cometa cigarra que he construido con unas dimensiones de 53 cm de largo por 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y papel lokta hecho a mano. La decoré con pinturas acrílicas reproduciendo el diseño original de esta cometa:

Cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa cigarra de Nantong (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Las medidas de las distintas secciones de la cometa que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano proporcional. Las líneas moradas representan las varillas de bambú y los círculos rojos indican los puntos de anclaje de los cabos de la brida:

Plano proporcional de la cometa cigarra de Nantong. (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano proporcional de la cometa cigarra de Nantong.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
A: 53 cm; BC: 38 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)


El armazón está formado por varios tipos de varillas de bambú, de entre 2 y 5 mm de sección. Para la parte anterior de la cabeza utilicé una fina lámina de madera de 2 mm de grosor que recorté mediante una segueta para darle la forma apropiada. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca para madera y algunas uniones las reforcé con hilo torzal de poliéster:

Armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

La cubierta de esta cometa está realizada con papel lokta artesanal de color natural y un gramaje de 51 g/m². Tras dibujar sobre el papel los trazos principales de la cigarra, la pinté con acrílicos utilizando la combinación de colores original de esta cometa:

Decoración con pinturas acrílicas de la cometa cigarra de Nantong. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Decoración con pinturas acrílicas de la cometa cigarra de Nantong
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Recorté el papel de la cubierta con la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al perímetro del armazón:

Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Até los tres cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA) de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de ataque de la cometa según el viento existente:

Brida de la cometa cigarra de Nantong NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa cigarra de Nantong
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa cigarra de Nantong. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa cigarra de Nantong
(Foto: Juan Antonio Muñoz)



Para saber más: (en este mismo blog)

Mis cometas artesanales

La cometa silbadora Banyao


Cometas en el arte: La crueldad del toro de Zaandam

Durante los años que he investigado la historia de las cometas, he descubierto que muchas de ellas han quedado reflejadas en pinturas, grabados y dibujos de distintas épocas. En ocasiones aparecen como protagonistas; en otras, como un detalle casi oculto que merece una mirada más atenta.

En este artículo he elegido el grabado titulado “La crueldad del toro de Zaandam”, conservado en el Rijksmuseum de Ámsterdam, para explorar la historia que hay detrás de la cometa representada y lo que puede enseñarnos sobre su época:

La crueldad del toro de Zaandam, 1647
Xilografía. Grabador: anónimo, Países Bajos
Rijksmuseum, Ámsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)

Resulta chocante que en este grabado aparezca un niño volando una cometa en una imagen que representa una tragedia espantosa.

La xilografía ilustra un suceso ocurrido el 29 de agosto de 1647 en Zaandam, al norte de Ámsterdam.

Según la descripción conservada en varias estampas contemporáneas y posteriores, un campesino y su esposa embarazada fueron atacados por un toro. La mujer fue corneada con tal violencia que el feto salió expulsado de su vientre, pues el toro le desgarró el útero. En el grabado se ve a la mujer suspendida en el aire, lanzada violentamente por la cornada y el feto expulsado de su vientre cae por el aire. El hombre y su mujer resultaron gravemente heridos y fallecieron dos días después. El niño sobrevivió y el toro fue sacrificado.

El episodio causó enorme impresión en la sociedad holandesa del siglo XVII y fue reproducido en numerosas hojas informativas y estampas de sucesos, como en esta que se conserva en el Rijksmuseum, donde el artista resume toda la historia en una sola imagen:


Ilustración de los sucesos conocidos como la Crueldad del Toro, 1647.
Rijksmuseum, Amsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)

He podido traducir íntegramente el texto que acompaña a esta estampa. La imagen muestra el interior de una habitación donde yacen el campesino y su esposa, ambos mortalmente heridos. Al fondo se representan dos escenas del suceso: el ataque del toro a la pareja y el momento en que el animal es finalmente sacrificado. Bajo la ilustración se incluye una detallada descripción de los hechos, varios poemas dedicados a los protagonistas y la declaración del médico que los atendió. He de decir que el parte médico resulta espeluznante por las lesiones que se mencionan, por lo que he preferido no reproducirlo en este artículo.

¿Por qué aparece una cometa?

En el texto de la estampa anterior se cuenta que un toro rojo estaba pastando atado detrás de la casa de su dueño. El toro, provocado por los muchachos que por allí estaban volando cometas de papel, rompió la cuerda y corrió hacia los corrales de las vacas; el pastor, lo persiguió con un palo en la mano y finalmente el animal enfurecido corneó al pastor y posteriormente a su mujer que acudió en su ayuda.
Por tanto, la presencia de la cometa no es casual, sino que forma parte de la secuencia de acontecimientos que desembocan en la tragedia. Más que un simple detalle decorativo, la cometa forma parte del propio relato histórico y constituye un valioso testimonio de que volarlas era una actividad muy común entre los niños holandeses de mediados del siglo XVII.

La cometa representada

El artista representó en el grabado “La crueldad del toro de Zaandam” una cometa de estilo "French Peartop" (cometa francesa con forma de pera), muy popular en Francia y otros países europeos entre los siglos XVII al XIX, como se muestra en esta pintura holandesa de la misma época que el grabado:


Niños volando cometas
(Fuente: National Trust Collections, probablemente del pintor neerlandés Justus de Gelder, realizada entre 1670 y 1675)
Dominio público

En relación con este tipo de cometa, quiero recordar también que la cometa más antigua del mundo que se conserva actualmente, construida en 1773 y descubierta en los Países Bajos, tiene también un diseño clásico con forma de pera:


La cometa "French Peartop" más antigua del mundo que se conserva actualmente (1773, Países Bajos)
(Foto por cortesía de Peter Lynn)


Para saber más: (en este mismo blog)

Cómo hice la cometa francesa rematada en forma de pera