INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


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ARTÍCULO ALEATORIO

Las cometas blancas para decorar y volar

Las cometas blancas para decorar son una forma sencilla y económica de iniciarse en el apasionante mundo de las cometas. Además de proporcionar horas de entretenimiento, permiten desarrollar la creatividad y la imaginación, convirtiéndose en una actividad ideal para niños, familias, centros educativos, talleres de cometas e incluso para personas mayores.

Niño con una cometa blanca decorada con su rostro (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niño con una cometa blanca decorada con su rostro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Actualmente existen en el mercado numerosos kits de cometas listas para decorar. Se trata de cometas fabricadas con materiales ligeros y resistentes que se suministran completamente montadas o con un montaje muy sencillo. El usuario únicamente tiene que personalizar su superficie con dibujos, colores o mensajes antes de hacerlas volar:



Kits de cometas preparados para decorar
(Fuente: Hengda Kite y Art & Hobby)


Cometas de nailon, Tyvek y papel washi

La mayoría de las cometas para decorar que se comercializan actualmente están fabricadas con nailon ripstop o Tyvek, aunque también pueden encontrarse algunos kits con cometas de papel washi, el tradicional papel japonés hecho a mano.

El nailon ripstop es un tejido sintético muy ligero que incorpora un entramado de hilos de refuerzo que evita el desgarro. Es el material más utilizado en las cometas de calidad por su resistencia, flexibilidad y excelente comportamiento durante el vuelo. Su superficie admite muy bien la decoración con rotuladores permanentes, marcadores acrílicos o pinturas acrílicas aplicadas en capas finas.

Cometa de ripstop blanca de un kit para decorar a mano (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa de ripstop blanca de un kit para decorar a mano
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


El Tyvek, por su parte, no es un papel, aunque lo parezca. Es un material sintético elaborado con fibras de polietileno de alta densidad. Resulta muy ligero, resistente al agua y difícil de rasgar, además de ofrecer una superficie blanca y lisa que facilita el dibujo y el coloreado. Para pintar el Tyvek es preferible utilizar rotuladores permanentes o marcadores acrílicos; las pinturas acrílicas muy diluidas pueden formar pequeñas gotas sobre la superficie, ya que este material es poco absorbente.


Cometa de Tyvek para decorar
(Fuente: CIM)


Algunos fabricantes ofrecen también cometas elaboradas con papel washi, un material tradicional japonés fabricado con largas fibras vegetales que le proporcionan una resistencia muy superior a la del papel convencional. Para pintar el papel washi pueden utilizarse rotuladores permanentes de punta fina o media, pero si se desea pintar con pincel es preferible emplear acuarelas, tintas o pinturas acrílicas muy diluidas, aplicándolas con suavidad para evitar que el papel se deforme por el exceso de humedad.


Cometa Rokkaku de papel washi para decorar
(Fuente: Kites In The Sky)

Cada uno de estos materiales tiene sus propias ventajas. Si la cometa va a utilizarse repetidamente y se busca la máxima durabilidad, el nailon ripstop suele ser la mejor elección. El Tyvek constituye una alternativa muy económica y práctica para talleres y actividades con numerosos participantes, mientras que el papel washi ofrece un acabado más artesanal y tradicional, especialmente indicado para quienes disfrutan del dibujo y la pintura.

 

Cómo se decoran

Existen numerosas formas de personalizar estas cometas. Lo más habitual es utilizar rotuladores permanentes de colores, ya que secan rápidamente y apenas añaden peso a la vela:

Niño pintando una cometa blanca con rotuladores permanentes (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niño pintando una cometa blanca con rotuladores permanentes
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

También pueden emplearse marcadores acrílicos, que proporcionan colores muy vivos y una mayor opacidad:

Cometa pintada con marcadores acrílicos (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa pintada con marcadores acrílicos
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Otra posibilidad consiste en utilizar pinturas acrílicas aplicadas con pincel, procurando extender capas finas para no aumentar demasiado el peso de la cometa ni restarle flexibilidad:


Pinturas acrílicas para kit de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Muchos fabricantes incluyen en sus kits varios rotuladores de colores y plantillas con dibujos que pueden calcarse fácilmente sobre la superficie blanca:

Cometa decorada calcando una plantilla con el dibujo (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa decorada calcando una plantilla con el dibujo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Otros modelos presentan ya un dibujo impreso con líneas de contorno para que únicamente haya que colorearlo, igual que un libro para colorear:


Cometa infantil con dibujo impreso y rotuladores para colorear
(Fuente: Archivo de catálogo promocional)


Naturalmente, también es posible dejar volar la imaginación y realizar un diseño completamente original:

Niña pintando en una cometa blanca un dibujo libre en un taller de cometas (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niña pintando en una cometa blanca un dibujo libre en un taller de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Modelos de cometas disponibles para decorar

La forma más frecuente es la clásica cometa de diamante, debido a su sencillez de fabricación y a su facilidad de vuelo. Sin embargo, algunas tiendas también ofrecen otros modelos, como cometas delta, hexagonales o con formas de animales y personajes, ampliando así las posibilidades creativas:


Diferentes tipos de cometas para decorar
(Fuente: Archivo de catálogo promocional)


Además, estos kits suelen tener un precio muy asequible, especialmente cuando se adquieren en paquetes con varias unidades destinados a actividades en grupo.

 

Una actividad perfecta para talleres

Las cometas para decorar se han convertido en uno de los recursos más utilizados en los talleres de cometas organizados para niños. Es habitual encontrarlas en colegios, asociaciones, campamentos, festivales de cometas, centros culturales y fiestas populares:

Niños pintando cometas con rotuladores en un taller de cometas (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niños pintando cometas con rotuladores en un taller de cometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


La actividad suele desarrollarse en dos fases. En primer lugar, cada participante decora su propia cometa. Después llega el momento más esperado: ver volar su cometa. Esta combinación de creatividad y actividad física hace que la experiencia resulte especialmente gratificante:

Niña volando su cometa decorada (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Niña volando su cometa decorada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Antes del primer vuelo es recomendable comprobar que las varillas estén correctamente colocadas, que el punto de amarre del hilo no se haya desplazado y que la cola, si la lleva, esté bien fijada. Como pude comprobar personalmente en un taller de cometas, es frecuente que durante la decoración de la cometa se manipule esta varias veces y alguno de estos elementos se mueva ligeramente y quede en una posición incorrecta. 

En los últimos años también se están organizado talleres dirigidos a personas mayores en residencias y centros de día. Decorar una cometa es una actividad relajante que ayuda a mantener la mente activa, favorecer la destreza y la coordinación de las manos y un sentimiento de satisfacción al contemplar el resultado final:


Personas mayores decorando cometas en el Centro Deggendorf (Alemania)
(Fuente: Centro para personas mayores BRK Deggendorf)


Estos kits son también una magnífica opción para disfrutar en familia. Decorar una cometa en casa puede convertirse en una actividad compartida entre padres e hijos para acabar con una divertida jornada de vuelo:

Un padre con sus hijos preparados para volar sus cometas decoradas (Foto: Vanesa Seminario)
Un padre con sus hijos preparados para volar sus cometas decoradas
(Foto: Vanesa Seminario)


Cometas nocturnas

Otra opción muy interesante es incorporar a estas cometas pequeñas tiras o guirnaldas de luces led ligeras, transformándolas así en llamativas cometas nocturnas.

Por la noche, las luces iluminan la vela decorada y producen un efecto realmente espectacular durante el vuelo. Es una modalidad cada vez más presente en algunos festivales de cometas y constituye un excelente proyecto para quienes desean experimentar nuevas posibilidades creativas:

Iluminación de una cometa blanca con luces led (Foto: Ana Romero)
Iluminación de una cometa blanca con luces led
(Foto: Ana Romero)


En definitiva, las cometas blancas para decorar permiten crear cometas personalizadas con un coste reducido y una construcción de calidad que garantiza el vuelo sin problemas.

