Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.
Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.
En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.
He construido este tipo de cometa tailandesa poco conocida, que parece estar inspirada en la silueta del ave conocida en español como Drongo, muy común en Tailandia y caracterizada por su cola profundamente bifurcada, un rasgo que recuerda a la forma de la cometa. Al final del artículo explicaré el origen de su nombre y mostraré una imagen de esta ave.
La cometa Drongo que he construido mide 58 cm de largo y 45 cm de ancho. Está confeccionada con varillas de bambú y papel lokta hecho a mano. La decoré con motivos decorativos hechos con papel de colores, reproduciendo un diseño tradicional de esta cometa:
Cometa Drongo (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Drongo (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Las medidas de las distintas secciones de la cometa se indican en centímetros en el siguiente plano proporcional. Las líneas moradas representan las varillas de bambú; las líneas negras, el cordel de algodón; las líneas de color mostaza, el borde del papel; y los círculos rojos señalan los puntos de anclaje de los cabos de la brida:
Plano proporcional de la cometa Drongo.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Dimensiones en centímetros:
AB
CD
AE
AF
AG
60
45
42
27,5
40,5
El armazón está formado por varillas de bambú de unos 5 mm de sección y un cordel de algodón que forma el perímetro de la cometa. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca para madera y las uniones reforzadas con hilo torzal de poliéster, especialmente en la punta de la cometa donde se unen tres varillas:
Armazón de la cometa Drongo (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta de esta cometa está realizada con papel
lokta artesanal de color natural y un gramaje de 51 g/m². Recorté el papel de
la cubierta con la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño
reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con
cola blanca al cordón perimetral del armazón:
Papel recortado con la forma de la cometa Drongo (vista posterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, recorte los motivos decorativos de la cometa en papel charol de distintos colores:
Motivos decorativos para la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Pegué los recortes decorativos centrales sobre el papel de la cubierta y, una vez terminada esta decoración, uní la cubierta al armazón mediante los dobladillos con cola blanca. Por último, pegué los motivos decorativos periféricos:
Papel pegado al armazón de la cometa Drongo con los motivos decorativos (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Una vez finalizada toda la decoración, apliqué una capa de barniz transparente brillante sobre la cubierta. Con ello conseguí aumentar la rigidez del papel, fijar mejor los recortes decorativos y protegerlos frente al uso. Además, el barniz realzó los colores y proporcionó un acabado brillante que hizo la cometa más vistosa:
Cubierta de la cometa Drongo barnizada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anudé un pequeño lazo de algodón a la cruceta inferior del armazón para poder sujetar una cola, si fuera necesario, y fijé en ambos extremos del travesaño sendos flecos de papel crepé de color naranja:
Detalle del nudo de amarre para la cola y flecos de papel crepé
(Fotos: Juan Antonio Muñoz)
Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA) de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de ataque de la cometa según el viento existente:
Brida de la cometa Drongo
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Por último, comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada para que no pesara más de un lado que del otro. Para equilibrarla tuve que pegar un pequeño contrapeso en la parte posterior de uno de los extremos del armazón. Sujetando la brida de la cometa con la mano, esta se mantenía colgada en perfecto equilibrio horizontal:
Comprobando el equilibrio de la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 12 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.
Mostrando la cometa Drongo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La forma de esta cometa aparece ilustrada en el artículo Fabric
Printing Design: An Inspiration from Thai Kites, de Suwit Sadsunk, con el
nombre Sang-Saw Bird-shaped Kite. Todo parece indicar que “Sang-Saw” es
una antigua transcripción de la palabra tailandesa “แซงแซว”,
pronunciada aproximadamente saeng-saeo o saeng-saew, nombre común
con el que se conoce en Tailandia a los drongos (familia Dicruridae):
Las cometas blancas para decorar son una forma sencilla y económica de iniciarse en el apasionante mundo de las cometas. Además de proporcionar horas de entretenimiento, permiten desarrollar la creatividad y la imaginación, convirtiéndose en una actividad ideal para niños, familias, centros educativos, talleres de cometas e incluso para personas mayores.
Niño con una cometa blanca decorada con su rostro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Actualmente existen en el mercado numerosos kits de cometas listas para decorar. Se trata de cometas fabricadas con materiales ligeros y resistentes que se suministran completamente montadas o con un montaje muy sencillo. El usuario únicamente tiene que personalizar su superficie con dibujos, colores o mensajes antes de hacerlas volar:
Kits de cometas preparados para decorar
(Fuente: Hengda Kite y Art & Hobby)
Cometas de nailon, Tyvek y papel washi
La mayoría de las cometas para decorar que se comercializan
actualmente están fabricadas con nailon ripstop o Tyvek, aunque
también pueden encontrarse algunos kits con cometas de papel washi, el
tradicional papel japonés hecho a mano.
