Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.
Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.
En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.
He querido recuperar una antigua cometa circular que se construía en algunas islas polinésicas, como en Hawái donde se denomina “Lupe Lā” o “cometa sol” por su forma, y en la isla Huahine donde se llama “'uo menemene” o cometa redonda. Esta es mi cometa en vuelo:
Cometa polinésica circular en vuelo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La versión que he construido de esta cometa polinésica está hecha con bambú y papel washi japonés. Mide 28 cm de diámetro con un puntal de 20 cm de longitud donde se sujeta la cola:
Cometa polinésica circular (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa polinésica circular (vista posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El armazón está construido con varillas de bambú que previamente había cortado y preparado a partir de una caña de este material. El anillo circular tiene un grosor de 2 mm y una anchura de 7 mm. Para formar el círculo solapé los extremos de esta varilla y los uní con una tira de papel encolado:
Anillo perimetral de la cometa hecho de bambú
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El larguero tiene unas dimensiones (largo, ancho, grosor) de 480 x 5 x 3 mm; el travesaño mide 280 x 3 x 2 mm. El anillo de bambú está unido al larguero y al travesaño con hilo torzal de poliéster muy resistente. Las uniones están reforzadas con cola blanca:
Estructura del armazón de la cometa polinésica circular
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La estructura y dimensiones de la cometa se indican en el siguiente plano, mostrando en color morado las varillas de bambú y con círculos rojos los puntos donde se sujetas los cabos de la brida:
Plano de la cometa polinésica circular
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Dimensiones en cm:
AC: 28; AB:14; CD: 20; AD: 48; AE: 3
La cubierta de la cometa es de papel japonés washi. Antes de colocarlo pinté el dibujo que decoraría la cubierta con pinturas acrílicas, basado en el diseño de algunas cometas de la isla de Huahine donde se adornan con la imagen de una tortuga:
Decoración del papel de la cubierta
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, pegué el papel al armazón con cola blanca:
Cubierta decorada y pegada al armazón
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Até los tres cabos o frenillos de la brida en los puntos indicados en el plano. Los cabos superiores miden 15,5 cm cada uno y el inferior 24,5 cm. En el extremo inferior del larguero central até un nudo de amarre para sujetar la cola de la cometa:
Cometa polinésica circular con la brida ajustada
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Para el vuelo sujeté a la cometa una cola de polietileno fino de 3,5 cm de ancho y 10,8 metros de largo. Logré volar la cometa con viento racheado de algo más de 20 km/h después de ajustar la brida en varias ocasiones, hasta obtener las medidas que he indicado anteriormente. Los frenillos no podían ser muy largos porque la cometa tendía a darse la vuelta y la cola debía ser muy larga porque en caso contrario giraba bastante sobre sí misma. En aquella calurosa tarde de verano no resultó fácil dominar la cometa en vuelo, pero al final lo conseguí:
Cuando se quiere mantener estática una cometa en altura durante un tiempo prolongado, debemos sujetar la línea en algún punto de anclaje seguro de forma rápida y eficaz.
Se pueden aprovechar puntos de anclajes naturales o preexistentes en nuestra zona de vuelo, como rocas, árboles, postes o cercas.
Anclaje de una cometa en una roca
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anclaje de una cometa en un árbol
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Como no siempre es posible encontrar puntos de anclajes adecuados, es recomendable tener preparada algún tipo de ancla portátil, como estacas, sacos de arena, anclas de tierra helicoidales, barras metálicas o arneses.
Hay que asegurarse de que el anclaje sea lo suficientemente sólido para que no se produzca ningún accidente, porque puede ser muy peligroso que una gran cometa arrastre un soporte detrás de ella a través del campo o de la playa.
También es conveniente fijar la línea al punto de anclaje utilizando alguna correa, mosquetón, un anillo en forma de ocho, un gancho gamma u otro dispositivo apropiado para que la línea no se roce con el punto de anclaje y pueda romperse por abrasión.
Para las cometas pequeñas suelo utilizar un gancho gamma que he fabricado con un alambre sujeto con una cuerda a una piqueta de camping:
Gancho gamma con piqueta de camping
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Para las cometas grandes suelo utilizar unos mangos de anclaje que he construido con una pequeña barra de acero que tiene en un extremo un mosquetón para engancharlo al punto de anclaje y una cornamusa en el otro extremo donde sujeto la línea principal de la cometa (mango de Henry):
Mangos de anclaje con mosquetón y cornamusa de acero
(Fotos: Juan Antonio Muñoz)
Mangos de anclaje con mosquetón y cornamusa de polietileno
(Fotos: Juan Antonio Muñoz)
También utilizo un dispositivo descensor en ocho de alpinismo para fijar la línea al punto de anclaje con cometas grandes:
Fijación de la línea de la cometa con un descensor en ocho
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anclaje de una cometa pulpo de 15 metros utilizando un descensor en ocho
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
En la playa utilizo sacos o la propia bolsa de la cometa para llenarlos de arena y hacer así de peso para sujetar la cometa:
Saco de arena como ancla en la playa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
En la arena o en la tierra suave se pueden utilizar grandes
barras metálicas que se clavan en el suelo:
Barra metálica clavada en la arena (Foto: Juan Antonio Muñoz)
En tierra dura utilizo varios sistemas de anclaje, como anclas helicoidales para perros o cañeros de pesca clavados en el terreno:
Ancla helicoidal para fijación en tierra
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anclaje mediante tornillo helicoidal y mango con cornamusa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anclaje de la cometa con cañero y mango con cornamusa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
También utilizo una placa de anclaje que sujeto al terreno con piquetas:
Placa de anclaje y mango con cornamusa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Placa de anclaje
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Dispongo también de una empuñadura de sujeción que se fija a la línea de vuelo con un movimiento rápido de la mano. Además de servir para recuperar la cometa, se utiliza también para sujetar la línea con la mano de forma segura o fijar la línea a un anclaje en tierra:
Empuñadura para sujeción de la línea
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Anclaje mediante empuñadura de sujeción de la línea
Por último, podemos anclar la cometa a nuestro cuerpo mediante un arnés apropiado sujeto a nuestra cintura:
La mayoría de las cometas están diseñadas para volar en un rango de viento determinado, por lo que es importante conocer la velocidad el viento para poder volar una cometa con éxito.
