INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


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ARTÍCULO ALEATORIO

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Marco Polo y la cometa que podía decidir el destino de un viaje

Una de las historias más increíbles que me he encontrado al estudiar la historia de las cometas y que se repite desde hace mucho tiempo es la que narra que Marco Polo habría contado que los marineros chinos utilizaban una enorme cometa para elevar a un hombre y, según la forma en que volase, decidían si su viaje por mar tendría éxito o terminaría en desastre.

Imagen idealizada de un hombre atado a una cometa tripulada (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de un hombre atado a una cometa tripulada
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

Decidí investigar si esta historia estaba documentada, si realmente se trataba de una cometa, si los marineros eran chinos y si lo vio personalmente Marco Polo.

La obra que conocemos como El libro de Marco Polo, El Milione o Devisement du monde no ha llegado hasta nosotros en un único manuscrito original. Durante la Edad Media fue copiada, traducida y modificada, dando lugar a diferentes versiones o redacciones.

Una de estas versiones es conocida por los especialistas como la redacción latina Z. Su principal testimonio conservado es el manuscrito Zelada 49.20 de la Biblioteca Capitular de Toledo, copiado probablemente a mediados del siglo XV. Este es el manuscrito medieval que contiene el texto del episodio de la cometa:


Manuscrito Zelada de la Biblioteca Capitular de Toledo
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)

En 1938, A. C. Moule realiza una transcripción del manuscrito latino Z de Toledo, publicada en el volumen II de Marco Polo: The Description of the World, obra editada conjuntamente con Paul Pelliot:


A. C. Moule y Paul Pelliot, Marco Polo: The Description of the World, 1938
En los recuadros en rojo se describe el episodio de la “cometa”
(Fuente: Moule, Arthur Christopher. “Marco Polo The Description of the World.”
NII “Digital Silk Road” / Toyo Bunko. doi:10.20676/00000271)


Al comienzo del capítulo dedicado a la India, se lee:

Aquí comienza el libro de la India, y describirá todas las maravillas que allí se encuentran y las costumbres de sus gentes… y comenzaremos primero por hablar de los grandes barcos en los que los mercaderes van y vienen a la India a través del mar de la India.

En las dos páginas que se muestran en la imagen, se cuenta el episodio de la “cometa”. Esta es la traducción al español del texto enmarcado en rojo:

Y así os contaremos cómo, cuando cualquier barco ha de emprender un viaje, comprueban si sus asuntos en ese viaje han de ir bien o mal. En efecto, los hombres del barco disponen de una rejilla, es decir, un enrejado hecho de mimbres, y en cada esquina y lado de la rejilla atan una cuerda, de modo que hay ocho cuerdas, y todas ellas se atan por el otro extremo a una larga maroma. Después encuentran a alguien estúpido o borracho y lo atan a la rejilla, pues ningún hombre sensato ni de conducta intachable se expondría a aquel peligro.

Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte. Colocan la rejilla frente al viento, y el viento levanta la rejilla y lo lleva hacia el cielo, mientras los hombres lo sujetan mediante la larga maroma. Y si, mientras está en el aire, la rejilla se inclina en la dirección del viento, tiran un poco de la cuerda hacia ellos y entonces la rejilla vuelve a ponerse vertical; después sueltan algo de cuerda y la rejilla asciende. Y si vuelve a inclinarse hacia abajo, tiran de la cuerda en la medida necesaria hasta que la rejilla vuelve a enderezarse y asciende, y entonces sueltan más cuerda; de tal manera que, de este modo, subiría tanto que ya no podría verse, si tan solo la cuerda fuese lo suficientemente larga.

La prueba se realiza de esta manera: si la rejilla, elevándose rectamente, se dirige hacia el cielo, dicen que el barco para el cual se ha hecho esta prueba realizará un viaje rápido y próspero, y todos los mercaderes acuden juntos a él para embarcar y viajar en él. Pero si la rejilla no ha podido elevarse, ningún mercader querrá subir al barco para el cual se hizo la prueba, porque dicen que no podría completar su viaje y que muchos males caerían sobre él. Y así, aquel barco permanece en el puerto durante todo ese año.

 

En 1998, el filólogo italiano Alvaro Barbieri publicó una edición crítica con el texto de la redacción Z, teniendo en cuenta la tradición textual, otros testimonios relacionados y los problemas de transmisión:


Marco Polo, Milione.
Edición latina del manuscrito Z, Parma, Alvaro Barbieri,
Fundación Pietro Bembo / Ugo Guanda, 1998


Este mismo texto de Barbieri es el utilizado por la edición digital académica Marco Polo digitale, de la Università Ca' Foscari Venezia Z 91, que se puede consultar en línea (Z: la redacción latina Z; 91: el capítulo o sección 91 de esa redacción).

Este texto comienza así:

Aquí comienza el libro que trata sobre la India, en el que se explican las costumbres y tradiciones de sus habitantes, así como muchas de sus maravillas.

Más adelante dice:

Y primero hablaremos de la existencia de barcos mercantes que iban y venían de la India.