El nailon ripstop es un tejido sintético muy ligero
que incorpora un entramado de hilos de refuerzo que evita el desgarro. Es el
material más utilizado en las cometas de calidad por su resistencia,
flexibilidad y excelente comportamiento durante el vuelo. Su superficie admite
muy bien la decoración con rotuladores permanentes, marcadores acrílicos o
pinturas acrílicas aplicadas en capas finas.
Cometa de ripstop blanca de un kit para decorar a mano
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El Tyvek, por su parte, no es un papel, aunque lo parezca. Es un material sintético elaborado con fibras de polietileno de alta densidad. Resulta muy ligero, resistente al agua y difícil de rasgar, además de ofrecer una superficie blanca y lisa que facilita el dibujo y el coloreado. Para pintar el Tyvek es preferible utilizar rotuladores permanentes o marcadores acrílicos; las pinturas acrílicas muy diluidas pueden formar pequeñas gotas sobre la superficie, ya que este material es poco absorbente.
Cometa de Tyvek para decorar
(Fuente: CIM)
Algunos fabricantes ofrecen también cometas elaboradas con papel washi, un material tradicional japonés fabricado con largas fibras vegetales que le proporcionan una resistencia muy superior a la del papel convencional. Para pintar el papel washi pueden utilizarse rotuladores permanentes de punta fina o media, pero si se desea pintar con pincel es preferible emplear acuarelas, tintas o pinturas acrílicas muy diluidas, aplicándolas con suavidad para evitar que el papel se deforme por el exceso de humedad.
Cometa Rokkaku de papel washi para decorar
(Fuente: Kites In The Sky)
Cada uno de estos materiales tiene sus propias ventajas. Si
la cometa va a utilizarse repetidamente y se busca la máxima durabilidad, el
nailon ripstop suele ser la mejor elección. El Tyvek constituye una alternativa
muy económica y práctica para talleres y actividades con numerosos
participantes, mientras que el papel washi ofrece un acabado más artesanal y
tradicional, especialmente indicado para quienes disfrutan del dibujo y la
pintura.
Cómo se decoran
Existen numerosas formas de personalizar estas cometas. Lo
más habitual es utilizar rotuladores permanentes de colores, ya que
secan rápidamente y apenas añaden peso a la vela:
Niño pintando una cometa blanca con rotuladores permanentes
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
También pueden emplearse marcadores acrílicos, que proporcionan colores muy vivos y una mayor opacidad:
Cometa pintada con marcadores acrílicos
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Otra posibilidad consiste en utilizar pinturas acrílicas aplicadas con pincel, procurando extender capas finas para no aumentar demasiado el peso de la cometa ni restarle flexibilidad:
Pinturas acrílicas para kit de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Muchos fabricantes incluyen en sus kits varios rotuladores de colores y plantillas con dibujos que pueden calcarse fácilmente sobre la superficie blanca:
Cometa decorada calcando una plantilla con el dibujo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Otros modelos presentan ya un dibujo impreso con líneas de contorno para que únicamente haya que colorearlo, igual que un libro para colorear:
Cometa infantil con dibujo impreso y rotuladores para colorear
(Fuente: Archivo de catálogo promocional)
Naturalmente, también es posible dejar volar la imaginación y realizar un diseño completamente original:
Niña pintando en una cometa blanca un dibujo libre en un taller de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Modelos de cometas disponibles para decorar
La forma más frecuente es la clásica cometa de diamante,
debido a su sencillez de fabricación y a su facilidad de vuelo. Sin embargo,
algunas tiendas también ofrecen otros modelos, como cometas delta, hexagonales
o con formas de animales y personajes, ampliando así las posibilidades
creativas:
Diferentes tipos de cometas para decorar (Fuente: Archivo de catálogo promocional)
Además, estos kits suelen tener un precio muy asequible,
especialmente cuando se adquieren en paquetes con varias unidades destinados a
actividades en grupo.