 

Para saber más: (en este mismo blog)

Cómo decorar cometas blancas de un kit

Cómo hice una cometa nocturna


Cómo hice una cometa cigarra de Nantong

La cometa con forma de cigarra que he construido está inspirada en una cometa tradicional china diseñada por el maestro constructor de cometas Guo Cheng Yi de la ciudad de Nantong. Las cometas tradicionales de esta ciudad van equipadas con silbatos de bambú en su superficie para emitir sonidos durante el vuelo y han sido declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de China. Algunas de ellas se encuentran expuestas en el Museo de Cometas de Nantong.

Mi versión de esta cometa reproduce la estructura y la estética tradicional, pero prescinde a propósito de los característicos silbatos. El motivo es muy sencillo: fabricar un conjunto de silbatos tradicionales que funcione correctamente requiere unos conocimientos específicos de acústica y una precisión artesanal que prefiero dejar para un proyecto diferente.

Esta es la cometa cigarra que he construido con unas dimensiones de 53 cm de largo por 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y papel lokta hecho a mano. La decoré con pinturas acrílicas reproduciendo el diseño original de esta cometa:

Cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa cigarra de Nantong (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Las medidas de las distintas secciones de la cometa que he construido se indican en centímetros en el siguiente plano proporcional. Las líneas moradas representan las varillas de bambú y los círculos rojos indican los puntos de anclaje de los cabos de la brida:

Plano proporcional de la cometa cigarra de Nantong. (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano proporcional de la cometa cigarra de Nantong.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
A: 53 cm; BC: 38 cm
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)


El armazón está formado por varios tipos de varillas de bambú, de entre 2 y 5 mm de sección. Para la parte anterior de la cabeza utilicé una fina lámina de madera de 2 mm de grosor que recorté mediante una segueta para darle la forma apropiada. Todas las varillas están pegadas entre sí con cola blanca para madera y algunas uniones las reforcé con hilo torzal de poliéster:

Armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

La cubierta de esta cometa está realizada con papel lokta artesanal de color natural y un gramaje de 51 g/m². Tras dibujar sobre el papel los trazos principales de la cigarra, la pinté con acrílicos utilizando la combinación de colores original de esta cometa:

Decoración con pinturas acrílicas de la cometa cigarra de Nantong. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Decoración con pinturas acrílicas de la cometa cigarra de Nantong
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Recorté el papel de la cubierta con la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde o dobladillo en todo el contorno del papel para doblarlo y pegarlo con cola blanca al perímetro del armazón:

Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel pegado al armazón de la cometa cigarra de Nantong (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Até los tres cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté la longitud de los cabos mediante un lazo con un nudo Prusik (NP) para que el nudo de amarre (NA) de la brida fuese ajustable, con el fin de permitir modificar el ángulo de ataque de la cometa según el viento existente:

Brida de la cometa cigarra de Nantong NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa cigarra de Nantong
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa cigarra de Nantong. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa cigarra de Nantong
(Foto: Juan Antonio Muñoz)



Para saber más: (en este mismo blog)

Mis cometas artesanales

La cometa silbadora Banyao


Cometas en el arte: La crueldad del toro de Zaandam

Durante los años que he investigado la historia de las cometas, he descubierto que muchas de ellas han quedado reflejadas en pinturas, grabados y dibujos de distintas épocas. En ocasiones aparecen como protagonistas; en otras, como un detalle casi oculto que merece una mirada más atenta.

En este artículo he elegido el grabado titulado “La crueldad del toro de Zaandam”, conservado en el Rijksmuseum de Ámsterdam, para explorar la historia que hay detrás de la cometa representada y lo que puede enseñarnos sobre su época:

La crueldad del toro de Zaandam, 1647
Xilografía. Grabador: anónimo, Países Bajos
Rijksmuseum, Ámsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)

Resulta chocante que en este grabado aparezca un niño volando una cometa en una imagen que representa una tragedia espantosa.

La xilografía ilustra un suceso ocurrido el 29 de agosto de 1647 en Zaandam, al norte de Ámsterdam.

Según la descripción conservada en varias estampas contemporáneas y posteriores, un campesino y su esposa embarazada fueron atacados por un toro. La mujer fue corneada con tal violencia que el feto salió expulsado de su vientre, pues el toro le desgarró el útero. En el grabado se ve a la mujer suspendida en el aire, lanzada violentamente por la cornada y el feto expulsado de su vientre cae por el aire. El hombre y su mujer resultaron gravemente heridos y fallecieron dos días después. El niño sobrevivió y el toro fue sacrificado.