El episodio de la “cometa” aparece en los párrafos numerados del 30 al 40. Esta es la transcripción del latín al español correspondiente a dichos párrafos:

Diremos, pues, de qué manera, cuando alguna nave debe emprender un viaje, se comprueba si en aquel viaje sus negocios le sucederán próspera o adversamente.

Los hombres de la nave tendrán una rejilla, esto es, una especie de entramado, de mimbres; y en cada esquina y lado de dicha rejilla estará atada una cuerda, de modo que habrá ocho cuerdas, y todas estarán unidas por el otro extremo a una larga maroma.

Asimismo, encontrarán a algún necio o borracho, y lo atarán sobre la rejilla, porque ningún hombre sensato ni cuerdo se expondría a aquel peligro.

Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte.

Ellos levantan la rejilla frente al viento, y el viento eleva la rejilla y la lleva hacia lo alto. Y los hombres la sujetan mediante la larga maroma. Y si la rejilla, mientras está en el aire, se desvía hacia la dirección del viento, ellos tiran un poco de la maroma hacia sí y entonces la rejilla se endereza; y ellos aflojan la maroma, y la rejilla asciende. Y si vuelve a desviarse, tiran de la maroma hasta que la rejilla se endereza y asciende, y ellos aflojan la maroma; de tal manera que, mediante este procedimiento, ascendería tanto que no podría verse, siempre que la maroma fuera suficientemente larga.

De este modo se realiza esta prueba: si la rejilla, ascendiendo directamente, se dirige hacia lo alto, dicen que la nave para la cual se ha hecho esta prueba tendrá un viaje favorable y próspero; y todos los mercaderes acuden a ella para embarcarse y viajar con ella.

Y si la rejilla no pudiera ascender, ningún mercader querrá entrar en la nave para la cual se hizo la prueba, porque dicen que no podría completar su viaje y que le sobrevendrían muchos males. Por lo cual aquella nave permanece en el puerto durante aquel año.

 

NOTA: En las dos versiones del relato, el objeto o cometa aparece descrito como hurdle en inglés y cratem en latín. Ambos términos pueden traducirse por zarzo, palabra que, según el Diccionario de la lengua española, designa un tejido de varas, cañas, mimbres o juncos que forma una superficie plana. No obstante, para facilitar la lectura y evitar el uso de un término hoy poco habitual, en ambas traducciones he optado por emplear la palabra rejilla en lugar de zarzo.

 

Resumen

Como puede comprobarse, las dos versiones cuentan esencialmente la misma historia. Ambas describen una rejilla o entramado de mimbre a la que se ata a una persona y que es elevada por el viento mientras los hombres que permanecen abajo controlan su ascenso mediante una larga cuerda.

No sabemos exactamente qué aspecto tenía aquel artefacto, pero su descripción coincide con el de una cometa: una estructura ligera elevada por el viento y controlada mediante cuerdas. Una vela hecha con mimbre trenzado muy tupida puede ser una cubierta eficaz para una cometa con vientos fuertes:

Imagen idealizada de una cometa de mimbre (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de una cometa de mimbre
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

En ningún momento de estos párrafos se dice que quienes realizaban esta práctica fueran "marineros chinos", sino mercaderes que viajaban a la India.

Tampoco podemos afirmar que Marco Polo lo vio personalmente. El texto pertenece a la tradición de la obra de Marco Polo, pero eso no significa que cada una de las cosas que describe fuera presenciada personalmente por él. Marco Polo pudo haber recogido información de otras personas, de sus informantes o de tradiciones que circulaban por las rutas que recorrió.

Respecto a la posibilidad de que una cometa pueda elevar a un hombre atado a ella, existe un vídeo, grabado directamente de una emisión televisiva y conservado en el Museo de la Cometa de Shirone, en Niigata (Japón), que parece confirmarlo:


Hombre volando atado a una cometa
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)


Es importante dejar claro que el episodio de la “cometa” no aparece en todas las versiones antiguas de El libro de Marco Polo. El relato se conserva en la redacción latina Z. Así, por ejemplo, el incunable italiano de 1496, Delle meravigliose cose del mondo, atribuido a Marco Polo e impreso en Venecia por Zoanne Baptista da Sessa, contiene el texto dedicado a la India y a las grandes naves mercantes, pero omite el extraordinario episodio en el que una rejilla de mimbre, con un hombre atado sobre ella, es elevada por el viento para pronosticar el resultado de un viaje:


Primeras páginas de Delle meravigliose cose del mondo, de Marco Polo, Venecia, 1496.
(Fuente: Reproducción digital dela Biblioteca Europea di Informazione e Cultura (BEIC), CC BY-NC-ND 3.0).



En definitiva, la investigación que he realizado no confirma exactamente la historia tal como suele repetirse, pero me ha permitido descubrir un extraordinario relato medieval sobre una estructura voladora capaz de elevar a una persona y cuyo vuelo podía decidir el destino de una nave.

 

Para saber más: (en este mismo blog)

Hombres volando atados a cometas


Sobre el origen de las cometas

Cuando me preguntan sobre las cometas, casi siempre surge la misma cuestión: ¿Quién inventó las cometas?