Una actividad perfecta para talleres
Las cometas para decorar se han convertido en uno de los
recursos más utilizados en los talleres de cometas organizados para niños. Es
habitual encontrarlas en colegios, asociaciones, campamentos, festivales de
cometas, centros culturales y fiestas populares:
Niños pintando cometas con rotuladores en un taller de cometas (Foto: Juan Antonio Muñoz)
La actividad suele desarrollarse en dos fases. En primer lugar, cada participante decora su propia cometa. Después llega el momento más esperado: ver volar su cometa. Esta combinación de creatividad y actividad física hace que la experiencia resulte especialmente gratificante:
Niña volando su cometa decorada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Antes del primer vuelo es recomendable comprobar que las
varillas estén correctamente colocadas, que el punto de amarre del hilo no se
haya desplazado y que la cola, si la lleva, esté bien fijada. Como pude
comprobar personalmente en un taller de cometas, es frecuente que durante la
decoración de la cometa se manipule esta varias veces y alguno de estos
elementos se mueva ligeramente y quede en una posición incorrecta.
En los últimos años también se están organizado talleres
dirigidos apersonas mayores en residencias y centros de día.
Decorar una cometa es una actividad relajante que ayuda a mantener la mente
activa, favorecer la destreza y la coordinación de las manos y un sentimiento
de satisfacción al contemplar el resultado final:
Estos kits son también una magnífica opción para disfrutar en familia. Decorar una cometa en casa puede convertirse en una actividad compartida entre padres e hijos para acabar con una divertida jornada de vuelo:
Un padre con sus hijos preparados para volar sus cometas decoradas (Foto: Vanesa Seminario)
Cometas nocturnas
Otra opción muy interesante es incorporar a estas cometas
pequeñas tiras o guirnaldas de luces led ligeras, transformándolas así en
llamativas cometas nocturnas.
Por la noche, las luces iluminan la vela decorada y producen
un efecto realmente espectacular durante el vuelo. Es una modalidad cada vez
más presente en algunos festivales de cometas y constituye un excelente
proyecto para quienes desean experimentar nuevas posibilidades creativas:
Iluminación de una cometa blanca con luces led (Foto: Ana Romero)
En definitiva, las cometas blancas para decorar permiten crear
cometas personalizadas con un coste reducido y una construcción de calidad que garantiza
el vuelo sin problemas.
La cometa con forma de cigarra que he construido está
inspirada en una cometa tradicional china diseñada por el maestro constructor
de cometas Guo Cheng Yi de la ciudad de Nantong. Las
cometas tradicionales de esta ciudad van equipadas con silbatos de bambú en su
superficie para emitir sonidos durante el vuelo y han sido declaradas Patrimonio
Cultural Inmaterial de China. Algunas de ellas se encuentran expuestas en el Museo
de Cometas de Nantong.
Mi versión de esta cometa reproduce la estructura y la
estética tradicional, pero prescinde a propósito de los característicos
silbatos. El motivo es muy sencillo: fabricar un conjunto de silbatos
tradicionales que funcione correctamente requiere unos conocimientos
específicos de acústica y una precisión artesanal que prefiero dejar para un proyecto
diferente.
Esta es la cometa cigarra que he construido con unas
dimensiones de 53 cm de largo por 38 cm en su parte más ancha. Está
confeccionada con varillas de bambú y papel lokta hecho a mano. La decoré con
pinturas acrílicas reproduciendo el diseño original de esta cometa:
Cometa cigarra de Nantong (vista anterior) (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Las medidas de las distintas secciones de la cometa que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano proporcional. Las líneas moradas representan las varillas de bambú y los círculos rojos indican los puntos de anclaje de los cabos de la brida:
Plano proporcional de la cometa cigarra de Nantong.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
A: 53 cm; BC: 38 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está formado por varios tipos de varillas de bambú, de entre 2 y 5 mm de sección. Para la parte anterior de la cabeza utilicé una fina lámina de madera de 2 mm de grosor que recorté mediante una segueta para darle la forma apropiada. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca para madera y algunas uniones las reforcé con hilo torzal de poliéster:
Armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cubierta de esta cometa está realizada con papel
lokta artesanal de color natural y un gramaje de 51 g/m². Tras dibujar sobre el
papel los trazos principales de la cigarra, la pinté con acrílicos utilizando la
combinación de colores original de esta cometa:
Decoración con pinturas acrílicas de la cometa cigarra de Nantong
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Recorté el papel de la cubierta con la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al perímetro del armazón:
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Até los tres cabos de la brida en los puntos
indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un
nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA)
de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de
ataque de la cometa según el viento existente:
Brida de la cometa cigarra de Nantong
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.