El episodio causó enorme impresión en la sociedad holandesa del siglo XVII y fue reproducido en numerosas hojas informativas y estampas de sucesos, como en esta que se conserva en el Rijksmuseum, donde el artista resume toda la historia en una sola imagen:


Ilustración de los sucesos conocidos como la Crueldad del Toro, 1647.
Rijksmuseum, Amsterdam
Dominio público
(Haz clic en la imagen para ampliarla)

He podido traducir íntegramente el texto que acompaña a esta estampa. La imagen muestra el interior de una habitación donde yacen el campesino y su esposa, ambos mortalmente heridos. Al fondo se representan dos escenas del suceso: el ataque del toro a la pareja y el momento en que el animal es finalmente sacrificado. Bajo la ilustración se incluye una detallada descripción de los hechos, varios poemas dedicados a los protagonistas y la declaración del médico que los atendió. He de decir que el parte médico resulta espeluznante por las lesiones que se mencionan, por lo que he preferido no reproducirlo en este artículo.

¿Por qué aparece una cometa?

En el texto de la estampa anterior se cuenta que un toro rojo estaba pastando atado detrás de la casa de su dueño. El toro, provocado por los muchachos que por allí estaban volando cometas de papel, rompió la cuerda y corrió hacia los corrales de las vacas; el pastor, lo persiguió con un palo en la mano y finalmente el animal enfurecido corneó al pastor y posteriormente a su mujer que acudió en su ayuda.
Por tanto, la presencia de la cometa no es casual, sino que forma parte de la secuencia de acontecimientos que desembocan en la tragedia. Más que un simple detalle decorativo, la cometa forma parte del propio relato histórico y constituye un valioso testimonio de que volarlas era una actividad muy común entre los niños holandeses de mediados del siglo XVII.

La cometa representada

El artista representó en el grabado “La crueldad del toro de Zaandam” una cometa de estilo "French Peartop" (cometa francesa con forma de pera), muy popular en Francia y otros países europeos entre los siglos XVII al XIX, como se muestra en esta pintura holandesa de la misma época que el grabado:


Niños volando cometas
(Fuente: National Trust Collections, probablemente del pintor neerlandés Justus de Gelder, realizada entre 1670 y 1675)
Dominio público

En relación con este tipo de cometa, quiero recordar también que la cometa más antigua del mundo que se conserva actualmente, construida en 1773 y descubierta en los Países Bajos, tiene también un diseño clásico con forma de pera:


La cometa "French Peartop" más antigua del mundo que se conserva actualmente (1773, Países Bajos)
(Foto por cortesía de Peter Lynn)


Para saber más: (en este mismo blog)

Cómo hice la cometa francesa rematada en forma de pera


Sobre el origen de las cometas

Cuando me preguntan sobre las cometas, casi siempre surge la misma cuestión: ¿Quién inventó las cometas?

Hasta ahora había evitado escribir sobre este asunto porque no encontraba una respuesta suficientemente convincente. Así que decidí investigar el tema en profundidad, buscando y consultando fuentes originales o primarias para intentar averiguar qué se sabe realmente sobre el origen de las cometas.

En este artículo no pretendo realizar un recorrido histórico sobre la expansión de la cometa por el mundo, asunto que dejaré para otra ocasión. Mi objetivo es compartir los hechos documentados que he encontrado acerca de sus posibles orígenes.

Los historiadores coinciden en que las cometas existen desde hace al menos dos mil años, y probablemente desde mucho antes. Existen dos grandes teorías sobre su origen: una sitúa su invención en China y la otra en el mundo austronesio, una vasta región que abarca Indonesia, Malasia y numerosas islas del Pacífico:

China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

El origen de las cometas en China

La mayoría de los textos consultados mencionan a dos personajes chinos como constructores de los primeros artefactos voladores semejantes a las cometas: Mozi y Lu Ban.

Con el fin de verificar estas afirmaciones, he recurrido a “Shidian Guji”, una plataforma digital de lectura de textos clásicos chinos. Aquí he podido consultar el Han Feizi (libro del Maestro Han Fei) donde aparecen comentarios sobre Mozi y Lu Ban.