Hasta ahora había evitado escribir sobre este asunto porque no encontraba una respuesta suficientemente convincente. Así que decidí investigar el tema en profundidad, buscando y consultando fuentes originales o primarias para intentar averiguar qué se sabe realmente sobre el origen de las cometas.

En este artículo no pretendo realizar un recorrido histórico sobre la expansión de la cometa por el mundo, asunto que dejaré para otra ocasión. Mi objetivo es compartir los hechos documentados que he encontrado acerca de sus posibles orígenes.

Los historiadores coinciden en que las cometas existen desde hace al menos dos mil años, y probablemente desde mucho antes. Existen dos grandes teorías sobre su origen: una sitúa su invención en China y la otra en el mundo austronesio, una vasta región que abarca Indonesia, Malasia y numerosas islas del Pacífico:

China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

El origen de las cometas en China

La mayoría de los textos consultados mencionan a dos personajes chinos como constructores de los primeros artefactos voladores semejantes a las cometas: Mozi y Lu Ban.

Con el fin de verificar estas afirmaciones, he recurrido a “Shidian Guji”, una plataforma digital de lectura de textos clásicos chinos. Aquí he podido consultar el Han Feizi (libro del Maestro Han Fei) donde aparecen comentarios sobre Mozi y Lu Ban.


El libro Han Feizi del período Guangxu de la dinastía Qing. Se exhibe en el Museo Provincial de Hunan.
(Foto: Wikipedia. Dominio público)

Mozi y el ave de madera

Mozi (墨子) nació en lo que ahora es Tengzhou (provincia de Shandong), relativamente cerca de Weifang, la capital mundial de las cometas. Fue un filósofo, ingeniero y pensador chino que vivió aproximadamente entre los años 470 y 391 a. C. He encontrado varias referencias en libros antiguos chinos en las que se afirma que construyó un ave de madera capaz de volar.

Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)


En la obra de Han Feizi (aprox. 280-233 a. C.) Capítulos Exteriores, Sección Izquierda, Parte 1, puede leerse:

Mozi construyó un ave de madera (milano de madera); tardó tres años en terminarla. Voló durante un día y después se rompió”:


Fuente: Han Feizi , Volumen 11 , compilado por Wu Mianxue ( Dinastía Ming ), edición impresa en xilografía de Wu Mianxue de la Dinastía Ming, página 5.


Según el Han Feizi, Mozi construyó un “milano de madera” (木鳶) que tardó tres años en fabricar y que voló durante un día. Aunque la naturaleza exacta del artefacto es desconocida, la tradición china posterior consideró este relato como uno de los antecedentes más antiguos de las cometas.

Esta referencia constituye uno de los testimonios más antiguos relacionados con la construcción de artefactos voladores en la antigua China.


Lu Ban y la urraca voladora

Lu Ban (鲁班) (506-443 a. C.) fue un célebre carpintero, ingeniero, arquitecto e inventor chino. Su nombre original era Gongshu Ban (公输班). Aunque con frecuencia se afirma que fue discípulo de Mozi, en realidad ambos fueron contemporáneos y representaron corrientes de pensamiento diferentes.


Escultura de Lu Ban frente al Museo de Cometas de Weifang, Shandong, China.
La figura muestra a Lu Ban con los brazos extendidos, integrándose con el "pájaro de madera" o cometa que construyó.
(Fuente: Wikimedia, Rolfmueller)


Diversas fuentes antiguas le atribuyen la construcción de un ave de madera capaz de permanecer en el aire durante tres días.

En “Shidian Guji” he encontrado este escrito de Mozi sobre Lu Ban:

Gongshu Ban (Lu Ban) talló bambú y madera para hacer una urraca. Una vez terminada, la hizo volar y permaneció tres días sin descender”:


Fuente: Mozi, Volumen 13 , "Cuestiones de Lu ( Capítulo 49 )", escrito por Mozi y sus discípulos durante el Período de Primavera y Otoño. Reimpreso de la edición Zhengtong Daozang de la dinastía Ming por Shanghai Hanfenlou, página 9.

En este texto utiliza el verbo (volar) y afirma que permaneció tres días en el aire, pero no menciona ninguna cuerda ni ningún sistema de sustentación.


¿Eran realmente cometas?

Estas referencias indican que ya en el siglo V a. C. existían en China relatos sobre artefactos de madera y bambú capaces de mantenerse en el aire. Sin embargo, ninguna de las fuentes conservadas menciona que estuvieran sujetos por una cuerda ni explica cómo lograban volar.

Muchos historiadores consideran que estas “aves de madera” pudieron ser cometas primitivas impulsadas por el viento, aunque las fuentes originales no permiten asegurarlo. En cualquier caso, constituyen las referencias escritas más antiguas conocidas sobre artefactos voladores que podrían haber sido los antecesores de las cometas.

La cometa china se desarrolló rápidamente con fines militares (señales, medición de distancias, espionaje) y antiguos rituales. Con la invención del papel en China en el año 105 d. C. surgieron las cometas de papel que se popularizaron entre la gente común, y desde entonces la cometa se ha utilizado con fines recreativos.