Durante los años que he investigado la historia de las cometas, he descubierto que muchas de ellas han quedado reflejadas en pinturas, grabados y dibujos de distintas épocas. En ocasiones aparecen como protagonistas; en otras, como un detalle casi oculto que merece una mirada más atenta.
En este artículo he elegido el grabado titulado “La crueldad del toro de Zaandam”, conservado en el Rijksmuseum de Ámsterdam, para explorar la historia que hay detrás de la cometa representada y lo que puede enseñarnos sobre su época:
La crueldad del toro de Zaandam, 1647
Xilografía. Grabador: anónimo, Países Bajos
Rijksmuseum, Ámsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)
Resulta chocante que en este grabado aparezca un niño volando
una cometa en una imagen que representa una tragedia espantosa.
La xilografía ilustra un suceso ocurrido el 29 de agosto de
1647 en Zaandam, al
norte de Ámsterdam.
Según la descripción conservada en varias estampas
contemporáneas y posteriores, un campesino y su esposa embarazada fueron
atacados por un toro. La mujer fue corneada con tal violencia que el feto salió
expulsado de su vientre, pues el toro le desgarró el útero. En el grabado se ve
a la mujer suspendida en el aire, lanzada violentamente por la cornada y el
feto expulsado de su vientre cae por el aire. El hombre y su mujer resultaron
gravemente heridos y fallecieron dos días después. El niño sobrevivió y el toro
fue sacrificado.
El episodio causó enorme impresión en la sociedad holandesa
del siglo XVII y fue reproducido en numerosas hojas informativas y estampas de
sucesos, como en esta que se conserva en el Rijksmuseum, donde el artista resume
toda la historia en una sola imagen:
Ilustración de los sucesos conocidos como la Crueldad del Toro, 1647.
Rijksmuseum, Amsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)
He podido traducir íntegramente el texto que acompaña a esta estampa. La imagen muestra el interior de una habitación donde yacen el campesino y su esposa, ambos mortalmente heridos. Al fondo se representan dos escenas del suceso: el ataque del toro a la pareja y el momento en que el animal es finalmente sacrificado. Bajo la ilustración se incluye una detallada descripción de los hechos, varios poemas dedicados a los protagonistas y la declaración del médico que los atendió. He de decir que el parte médico resulta espeluznante por las lesiones que se mencionan, por lo que he preferido no reproducirlo en este artículo.
¿Por qué aparece una cometa?
En el texto de la estampa anterior se cuenta que un toro rojo estaba pastando atado detrás de la casa de su dueño. El toro, provocado por los muchachos que por allí estaban volando cometas de papel, rompió la cuerda y corrió hacia los corrales de las vacas; el pastor, lo persiguió con un palo en la mano y finalmente el animal enfurecido corneó al pastor y posteriormente a su mujer que acudió en su ayuda.
Por tanto, la presencia de la cometa no es casual, sino que forma parte de la secuencia de acontecimientos que desembocan en la tragedia. Más que un simple detalle decorativo, la cometa forma parte del propio relato histórico y constituye un valioso testimonio de que volarlas era una actividad muy común entre los niños holandeses de mediados del siglo XVII.
La cometa representada
El artista representó en el grabado “La crueldad del toro de Zaandam” una cometa de estilo "French Peartop" (cometa francesa con forma de pera), muy popular en Francia y otros países europeos entre los siglos XVII al XIX, como se muestra en esta pintura holandesa de la misma época que el grabado:
Niños volando cometas
(Fuente: National Trust Collections, probablemente del pintor neerlandés Justus de Gelder, realizada entre 1670 y 1675)
Cuando me preguntan sobre las cometas, casi siempre surge la
misma cuestión: ¿Quién inventó las cometas?
Hasta ahora había evitado escribir sobre este asunto porque
no encontraba una respuesta suficientemente convincente. Así que decidí
investigar el tema en profundidad, buscando y consultando fuentes originales o
primarias para intentar averiguar qué se sabe realmente sobre el origen de las
cometas.
En este artículo no pretendo realizar un recorrido histórico
sobre la expansión de la cometa por el mundo, asunto que dejaré para otra
ocasión. Mi objetivo es compartir los hechos documentados que he encontrado
acerca de sus posibles orígenes.