El libro Han Feizi del período Guangxu de la dinastía Qing. Se exhibe en el Museo Provincial de Hunan.
(Foto: Wikipedia. Dominio público)

Mozi y el ave de madera

Mozi (墨子) nació en lo que ahora es Tengzhou (provincia de Shandong), relativamente cerca de Weifang, la capital mundial de las cometas. Fue un filósofo, ingeniero y pensador chino que vivió aproximadamente entre los años 470 y 391 a. C. He encontrado varias referencias en libros antiguos chinos en las que se afirma que construyó un ave de madera capaz de volar.

Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)


En la obra de Han Feizi (aprox. 280-233 a. C.) Capítulos Exteriores, Sección Izquierda, Parte 1, puede leerse:

Mozi construyó un ave de madera (milano de madera); tardó tres años en terminarla. Voló durante un día y después se rompió”:


Fuente: Han Feizi , Volumen 11 , compilado por Wu Mianxue ( Dinastía Ming ), edición impresa en xilografía de Wu Mianxue de la Dinastía Ming, página 5.


Según el Han Feizi, Mozi construyó un “milano de madera” (木鳶) que tardó tres años en fabricar y que voló durante un día. Aunque la naturaleza exacta del artefacto es desconocida, la tradición china posterior consideró este relato como uno de los antecedentes más antiguos de las cometas.

Esta referencia constituye uno de los testimonios más antiguos relacionados con la construcción de artefactos voladores en la antigua China.


Lu Ban y la urraca voladora

Lu Ban (鲁班) (506-443 a. C.) fue un célebre carpintero, ingeniero, arquitecto e inventor chino. Su nombre original era Gongshu Ban (公输班). Aunque con frecuencia se afirma que fue discípulo de Mozi, en realidad ambos fueron contemporáneos y representaron corrientes de pensamiento diferentes.


Escultura de Lu Ban frente al Museo de Cometas de Weifang, Shandong, China.
La figura muestra a Lu Ban con los brazos extendidos, integrándose con el "pájaro de madera" o cometa que construyó.
(Fuente: Wikimedia, Rolfmueller)


Diversas fuentes antiguas le atribuyen la construcción de un ave de madera capaz de permanecer en el aire durante tres días.

En “Shidian Guji” he encontrado este escrito de Mozi sobre Lu Ban:

Gongshu Ban (Lu Ban) talló bambú y madera para hacer una urraca. Una vez terminada, la hizo volar y permaneció tres días sin descender”:


Fuente: Mozi, Volumen 13 , "Cuestiones de Lu ( Capítulo 49 )", escrito por Mozi y sus discípulos durante el Período de Primavera y Otoño. Reimpreso de la edición Zhengtong Daozang de la dinastía Ming por Shanghai Hanfenlou, página 9.

En este texto utiliza el verbo (volar) y afirma que permaneció tres días en el aire, pero no menciona ninguna cuerda ni ningún sistema de sustentación.


¿Eran realmente cometas?

Estas referencias indican que ya en el siglo V a. C. existían en China relatos sobre artefactos de madera y bambú capaces de mantenerse en el aire. Sin embargo, ninguna de las fuentes conservadas menciona que estuvieran sujetos por una cuerda ni explica cómo lograban volar.

Muchos historiadores consideran que estas “aves de madera” pudieron ser cometas primitivas impulsadas por el viento, aunque las fuentes originales no permiten asegurarlo. En cualquier caso, constituyen las referencias escritas más antiguas conocidas sobre artefactos voladores que podrían haber sido los antecesores de las cometas.

La cometa china se desarrolló rápidamente con fines militares (señales, medición de distancias, espionaje) y antiguos rituales. Con la invención del papel en China en el año 105 d. C. surgieron las cometas de papel que se popularizaron entre la gente común, y desde entonces la cometa se ha utilizado con fines recreativos.