La referencia más antigua y documentada de una pintura china que muestra niños volando cometas es obra del pintor Su Hanchen (苏汉臣, 1094–1172), titulada Cien niños jugando en primavera (c. 1130–1160):


"Cien niños jugando en primavera" de Su Hanchen (s. XII)
Museo del Palacio Nacional de Taipéi (Taiwán)
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


La pintura muestra un gran jardín donde decenas de niños realizan múltiples juegos tradicionales de la época. En la parte superior izquierda de la pintura, un grupo de niños vuelan una cometa (conocidas en esa época como zhiyuan o pájaros de papel):


Detalle de “Cien niños jugando en primavera” de Su Hanchen donde se ve a unos niños volando una cometa.
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


El origen de las cometas en Malasia, Indonesia e islas del Pacífico

La teoría sobre el origen de las cometas en la región de Malasia, Indonesia e islas del Pacífico se basa en la utilización de cometas hechas con hojas para pescar. Esta técnica es una práctica ancestral perfectamente documentada que se practica todavía en la actualidad:


Aprendiendo la técnica ancestral de la pesca con cometa

Los pescadores utilizan una hoja grande (de palmera o similar), a menudo reforzada con una estructura sencilla o simplemente plegada, para actuar como una vela. Al estar atada a una línea de pesca, el viento arrastra la "cometa-hoja" lejos de la canoa o de la orilla, permitiendo que el anzuelo o cebo toque la superficie del agua lejos del alcance del pescador.

Las siguientes ilustraciones, provenientes de los archivos del Museo Etnológico de Leipzig, muestran diversas "cometa de hoja" de diferentes archipiélagos de Melanesia. Se observa una transición desde formas muy sencillas, que utilizan hojas casi intactas hasta estructuras complejas reforzadas con costillas de bambú y fibras:


Cometas tradicionales de Melanesia utilizadas para la pesca
(Fuente: Hans Plischke, Der Fischdrachen, Veröffentlichungen des Städtischen Museums für Völkerkunde zu Leipzig, Heft 6, R.Voigtländers Verlag, Leipzig 1922)

Aunque es difícil datar exactamente cuándo comenzó esta práctica debido a que los materiales orgánicos (hojas) se descomponen, se sabe que es una técnica milenaria. Los cronistas europeos que llegaron al Sudeste asiático y al Pacífico a finales del siglo XVI ya describían este método como una actividad consolidada y tradicional de las poblaciones locales.

Investigadores como Clive Hart (autor de “Kites: An Historical Survey”) y Tal Streeter (autor de “The Art of the Japanese Kite”) creen que estas cometas de hojas, aún utilizadas en el archipiélago malayo y en Oceanía, son siglos anteriores a las cometas chinas, pero no se han podido datar con exactitud.

 

La pintura rupestre de la isla de Muna

Tengo que hacer referencia a lo que se afirma que es la representación más antigua de una cometa: la pintura rupestre en la cueva Sugi Patani cerca del pueblo de Liang Kabori de la isla de Muna, descubierta en 1996. Esta isla se encuentra en una zona de Indonesia donde aún se utilizan las cometas tradicionales de hojas para la pesca y la caza de murciélagos.

He encontrado dos imágenes de esta pintura rupestre de un supuesto hombre con cometa. Una es la de Wolfgang Bieck, profesor de Bad Bevensen en Alemania, que visitó la cueva en 1997, afirmando que la pintura rupestre representa a una persona sosteniendo una "cometa de hoja":


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Wolfgang Bieck, Kite The Drachen Foundation Journal Nº 11, Spring 2003)

La otra imagen procede de un vídeo de Kompas TV sobre dichas pinturas rupestres:


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)

Aunque esta pintura rupestre ha sido citada ocasionalmente como una posible representación de una cometa, no existe una datación fiable de la figura y su identificación como tal no ha sido aceptada de forma general por la comunidad científica.

 

En resumen, tras revisar numerosas fuentes, creo que lo más posible es que las cometas podrían haber surgido de forma independiente en China y en los pueblos austronesios. Sin embargo, más allá de las distintas hipótesis sobre su origen, las cometas ocupan un lugar importante en la historia: fueron los primeros artefactos voladores creados por el ser humano.


La fotografía aérea con cometas en la Primera Guerra Mundial

Encontré esta fotografía de la Primera Guerra Mundial en Francia en una revista española de 1915, con el siguiente pie de foto:


La Guerra Europea
Soldados franceses elevando una cometa portadora de una cámara fotográfica
preparada para obtener fotografías de las trincheras enemigas.
(Autor: desconocido)

Como había leído que esta fotografía se encontraba en el National Air and Space Museum Archives del Smithsonian Institution, en Washington, consulté directamente a esta institución, desde donde me confirmaron que se conserva en sus colecciones catalogada con el título “French Soldiers and Kite” y el número de inventario Item No. 2002-16629.