Los historiadores coinciden en que las cometas existen desde
hace al menos dos mil años, y probablemente desde mucho antes. Existen dos
grandes teorías sobre su origen: una sitúa su invención en China y la
otra en el mundo austronesio, una vasta región que abarca Indonesia, Malasia
y numerosas islas del Pacífico:
China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
El origen de las cometas en China
La mayoría de los textos consultados mencionan a dos
personajes chinos como constructores de los primeros artefactos voladores
semejantes a las cometas: Mozi y Lu Ban.
Con el fin de verificar estas afirmaciones, he recurrido a “Shidian
Guji”, una plataforma digital de lectura de textos clásicos chinos. Aquí he
podido consultar el Han Feizi (libro del Maestro Han Fei) donde
aparecen comentarios sobre Mozi y Lu Ban.
El libro Han Feizi del período Guangxu de la dinastía Qing. Se exhibe en el Museo Provincial de Hunan.
(Foto: Wikipedia. Dominio público)
Mozi y el ave de madera
Mozi (墨子)
nació en lo que ahora es Tengzhou (provincia de Shandong), relativamente cerca de Weifang,
la capital mundial de las cometas. Fue un filósofo, ingeniero y pensador chino
que vivió aproximadamente entre los años 470 y 391 a. C. He encontrado varias
referencias en libros antiguos chinos en las que se afirma que construyó un ave
de madera capaz de volar.
Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
En la obra de Han Feizi (aprox. 280-233 a. C.)
Capítulos Exteriores, Sección Izquierda, Parte 1, puede leerse:
“Mozi construyó un ave de madera (milano de madera); tardó tres años en terminarla. Voló durante un día y después se rompió”:
Fuente: Han Feizi , Volumen 11 , compilado por Wu Mianxue ( Dinastía Ming ), edición impresa en xilografía de Wu Mianxue de la Dinastía Ming, página 5.
Según el Han Feizi, Mozi construyó un “milano de madera” (木鳶) que tardó tres años en fabricar y que voló durante un día. Aunque la naturaleza exacta del artefacto es desconocida, la tradición china posterior consideró este relato como uno de los antecedentes más antiguos de las cometas.
Esta referencia constituye uno de los testimonios más antiguos relacionados con la construcción de artefactos voladores en la antigua China.
Lu Ban y la urraca voladora
Lu Ban (鲁班)
(506-443 a. C.) fue un célebre carpintero, ingeniero, arquitecto e inventor
chino. Su nombre original era Gongshu Ban (公输班). Aunque con frecuencia se
afirma que fue discípulo de Mozi, en realidad ambos fueron contemporáneos y
representaron corrientes de pensamiento diferentes.
Escultura de Lu Ban frente al Museo de Cometas de Weifang, Shandong, China. La figura muestra a Lu Ban con los brazos extendidos, integrándose con el "pájaro de madera" o cometa que construyó. (Fuente: Wikimedia, Rolfmueller)
Diversas fuentes antiguas le atribuyen la construcción de un
ave de madera capaz de permanecer en el aire durante tres días.
En “Shidian Guji” he encontrado este escrito de Mozi
sobre Lu Ban:
“Gongshu Ban (Lu Ban) talló bambú y madera para hacer una urraca. Una vez terminada, la hizo volar y permaneció tres días sin descender”:
Fuente: Mozi, Volumen 13 , "Cuestiones de Lu ( Capítulo 49 )", escrito por Mozi y sus discípulos durante el Período de Primavera y Otoño. Reimpreso de la edición Zhengtong Daozang de la dinastía Ming por Shanghai Hanfenlou, página 9.
En este texto utiliza el verbo 飛 (volar) y afirma que permaneció
tres días en el aire, pero no menciona ninguna cuerda ni ningún sistema de
sustentación.
¿Eran realmente cometas?
Estas referencias indican que ya en el siglo V a. C.
existían en China relatos sobre artefactos de madera y bambú capaces de
mantenerse en el aire. Sin embargo, ninguna de las fuentes conservadas menciona
que estuvieran sujetos por una cuerda ni explica cómo lograban volar.
Muchos historiadores consideran que estas “aves de madera”
pudieron ser cometas primitivas impulsadas por el viento, aunque las fuentes
originales no permiten asegurarlo. En cualquier caso, constituyen las
referencias escritas más antiguas conocidas sobre artefactos voladores que
podrían haber sido los antecesores de las cometas.
La cometa china se desarrolló rápidamente con fines
militares (señales, medición de distancias, espionaje) y antiguos rituales. Con
la invención del papel en China en el año 105 d. C. surgieron las
cometas de papel que se popularizaron entre la gente común, y desde entonces la
cometa se ha utilizado con fines recreativos.
