Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.
Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.
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El Festival de barriletes gigantes de Santiago Sacatepéquez 2026
El Festival de Barriletes Gigantes de Santiago Sacatepéquez (Guatemala) es una de las manifestaciones culturales más antiguas e
importante del mundo de las cometas y una parte fundamental de la identidad de esta comunidad guatemalteca. En 2026 se celebra la 127.ª
edición.
UNESCO: Los barriletes gigantes de Santiago Sacatepequez y Sumpango, Guatemala
El Festival se celebra cada 1 de noviembre, Día de Todos los
Santos, en el cementerio de Santiago Sacatepéquez. Barriletes gigantes de vivos colores se elevan sobre
las tumbas o se alzan verticalmente para mostrar sus elaborados diseños:
El Festival de Barriletes Gigantes de Santiago Sacatepéquez
Un festival con más de un siglo de historia
Algunos organizadores sitúan los orígenes del festival hace
unos 145 años, pero no he encontrado una documentación suficiente para
establecer una fecha exacta de inicio. El investigador y fotógrafo guatemalteco
Rolando Estrada Cuevas, autor del libro Barriletes gigantes de Santiago
Sacatepéquez (2022), recoge testimonios orales que confirman la antigüedad
de esta costumbre. Sin embargo, como he indicado al principio, el Instituto
Guatemalteco de Turismo atribuye a la tradición unos 127 años. Aunque no se
puede demostrar con certeza que sea el festival de cometas más antiguo del
mundo, sí estamos ante una tradición de más de un siglo de antigüedad.
Barriletes gigantes de Santiago Sacatepéquez a principios de los años 70's (Fuente: libro Tradiciones de Guatemala de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Foto Mauro Calanchina)
Las dimensiones actuales de los barriletes tampoco son una
característica original de la celebración. Los testimonios recogidos por
Estrada Cuevas indican que, en el pasado, los niños elaboraban cometas más
pequeñas, algunas de unos dos metros, destinadas principalmente a volar. El
crecimiento de sus dimensiones y la aparición de los grandes barriletes de
exhibición se produjeron progresivamente durante las últimas décadas del siglo
XX.
El significado de este Festival
Para los habitantes de Santiago Sacatepéquez, los barriletes
no son simplemente objetos decorativos ni cometas de grandes dimensiones:
forman parte de una tradición espiritual relacionada con la memoria de quienes
han fallecido.
En los relatos recogidos por Estrada Cuevas, los antepasados
reciben el nombre de “Adelantados”. Según las creencias transmitidas oralmente
en la comunidad, durante el amanecer del 1 de noviembre las almas pueden
regresar y encontrarse simbólicamente con sus familiares.
Los barriletes constituyen un medio de comunicación entre
los vivos y sus antepasados:
Barriletes a los difuntos
Antiguamente, los niños escribían mensajes en pequeños trozos de papel y los colocaban en la cuerda de vuelo de sus cometas. Con el movimiento de la cuerda y la acción del viento, los mensajes ascendían hacia el cielo, como una forma simbólica de hacerlos llegar a los seres queridos fallecidos.
Esta costumbre ayuda a entender por qué el festival se celebra en el cementerio y por qué los barriletes tienen un significado tan importante para sus creadores. Para quienes lo viven desde dentro, la jornada no es únicamente una exhibición artística: es también una forma de mantener viva la memoria familiar y transmitir sus creencias a las nuevas generaciones.
Cómo se construyen los barriletes
El festival es un ejemplo de cooperación comunitaria. La fabricación de estos barriletes requiere la participación de numerosas personas, organizadas en grupos que trabajan durante meses sin recibir una remuneración económica por esta actividad.
Una de las características más llamativas del festival es el tamaño de los barriletes. Algunos han alcanzado aproximadamente 25 metros de diámetro, unas dimensiones que equivalen a la altura de un edificio de cuatro plantas.
Barrilete gigante
(Fuente: Wikimedia-Autor:HDaniel Pec - CC BY-SA 3.0)
Estos enormes barriletes se construyen sobre estructuras de bambú y pueden superar los 227 kg de peso. Por su tamaño y su peso, no están concebidos para volar como una cometa convencional. Su finalidad principal es ser levantados hasta una posición vertical y permanecer expuestos durante la celebración.
La estructura de bambú debe soportar el peso de la obra y las fuerzas que se producen durante su elevación, además de resistir las condiciones del viento. Por ello, su construcción requiere conocimientos técnicos, planificación y una importante coordinación entre los participantes.
El bambú necesario se obtiene mediante jornadas colectivas de recogida y transporte. Los integrantes de los grupos se desplazan hasta las zonas donde se han seleccionado los troncos y después los trasladan a Santiago Sacatepéquez. Una vez allí, el material se deja secar antes de utilizarlo.
Barriletes a los difuntos
El trabajo artístico comienza muchos meses antes del festival. Cada grupo cuenta con sus propios diseñadores y colaboradores, que preparan los motivos, distribuyen las tareas y elaboran las distintas partes del barrilete.