La fotografía muestra a varios soldados franceses inspeccionando una cámara suspendida de un sistema Picavet para realizar fotografía aérea con cometas. A la izquierda, uno de ellos acciona el cabrestante para soltar o recoger la línea principal. Sobre el grupo se aprecia una cometa de pequeño tamaño que, en realidad, actúa como mensajero para elevar la cámara a lo largo de la línea.

Las cometas encargadas de proporcionar la sustentación se encuentran a una altitud mucho mayor, fuera del encuadre. Una vez que las cometas estaban estabilizadas a varios cientos de metros de altura, el mensajero ascendía la cámara hasta un punto de tope previamente fijado en la línea. Al alcanzar esa posición, se accionaba el obturador de la cámara como explicaré más adelante. 

Investigando más a fondo este tema, encontré varios vídeos del ECPAD y del Institut National de l'Audiovisuel (INA) en los que se aprecia con todo detalle cómo los soldados franceses empleaban globos cautivos (en ausencia de viento) y cometas (cuando el viento lo permitía) para obtener fotografías aéreas a gran altura. Estas imágenes se utilizaban para elaborar mapas de posiciones, trincheras y baterías enemigas, así como para corregir el tiro de la artillería francesa sobre dichas posiciones. Este es uno de los vídeos:


Globos de gas y cometas entre 1914 y 1918

Probablemente, la sección de soldados que aparece en el vídeo estaba organizada por el comandante Saconney que en agosto de 1914 asumió el mando de la sección militar de globos y cometas.

En los vídeos que he encontrado se muestra la llegada de un equipo de fotografía aérea al lugar de operaciones. El automóvil y el remolque que transportan el material y el laboratorio fotográfico móvil llegan a un campo abierto.


Equipo de fotografía aérea
(Fuente: Dailymotion)

Los soldados ensamblan tres cometas tipo Cody y las lanzan unidas entre sí mientras corren para facilitar su elevación.


Soldados franceses con tres cometas Cody
(Fuente: Youtube)

A la línea del tren de cometas se fija una cámara militar de gran tamaño, construida en madera y equipada con placas de vidrio. Diseñada por el servicio de fotografía aérea para el sistema de cometas Saconney, estaba destinada a obtener imágenes detalladas del terreno:


Fijando la cámara al Picavet de la línea de la cometa
(Fuente: Dailymotion)

El tren de cometas de Saconney estaba formado por tres cometas tipo Cody:


Tren de cometas de Saconney con el sistema de suspensión de la cámara.
Fuente: Métrophotographie - J. Th. Saconney, 1913. Dominio público.
Edición gráfica (numeración y eliminación de rótulos originales): Juan Antonio Muñoz

El método más práctico para elevar la cámara consistía en emplear una cometa remolcadora (3). El tren se componía entonces de una cometa piloto (1) y una cometa de remolque (2), cuya función era únicamente mantener tenso el cable principal. Este actuaba como un riel aéreo por el que se desplazaba la suspensión de la cámara (4), impulsada por la tercera cometa remolcadora (3).

Un cable secundario, unido a esta última, permitía controlar el conjunto durante el ascenso y devolver el aparato a tierra tras la toma fotográfica. De este modo, la maniobra se simplificaba —limitándose al ascenso y descenso de una sola cometa.

El disparo del aparato se efectuaba por vía eléctrica mediante un fino cable de cobre que conectaba un electroimán, instalado en el cuerpo de la cámara, con una batería situada en el vehículo equipado con torno motorizado. Al presionar el botón de mando, el soldado cerraba el circuito; la corriente recorría el cable hasta la cámara y activaba el electroimán, que a su vez liberaba el muelle del obturador y realizaba la toma:


Un soldado acciona el disparador mientras sigue la posición de la cámara con prismáticos.
(Fuente: ECPAD)

Una de las innovaciones más brillantes de Saconney, que permitía que el disparo remoto fuese efectivo, fue la inclusión de un sensor de nivel en el circuito eléctrico. Saconney sabía que las cometas oscilaban constantemente, lo que solía producir fotos no deseadas o borrosas.

Para solucionar esto, integró en el soporte de la cámara una pequeña cápsula con una gota de mercurio. El circuito eléctrico solo se completaba cuando el mercurio estaba exactamente en el fondo de la cápsula, lo que indicaba que la cámara estaba perfectamente horizontal. Así, aunque el soldado presionara el botón en tierra, la cámara solo se disparaba en el instante en que el sistema detectaba que estaba nivelado:


Esquema de la suspensión Saconney (cámara, Picavet y cables eléctricos)
con el detalle de la cápsula con una gota de mercurio.
(Fuente: Métrophotographie - J. Th. Saconney, 1913)

Tras la toma de la fotografía, se recuperaba la cámara. Entonces, el vehículo de instrumentos se utilizaba como un cuarto oscuro para proceder al revelado de la foto. Un técnico introducía la placa de vidrio y accedía al laboratorio deslizándose bajo el remolque. Una vez revelada, los soldados examinaban la fotografía:


Los soldados observan la placa revelada
(Fuente: Youtube)


El sistema Saconney de fotografía aérea con cometas puede considerarse un precursor tecnológico de la vigilancia aérea moderna, ya que permitió obtener imágenes detalladas de trincheras y posiciones enemigas durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, esta técnica fue pronto desplazada por el rápido desarrollo de la aviación.