La referencia más antigua y documentada de una pintura china que muestra niños volando cometas es obra del pintor Su Hanchen (苏汉臣, 1094–1172), titulada Cien niños jugando en primavera (c. 1130–1160):


"Cien niños jugando en primavera" de Su Hanchen (s. XII)
Museo del Palacio Nacional de Taipéi (Taiwán)
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


La pintura muestra un gran jardín donde decenas de niños realizan múltiples juegos tradicionales de la época. En la parte superior izquierda de la pintura, un grupo de niños vuelan una cometa (conocidas en esa época como zhiyuan o pájaros de papel):


Detalle de “Cien niños jugando en primavera” de Su Hanchen donde se ve a unos niños volando una cometa.
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


El origen de las cometas en Malasia, Indonesia e islas del Pacífico

La teoría sobre el origen de las cometas en la región de Malasia, Indonesia e islas del Pacífico se basa en la utilización de cometas hechas con hojas para pescar. Esta técnica es una práctica ancestral perfectamente documentada que se practica todavía en la actualidad:


Aprendiendo la técnica ancestral de la pesca con cometa

Los pescadores utilizan una hoja grande (de palmera o similar), a menudo reforzada con una estructura sencilla o simplemente plegada, para actuar como una vela. Al estar atada a una línea de pesca, el viento arrastra la "cometa-hoja" lejos de la canoa o de la orilla, permitiendo que el anzuelo o cebo toque la superficie del agua lejos del alcance del pescador.

Las siguientes ilustraciones, provenientes de los archivos del Museo Etnológico de Leipzig, muestran diversas "cometa de hoja" de diferentes archipiélagos de Melanesia. Se observa una transición desde formas muy sencillas, que utilizan hojas casi intactas hasta estructuras complejas reforzadas con costillas de bambú y fibras:


Cometas tradicionales de Melanesia utilizadas para la pesca
(Fuente: Hans Plischke, Der Fischdrachen, Veröffentlichungen des Städtischen Museums für Völkerkunde zu Leipzig, Heft 6, R.Voigtländers Verlag, Leipzig 1922)

Aunque es difícil datar exactamente cuándo comenzó esta práctica debido a que los materiales orgánicos (hojas) se descomponen, se sabe que es una técnica milenaria. Los cronistas europeos que llegaron al Sudeste asiático y al Pacífico a finales del siglo XVI ya describían este método como una actividad consolidada y tradicional de las poblaciones locales.

Investigadores como Clive Hart (autor de “Kites: An Historical Survey”) y Tal Streeter (autor de “The Art of the Japanese Kite”) creen que estas cometas de hojas, aún utilizadas en el archipiélago malayo y en Oceanía, son siglos anteriores a las cometas chinas, pero no se han podido datar con exactitud.

 

La pintura rupestre de la isla de Muna

Tengo que hacer referencia a lo que se afirma que es la representación más antigua de una cometa: la pintura rupestre en la cueva Sugi Patani cerca del pueblo de Liang Kabori de la isla de Muna, descubierta en 1996. Esta isla se encuentra en una zona de Indonesia donde aún se utilizan las cometas tradicionales de hojas para la pesca y la caza de murciélagos.

He encontrado dos imágenes de esta pintura rupestre de un supuesto hombre con cometa. Una es la de Wolfgang Bieck, profesor de Bad Bevensen en Alemania, que visitó la cueva en 1997, afirmando que la pintura rupestre representa a una persona sosteniendo una "cometa de hoja":


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Wolfgang Bieck, Kite The Drachen Foundation Journal Nº 11, Spring 2003)

La otra imagen procede de un vídeo de Kompas TV sobre dichas pinturas rupestres:


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)

Aunque esta pintura rupestre ha sido citada ocasionalmente como una posible representación de una cometa, no existe una datación fiable de la figura y su identificación como tal no ha sido aceptada de forma general por la comunidad científica.

 

En resumen, tras revisar numerosas fuentes, creo que lo más posible es que las cometas podrían haber surgido de forma independiente en China y en los pueblos austronesios. Sin embargo, más allá de las distintas hipótesis sobre su origen, las cometas ocupan un lugar importante en la historia: fueron los primeros artefactos voladores creados por el ser humano.


