INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


Menú principal

ARTÍCULO ALEATORIO

El festival japonés de cometas gigantes de Sagami

El festival de las cometas de Sagami o Sagami-no-Oodako, se celebra en la prefectura de Kanagawa de Japón durante el mes de mayo de cada año. El origen de este festival se remonta al año 1830 con el fin de preservar una tradición milenaria. Durante los meses de marzo y abril, se reúnen participantes de varias regiones japonesas para construir la cometa que presentarán durante el festival.


En este evento tradicional participa todo el pueblo. El armazón se hace con caña de bambú y el papel a partir de fibras naturales extraídas de las plantas de moras locales. Los organizadores del festival no permiten la utilización de materiales sintéticos, ya que la idea es preservar la tradición ancestral.


Cuando se termina la construcción de la estructura de la cometa, se escribe sobre el papel un mensaje que ha sido elegido por votación de la comunidad local, con palabras de buenos augurios o deseos. Después la cometa debe presentarse ante unos jueces para que den su aprobación para el vuelo.

Las cometas se transportan enrolladas al campo de vuelo donde una vez desplegadas se les da el toque final, anudando las juntas firmemente y añadiendo cañas extra para incrementar la rigidez de la estructura principal. Posteriormente se añade el papel, se atan las bridas y la cuerda principal.

Las cometas de Sagami miden alrededor de 15 metros de lado y tienen colas de 85 metros de largo, llegando a pesar entre 900 y 1000 kilos. Se necesitan unos 200 metros de cabos con una cuerda principal de 4 centímetros de diámetro. Cuando el viento es el apropiado la cometa requiere entre 80 y 100 personas para ser remontada.


Los vientos locales permiten que estas cometas se mantengan elevadas durante varias horas. En el año 2001 una de estas cometas se mantuvo remontada en el cielo más de 6 horas. 

Cuando la cometa cae a tierra generalmente queda destruida. Debido a que cada cometa tiene un nombre propio debe hacerse un funeral para la misma. Para ello los constructores de la cometa reúnen los pedazos y los queman, permitiendo así que el espíritu de la cometa pueda reunirse con el viento y volar por los cielos permanentemente.


Cielos sin cometas

En muchos países asiáticos el vuelo de cometas ha sido una actividad recreativa muy popular entre los jóvenes. El cielo azul del otoño solía decorarse con cometas de colores y gritos que avisaban del corte de la cuerda de un oponente en los combates de cometas.


Sin embargo, desde hace unos años se ven cada vez menos cometas en el cielo, incluso en los festivales tradicionales de algunas ciudades. Lo mismo ocurre en muchos países de occidente.

¿Qué está causando la desaparición de la cultura del vuelo de cometas que se ha practicado desde hace años?


Parece claro que tanto los niños como los adultos ya no tienen el tiempo o la paciencia para volar cometas. Con el advenimiento de la tecnología digital, los niños tienen otros intereses, prefieren jugar con sus ordenadores o teléfonos inteligentes en lugar de ir a volar cometas. En otros países han sido las guerras y el fanatismo de los líderes religiosos los culpables del abandono progresivo de esta tradición.


Además, ahora los niños no tienen mucho tiempo libre y el poco que tienen lo dedican a realizar sus deberes y actividades extraescolares hasta bien tarde, lo que les deja prácticamente sin tiempo para jugar al aire libre o practicar actividades recreativas. 

Junto a estos factores, hay que añadir la falta de espacios abiertos adecuados y los obstáculos para volar cometas, como el gran número de líneas eléctricas, carreteras o edificios altos que impiden el vuelo de cometas.


El vuelo de cometas es una parte de la cultura de los pueblos que debe promoverse y preservarse. La organización de eventos y festivales son muy importantes en este sentido, pero también es fundamental la ayuda de los medios de comunicación para impedir que se olvide la tradición de ir a volar cometas.