La cometa maniobrable de Peter Powell

Peter Trevor Powell (29/06/1932 – 03/01/2016) fue un fabricante de cometas británico que, en 1972, desarrolló la primera cometa maniobrable de doble línea conocida como "Peter Powell Stunter", precursora de todas las cometas acrobáticas modernas de dos líneas.


Peter Powell volando una pequeña pila de sus cometas en 1978
(Fuente: Tmanekin, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons)


Dibujo en perspectiva que ilustra la cometa de Peter Powell con la cola en vuelo
(Fuente: patente US 4,076,189, registrada el 28 de febrero de 1978 por Peter Trevor Powell)


A diferencia de las cometas tradicionales de una sola línea, la "Stunter" utilizaba dos líneas, lo que permitía al piloto dirigirla y realizar acrobacias y trucos aéreos. La cometa tenía forma de diamante, era plegable y tenía una cola de polietileno hueca muy larga (conocida como "Skystreamer") que se inflaba con el viento, lo que añadía estabilidad y atractivo visual durante las maniobras.


Uno de los hijos de Peter Powell mostrando la estructura de la cometa de su padre
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)



Paul Powell volando la cometa acrobática de su padre Peter Powell
La cometa está diseñada para realizar acrobacias como inmersiones, giros y ochos.

Las primeras versiones tenían mástiles de madera de ramín (una madera de origen asiático), que posteriormente fueron reemplazados por tubos de aluminio y luego por mástiles de fibra de vidrio más duraderos. Las velas eran inicialmente de plástico negro, aunque más tarde se ofrecieron otros colores.



Montaje de la cometa de Peter Powell

Una característica interesante de estas cometas es que se pueden unir para formar una pila o tren de cometas:


Vuelo de un tren de seis cometas de Peter Powell

Durante la década de 1970 se vendieron millones de cometas Peter Powell. Tras un descenso en las ventas en los años noventa, los hijos del creador, Mark y Paul Powell, relanzaron en 2014 una versión renovada del modelo clásico, denominada “MKIII”, que se puede encontrar y comprar actualmente.



Inauguración de la tienda de cometas Peter Powell en 2014


La primera medición meteorológica realizada con cometas

El uso de cometas con fines meteorológicos ha durado más de 250 años. Se inició en el siglo XVIII y se mantuvo de forma constante hasta finales del siglo XIX y comienzos del XX. En ese periodo surgieron las estaciones aerológicas, instalaciones diseñadas para medir diversos parámetros atmosféricos a distintas altitudes, utilizando tanto cometas como globos para elevar los instrumentos. Todavía en el siglo XXI se utilizan ocasionalmente cometas en algunas investigaciones meteorológicas (véase High-Altitude Inflatable Kites and Their Role in Atmospheric Boundary Layer Research, 2024).

El primer uso de cometas para hacer observaciones meteorológicas tuvo lugar en 1749, cuando Alexander Wilson y Thomas Melvill (ambos escoceses) colocaron termómetros en un tren de cometas de papel que volaron sobre el pueblo de Camlachie, cerca de Glasgow.


Alexander Wilson (1714 – 1786)
Cirujano, tipógrafo, astrónomo, matemático y meteorólogo
(Imagen de dominio público)

Para describir esta primera experiencia utilizaré la narración que hizo su segundo hijo, Patrick Wilson, en un artículo biográfico sobre su padre, que se publicó tanto en Transactions of the Royal Society of Edinburgh como en Edinburgh Journal of Science.

Alexander Wilson se propuso explorar la temperatura de la atmósfera en las regiones más altas, elevando varias cometas de papel, una sobre otra, sobre la misma línea, con termómetros fijados en las que volarían más alto.

Tanto Wilson como Thomas Melvill construyeron media docena de grandes cometas de papel, de cuatro a siete pies de altura (entre 1,21 y 2,13 metros, aproximadamente), con los materiales más resistentes y ligeros de los que disponían (papel y madera).

A mediados de julio de 1749, viendo que había una suave brisa constante, sacaron todo su equipo a un campo cercano en Camlachie, acompañados por sus amigos y otras personas.


Recreación digital de Alexander Wilson y Thomas Melvill volando un tren de seis cometas.
(Imagen: Juan Antonio Muñoz, generada con IA y editada digitalmente)

Comenzaron por levantar la cometa más pequeña. Cuando alcanzó cierta altura, tres ayudantes de Wilson unieron la cuerda de la primera cometa a la parte posterior de una segunda cometa y así hasta unir seis cometas en tren, una detrás de la otra en la misma línea. La cometa superior ascendía a una gran altura, desapareciendo a veces entre las blancas nubes de verano.

Para obtener la temperatura de la atmósfera a diferentes alturas, colocaron varios termómetros bien asegurados en las primeras cometas y los recubrieron con gruesas tiras de papel atadas para protegerlos. Tenían que caer a intervalos determinados desde las cometas más altas. Esto se lograba quemando gradualmente un hilo de fósforo.