Cómo hice la cometa japonesa Ikanobori

La cometa Ikanobori que he construido es originaria de la ciudad de Hakodate, en la isla japonesa de Hokkaido. Estas cometas se vuelan allí desde tiempos remotos y recuerdan por su forma a un calamar, un cefalópodo estrechamente ligado a la tradición pesquera de la ciudad.

Esta es mi versión de la cometa Ikanobori, que mide 130 cm de longitud y 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y tilo para el armazón y papel japonés Tosa Washi para la cubierta. La decoré con pinturas acrílicas reproduciendo uno de los diseños tradicionales de esta cometa:

Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Los Ikanobori o Ika nobori (いかのぼり) son cometas tradicionales con forma de calamar. “Ika” significa calamar y “nobori” significa "subir", "ascender" o "elevarse". Por lo tanto, Ikanobori puede traducirse como “el calamar que asciende al cielo”.

En el Japón antiguo durante el periodo Edo (1603-1868), a las cometas no se les llamaba tako (), como hoy en día, sino ikanobori. Con el tiempo, en Hakodate se rescató este concepto para sus cometas con forma de calamar.

El diseño de esta cometa está compuesto por varios elementos. La parte superior de la cometa simula la cabeza del calamar con el símbolo del Sol Rojo de la bandera japonesa. En el cuerpo se muestra un gran carácter kanji () que significa "celebración". Es un símbolo para festejar o desear una captura abundante de calamar. Las olas, representadas por los trazos azules y negros de los costados, simbolizan el oleaje del mar en homenaje a la cultura de las comunidades pesqueras que viven y prosperan gracias a él. La cola representa los brazos y tentáculos del calamar: 8 por delante y dos por detrás.

Las dimensiones de las distintas secciones de la cometa se muestran en el siguiente plano proporcional, expresadas en centímetros. Las varillas de bambú y tilo están resaltadas en morado, los bordes del papel en negro, y los puntos de anclaje de la brida están marcados con círculos rojos:

Plano a escala de la cometa Ikanobori (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano proporcional de la cometa Ikanobori.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)

Dimensiones en centímetros:

AB

CD

EF

GH

AI

AJ

K

L

M

54

38

34,5

33

21

39

28

15,5

76


El armazón está formado por varillas de bambú y madera de tilo con secciones comprendidas entre 2 y 5 mm de ancho. Las varillas de bambú de la parte superior de la cabeza han sido curvadas mediante calor y están atadas entre sí y a la varilla central con hilo torzal de poliéster muy resistente. Todas las varillas están pegadas con cola blanca para madera de alta resistencia:


Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


La cubierta
de la cometa es de papel japonés Tosa Washi con un gramaje de 52 g/m2. La decoré con pinturas acrílicas, reproduciendo un diseño tradicional y respetando la combinación de colores característica de esta cometa:

Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Recorté el papel siguiendo la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde para pegarlo al marco de bambú con cola blanca:

Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior).
En la parte inferior sobresale un trozo de papel donde pegar la cola.
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

En aquellas zonas donde el papel no quedaba sujeto por ninguna pieza del armazón, formé un dobladillo y añadí refuerzos de papel en los extremos de la segunda varilla horizontal. En el travesaño superior até un cordel tensor de poliéster para poder curvar la cubierta utilizando un nudo “taut line hitch”. En el extremo inferior del larguero central até un cordel para formar un nudo de amarre donde sujetar una cola extra:

Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior)
En el travesaño superior hay un cordel tensor para curvar el armazón
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A continuación, recorté una tira de papel washi con la forma de la cola de la cometa, pintándola con los colores tradicionales y dividiendo parte de su longitud en ocho tiras iguales que representan los brazos del calamar:

Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Pegué la cola al cuerpo de la cometa, así como dos tentáculos más de papel washi en la parte posterior:

Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté su longitud mediante un lazo con nudo Prusik (NP), de forma que el nudo de amarre (NA) pudiera desplazarse para variar el ángulo de ataque de la cometa según las condiciones del viento. También comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada:

Brida de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa Ikanobori
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Las cometas Ikanobori han sido expuestas en diversos museos y centros comunitarios de Japón, entre ellos el Museo de Historia y Cometas Gigantes de Shirone y el Museo de Cometas de Ikazaki.


Para saber más:

Mis cometas artesanales