La referencia más antigua y documentada de una pintura china
que muestra niños volando cometas es obra del pintor Su Hanchen (苏汉臣, 1094–1172), titulada Cien
niños jugando en primavera (c. 1130–1160):
"Cien niños
jugando en primavera" de Su Hanchen (s. XII)
Museo del Palacio Nacional de Taipéi (Taiwán)
(Fuente: Wikipedia.
Dominio Público)
La pintura muestra un gran jardín donde decenas de niños
realizan múltiples juegos tradicionales de la época. En la parte superior
izquierda de la pintura, un grupo de niños vuelan una cometa (conocidas
en esa época como zhiyuan o pájaros de papel):
Detalle de “Cien
niños jugando en primavera” de Su Hanchen donde se ve a unos niños volando una
cometa. (Fuente: Wikipedia.
Dominio Público)
El origen de las cometas en Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
La teoría sobre el origen de las cometas en la región de Malasia, Indonesia e islas del Pacífico se basa en la utilización de cometas hechas con hojas para pescar. Esta técnica es una práctica ancestral perfectamente documentada que se practica todavía en la actualidad:
Aprendiendo la técnica ancestral de la pesca con cometa
Los pescadores utilizan una hoja grande (de palmera o
similar), a menudo reforzada con una estructura sencilla o simplemente plegada,
para actuar como una vela. Al estar atada a una línea de pesca, el viento
arrastra la "cometa-hoja" lejos de la canoa o de la orilla,
permitiendo que el anzuelo o cebo toque la superficie del agua lejos del
alcance del pescador.
Las siguientes ilustraciones, provenientes de los archivos
del Museo Etnológico de Leipzig, muestran diversas "cometa de hoja"
de diferentes archipiélagos de Melanesia. Se observa una
transición desde formas muy sencillas, que utilizan hojas casi intactas hasta
estructuras complejas reforzadas con costillas de bambú y fibras:
Cometas tradicionales de Melanesia utilizadas para la pesca
(Fuente: Hans Plischke, Der Fischdrachen, Veröffentlichungen des Städtischen Museums für Völkerkunde zu Leipzig, Heft 6, R.Voigtländers Verlag, Leipzig 1922)
Aunque es difícil datar exactamente cuándo comenzó esta
práctica debido a que los materiales orgánicos (hojas) se descomponen, se sabe
que es una técnica milenaria. Los cronistas europeos que llegaron al Sudeste
asiático y al Pacífico a finales del siglo XVI ya describían este método como
una actividad consolidada y tradicional de las poblaciones locales.
Investigadores como Clive Hart (autor de “Kites: An
Historical Survey”) y Tal Streeter (autor de “The Art of the Japanese Kite”)
creen que estas cometas de hojas, aún utilizadas en el archipiélago malayo y en
Oceanía, son siglos anteriores a las cometas chinas, pero no se han podido
datar con exactitud.
La pintura rupestre de la isla de Muna
Tengo que hacer referencia a lo que se afirma que es la
representación más antigua de una cometa: la pintura rupestre en la cueva
Sugi Patani cerca del pueblo de Liang Kabori de la isla de Muna, descubierta
en 1996. Esta isla se encuentra en una zona de Indonesia donde aún se utilizan
las cometas tradicionales de hojas para la pesca y la caza de murciélagos.
He encontrado dos imágenes de esta pintura rupestre de un
supuesto hombre con cometa. Una es la de Wolfgang Bieck, profesor de Bad
Bevensen en Alemania, que visitó la cueva en 1997, afirmando que la pintura
rupestre representa a una persona sosteniendo una "cometa de hoja":
Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Wolfgang Bieck, Kite The Drachen Foundation Journal Nº 11, Spring 2003)
La otra imagen procede de un vídeo de Kompas TV sobre dichas pinturas rupestres:
Pintura rupestre
en la isla de Muna (Indonesia) (Fuente: Youtube-Ver
vídeo)
Aunque esta pintura rupestre ha sido citada ocasionalmente
como una posible representación de una cometa, no existe una datación fiable de
la figura y su identificación como tal no ha sido aceptada de forma general por
la comunidad científica.
En resumen, tras revisar numerosas fuentes, creo
que lo más posible es que las cometas podrían haber surgido de forma
independiente en China y en los pueblos austronesios. Sin embargo, más allá
de las distintas hipótesis sobre su origen, las cometas ocupan un lugar importante
en la historia: fueron los primeros artefactos voladores creados por el ser
humano.