Wilson y Melville realizaron estos experimentos atmosféricos varias veces durante ese verano y el siguiente. Así lograron medir la temperatura del aire a varios niveles sobre el suelo simultáneamente con un tren de cometas.

En el momento de los experimentos de 1749, Melvill era el inquilino de Wilson y un joven estudiante de 23 años. Falleció a los 27 años. Esta muerte temprana determinó que los resultados de los experimentos con cometas no se publicasen por entonces, quedando en el olvido durante más de setenta años, hasta que las memorias del profesor Wilson fueron publicadas en Inglaterra por su hijo Patrick Wilson en 1824.

El método empleado por Wilson fue muy innovador, ya que implicó el uso de un tren de cometas para alcanzar grandes alturas (aproximadamente 914 metros) y realizar mediciones simultáneas a diferentes niveles atmosféricos, algo imposible con una sola cometa.

Hay que aclarar que algunas fuentes modernas se refieren a las cometas utilizadas por Wilson como "cometas de caja". Sin embargo, la cometa de caja o cometa celular fue inventada por Lawrence Hargrave en 1893. Por lo tanto, es históricamente imposible que Wilson y Melvill utilizaran este diseño en 1749. Las cometas en Europa en el siglo XVIII eran predominantemente de formas más simples, como las planas, con forma de diamante con cola o de pera, como se muestra en este dibujo de la época:


Volando la cometa. Dibujo a pluma y tinta marrón de Francis Hayman. Alrededor de 1740. Crédito: Centro de Arte Británico de Yale, Colección Paul Mellon.
(Imagen de dominio público)

Las cometas de rescate en la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, la fuerza aérea alemana, la Luftwaffe, desarrolló a finales de la década de 1930 un transmisor de radio de emergencia conocido como NSG1, que fue perfeccionado en 1941 con el modelo NSG2. El propósito de este dispositivo era facilitar el rescate de las tripulaciones en caso de que sus aviones se vieran obligados a amerizar. En tal situación, los tripulantes solo debían sacar una cometa plegable guardada en una bolsa y hacerla volar. La cometa iba unida al transmisor por un largo cable metálico que funcionaba como antena, permitiendo la emisión de señales de socorro.


Pilotos en espera de rescate lanzando una cometa de caja alada
(Fotografía histórica coloreada con IA cuya autoría no ha podido ser identificada)


Prueba de cometa de emergencia alemana de la Segunda Guerra Mundial

En 1941, los británicos capturaron uno de estos transmisores y desarrollaron el suyo propio con el mismo propósito que los alemanes.

A partir de entonces, la Real Fuerza Aérea Británica (RAF, Royal Air Force) proporcionó a sus pilotos un "equipo de rescate" que se colocaba en las balsas salvavidas, con el fin de que las tripulaciones de los aviones siniestrados pudieran utilizarlo para elevar una antena con una cometa o un globo y comunicar su posición a través de una frecuencia de radio internacional. Los equipos de búsqueda podían detectar la dirección de la señal de socorro y localizar a los náufragos.

El kit de rescate incluía, entre otros elementos, una cometa plegable tipo caja y una radio con una antena de alambre para conectarla a la línea de la cometa:


Piloto montando la cometa de caja en la balsa salvavidas
(Fuente de la imagen: Handbook of maintenance instructions radio set AN/CRT-3. Imagen coloreada con IA)


Piloto utilizando el radiotransmisor con la antena unida a la línea de la cometa
(Fuente de la imagen: Handbook of maintenance instructions radio set AN/CRT-3. Imagen coloreada con IA)

El radiotransmisor tenía una forma ergonómica para permitir sostenerlo entre las piernas del piloto:


Transmisor de radio BC-778 "Gibson Girl"
Por Arnold Reinhold - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0

Esta forma de "reloj de arena" dio origen al nombre "Gibson Girl" a la radio, pues recordaba las figuras de las modelos femeninas del artista de moda Charles Gibson de 1890. A la cometa de caja también se le ha dado este nombre de "Gibson Girl":


The Gibson Girl
Ilustración de Claire Avery
Vogue, 15 de octubre, 1934

La cometa de caja “M-357-A” tenía un ingenioso armazón tubular de aluminio dividido en dos mitades que se unían entre sí. La lona era de algodón amarilla y llevaba las instrucciones de uso en la tela. Medía 90 cm de alto, 43 cm de ancho y 43 cm de profundidad. Podía levantar unos 79 metros de alambre de acero del tambor de la bobina del transmisor de emergencia “Gibson Girl”:


La cometa de rescate de la RAF M-357-A de la Segunda Guerra Mundial con su lata original para guardarla
(Fuente: WW2 Raf Gibson Girl Rescue Box Kite, Radio Antenna & Original Canister 1940s | EBay, s. f.)


El transmisor y la cometa fueron suministrados a la RAF, a la Real Fuerza Aérea Canadiense y a las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos. Los excedentes militares de estas cometas aún se vendían en tiendas de cometas en la década de 1970.