La superficie se construye uniendo numerosos fragmentos de papel de colores, cortados y pegados cuidadosamente hasta completar el diseño. Es un trabajo manual minucioso que exige paciencia, precisión y una gran coordinación. En la actualidad, ha cambiado la forma de diseñar. Los dibujos que antes se preparaban a mano con lápices y colores han dado paso, en muchos casos, a herramientas digitales que permiten planificar con mayor precisión las formas y las dimensiones de las obras, pero la confección sigue dependiendo del trabajo colectivo.
Trabajo por las noches, construyendo un barrilete gigante para el Festival de Santiago Sacatepéquez.
(Fuente: Wikimedia. Autor: HDaniel Pec - CC BY-SA 3.0)
Los motivos son muy variados. Pueden representar la cultura maya, las tradiciones locales, la naturaleza, la protección del medio ambiente, los derechos humanos o acontecimientos de actualidad. Cada barrilete transmite así un mensaje mediante imágenes, formas y colores.
Manos que construyen los barriletes gigantes de Santiago Sacatepéquez
Los diseñadores dirigen los proyectos y los demás integrantes colaboran en las distintas fases: conseguir los materiales, preparar el bambú, cortar el papel, pegar las piezas y montar la estructura. Mujeres y hombres participan en el proceso, y existen agrupaciones formadas exclusivamente por mujeres.
Los grupos suelen mantener sus diseños en secreto hasta el día de la presentación, lo que añade expectación a la celebración.
Cómo se celebra el festival
La jornada principal comienza desde primera hora de la mañana. Mientras las familias visitan las tumbas y las adornan con flores, los grupos de barrileteros preparan sus enormes creaciones para mostrarlas al público.
El cementerio de Santiago Sacatepéquez con algunos barriletes gigantes
(Fuente: Wikimedia. Autor: Nimrod Zaphnath - CC BY 2.0)
Los barriletes llegan al cementerio enrollados o plegados y deben montarse sobre sus estructuras de soporte. Después comienza una de las fases más espectaculares y delicadas de la jornada: su elevación.
Para levantar cada coloso se necesita la colaboración de muchas personas. Unos aseguran los postes y los cables; otros montan y sujetan la estructura, mientras el resto coordina los esfuerzos necesarios para ponerla en posición vertical:
Elevación de un barrilete gigante
El viento y el propio peso de la obra convierten esta operación en una tarea compleja. A veces, pese a meses de preparación, alguna estructura no resiste los esfuerzos y se rompe. Los grupos aprovechan entonces la experiencia para mejorar sus diseños en futuras ediciones.
Barrilete gigante roto al fondo en Santiago Sacatepéquez
(Fuente: Wikimedia. Autor: gringologue - CC BY-SA 2.0)
Uno tras otro, los barriletes van ocupando su lugar en el cementerio. Sus grandes superficies muestran composiciones de gran riqueza visual que pueden apreciarse desde distintos puntos del recinto.
Al mismo tiempo, niños y adultos continúan volando barriletes de menor tamaño. Estas cometas sí están destinadas al vuelo y mantienen viva la relación más directa entre la celebración y la práctica tradicional de elevar cometas.
Barriletes de Santiago Sacatepéquez en vuelo
El resultado es una escena singular: junto a las tumbas decoradas con flores, los barriletes de gran formato conviven con las cometas que se elevan hacia el cielo. Las familias recuerdan a sus seres queridos mientras los visitantes contemplan las obras y conocen una tradición que combina arte, memoria y cultura popular.
Reconocimiento como patrimonio cultural
La importancia de los barriletes gigantes ha recibido reconocimiento institucional tanto en Guatemala como internacionalmente.
El 30 de octubre de 1998, el Festival de Barriletes Gigantes de Santiago Sacatepéquez fue declarado patrimonio cultural de Guatemala. Posteriormente, en febrero de 2022, la técnica de elaboración de los barriletes gigantes recibió la declaración de Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.
Elaboración de barriletes gigantes es nombrado Patrimonio Cultural de la Nación
En 2024, la UNESCO inscribió la técnica de elaboración de los barriletes gigantes de Santiago Sacatepéquez y Sumpango en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento destaca la importancia de los conocimientos, las prácticas y las técnicas que las comunidades mantienen y transmiten de generación en generación.
UNESCO inscribe los barriletes gigantes como patrimonio inmaterial
La proyección internacional también se manifiesta en la exhibición de algunos de estos barriletes fuera de Guatemala. En 2026 se expusieron algunos barriletes en El Salvador y en la sede de la Unesco, en Francia.
El Festival tiene, además, una dimensión económica y turística. Cada año atrae a numerosos visitantes, favorece la actividad de los negocios locales y permite conocer otras expresiones culturales de la comunidad, como su gastronomía, sus prácticas artesanales y sus tradiciones.
Para saber más:
Estrada Cuevas, Rolando (2022). Barriletes gigantes de Santiago Sacatepéquez. Universidad Rafael Landívar, Editorial Cara Parens. Publicación dedicada a la historia, el significado cultural y el proceso de elaboración de los barriletes gigantes.