En este vídeo se puede ver la preparación y lanzamiento de una cometa de rescate Gibson Girl:


Cometa Gibson Girl

En 1943 la cometa de caja fue sustituida por un diseño Conyne que podía ser lanzado mediante un disparo de cohete:


Cometa Conyne de rescate
(Fuente: Air Publication 1186, Volume 1, Section 1, Chapter 13, Air Ministry 1943. Imagen coloreada con IA)


Para saber más:

Las cometas que se utilizaron como blanco en la II Guerra Mundial

Lawrence Hargrave y sus cometas celulares

En este mes de noviembre de 2024 se conmemora el 130 aniversario del experimento pionero de Hargrave que le convirtió en la primera persona en la historia en ser elevada del suelo por una cometa.

Lawrence Hargrave nació el 29 de enero de 1850 en Greenwich, Inglaterra, y se trasladó a Australia con su familia a una edad temprana. Ingeniero de formación, desarrolló un gran interés por los principios de la mecánica y el vuelo. Hargrave dedicó gran parte de su vida a la investigación y experimentación en el campo de la aeronáutica, contribuyendo significativamente a los avances de su época.


Lawrence Hargrave
(Fuente: Museo Nacional de Australia)


En la década de 1890, Hargrave se dedicó a diseñar y experimentar con cometas para investigar la sustentación y estabilidad necesarias para un vuelo seguro. Su invención más famosa es la "cometa celular", o “cometa de caja”, desarrollada en 1893.


Lawrence Hargrave trabajando en una cometa de caja en Point Piper, Sydney, alrededor de 1910
(Fuente: Museo Nacional de Australia)

Este diseño, que consistía en dos marcos rectangulares huecos conectados por listones, ofrecía una gran estabilidad en el aire y una capacidad de elevación impresionante para su tiempo. Las cometas celulares demostraron ser superiores a las cometas tradicionales en términos de resistencia y estabilidad, características que influyeron en el diseño de las primeras alas de aeronaves.


Lawrence Hargrave y Swain probando la elevación de personas con cometas celulares rectangulares en Stanwell Park, al sur de Sydney (1894). Hargrave sostiene un anemómetro.
Imagen de dominio público.

Experimentó con diferentes configuraciones y combinaciones de cometas de caja para probar cómo variaban la sustentación y el arrastre:


Grupo de cometas celulares diseñado por Lawrence Hargrave
(Fuente: Biblioteca estatal de NSW)

El 12 de noviembre de 1894, Lawrence Hargrave con la ayuda de James Swain, el cuidador de su finca de Stanwell Park, en Nueva Gales del Sur, se acomodó en un asiento unido a una cuerda de cuatro cometas celulares en tándem de su propio diseño y voló a casi cinco metros del suelo en Stanwell Park Beach. Hargrave llevaba un anemómetro y un inclinómetro para medir el viento, la velocidad y el ángulo de la línea de la cometa. Este logro sirvió para demostrar que las cometas celulares podían levantar el peso de un ser humano, un concepto innovador que influyó en el desarrollo de planeadores y sistemas de sustentación en aeronáutica.

Recreación digital del vuelo de Hargrave con un tren de cuatro cometas celulares en Stanwell Park Beach
(Imagen: Juan Antonio Muñoz)

Las cometas celulares se utilizaron en años posteriores para usos militares, en cartografía, en meteorología y en fotografía aérea. También jugaron un papel importante en el desarrollo de la aviación. Hay evidencia de que la cometa de caja de Hargrave influyó en el avión utilizado por los hermanos Wright durante su vuelo histórico en 1903.

Hargrave inventó muchos dispositivos, pero nunca solicitó una patente para ninguno de ellos porque creía que el avance de la humanidad requería el libre intercambio de ideas. En 1893 escribió:

"Los trabajadores deben erradicar la idea de que si se quedan con los resultados de su trabajo, se les asegurará una fortuna. Las tasas de patentes son un derroche de dinero. La máquina voladora del futuro no nacerá completamente desarrollada y capaz de volar 1.000 millas o más. Como todo lo demás, debe desarrollarse gradualmente. La primera dificultad es conseguir algo que pueda volar. Cuando se logre, se debería publicar una descripción completa para ayudar a otros. La excelencia del diseño y la mano de obra siempre desafiarán a la competencia".

Durante su vida, Lawrence Hargrave fue considerado uno de los grandes pioneros de la aviación. Mantuvo correspondencia con la mayoría de los experimentadores de aviación más importantes de la época, como Alexander Graham Bell. Murió de peritonitis en 1915.

En Australia hay varios monumentos para rendir homenaje a Lawrence Hargrave:


Monumento conmemorativo a Lawrence Hargrave en Stanwell Tops, Nueva Gales del Sur
(Fuente: Google Maps)


Figura alada - Monumento a Lawrence Hargrave en Wollongong, Nueva Gales del Sur
(Fuente: Google Maps)

Además, Hargrave apareció en una serie de billetes australianos de 20 dólares, como reconocimiento nacional a su contribución a la ciencia y a la aeronáutica:


Billete de banco de $20 de 1994 conmemorativo del centenario del vuelo de Hargrave
(Fuente: Australian Geographic)