Lo ideal es utilizar un anemómetro para conocer con exactitud la velocidad del viento en distintas unidades:
Anemómetro
(Foto Juan Antonio Muñoz)
Pero si no se dispone de este tipo de instrumento de medida se puede utilizar un método empírico basado en la Escala de Beaufort que da una idea de la velocidad del viento observando los efectos del viento en el entorno. Esta escala fue establecida por el almirante inglés Sir Francis Beaufort en 1806 para navegantes, pero posteriormente fue adaptada para poder ser usada en tierra.
La escala de Beaufort tiene 12 grados de intensidad o fuerza del viento, pero los pilotos de cometas solo necesitan conocer los siete primeros, pues en los posteriores es imposible volar cometas:
Fuerza del
viento
Descripción
Velocidad
(Km/h)
Efectos
observables
Apropiado para
volar
0
Calma
0-1,5
Calma, el humo
asciende verticalmente
Cometas “indoor”
y pruebas de cometas por “viento relativo”*
1
Corriente suave
1,5-6
El humo indica la
dirección del viento
Cometas muy
ligeras y ligeras
2
Brisa ligera
6-11
Se caen las hojas
de los árboles, empiezan a moverse los molinos de los campos
Cometas muy
ligeras y ligeras
3
Brisa suave
11-20
Se agitan las
hojas, ondulan las banderas
Viento ideal
para la mayoría de las cometas
4
Brisa moderada
20-28
Se levanta polvo y
papeles, se agitan las copas de los árboles
Viento ideal
para la mayoría de las cometas
5
Brisa fresca
28-35
Pequeños
movimientos de los árboles, superficie de los lagos ondulada
Cometas
celulares, acrobáticas y cometas más pesadas
6
Viento fuerte
35-45
Se mueven las ramas
de los árboles, dificultad para mantener abierto el paraguas
Cometas
celulares, acrobáticas y cometas más pesadas
7**
Viento muy fuerte
45-56
Se mueven los
árboles grandes, dificultad para caminar contra el viento
Cometas muy
fuertes
*“Viento relativo” se refiere al que se consigue al hacer que la cometa se mueva contra el aire mediante la tracción y/o recogida del hilo, andando o corriendo (esto último poco recomendable).
**A partir de fuerza 7 en la escala Beaufort puede ser peligroso y además todas las cometas se pueden destrozar en el aire.
He construido estas dos minicometas con las figuras de una mariposa y un búho, utilizando papel de tamaño DIN A4 para la cubierta o vela y varillas de bambú para el armazón:
Minicometas mariposa y búho en vuelo
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cometa mariposa mide 25 cm de ancho y 19,5 cm de alto y pesa 7 gramos, mientras que la cometa búho tiene unas proporciones de 26 x 20 cm y pesa 6 gramos.
Los materiales necesarios han sido: papel tamaño DIN A4, varillas de madera o bambú (brochetas de bambú, palillos de cóctel), pegamento, cinta adhesiva, hilo de algodón o poliéster, tijeras, alicates para cortar el bambú, impresora en color o materiales para decorar las cometas (pinturas, rotuladores).
Para construir las minicometas hay que descargar en primer lugar las plantillas de estas cometas en blanco y negro:
El formato jpg de las plantillas permite colorearlas con cualquier editor de gráficos e imprimirlas en hojas de tamaño DIN A4. Con el formato pdf las plantillas se imprimen y después se pueden colorear a mano con rotuladores, lápices de colores o pinturas:
Plantillas coloreadas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
A continuación, hay que recortar las plantillas teniendo cuidado de no cortar las pestañas de la parte superior. También hay que preparar las varillas de bambú necesarias:
La minicometa mariposa necesita tres varillas.
La superior tiene un pequeño ángulo diedro
que se obtiene doblando la varilla con calor.
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La minicometa búho necesita cuatro varillas, dos de ellas para las “orejas”
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Para montar las cometas se comienza por doblar las plantillas por la mitad siguiendo la línea central, asegurándose de que las dos mitades coincidan correctamente. Después se debe doblar el papel a lo largo de las dos líneas punteadas a ambos lados de la línea central para formar una "V" entre las dos mitades de la cometa. Colocar el larguero central de bambú en esta “V” y pegarlo con pegamento. Dejar que el larguero sobresalga aproximadamente un centímetro por la parte inferior para sujetar un lazo para la cola.
Doblar las solapas del borde de ataque, colocar el travesaño superior debajo y pegarlo. Recortar el travesaño al ras de las alas.
En el caso de la mariposa, colocar y pegar el travesaño inferior. En el búho, colocar las dos pequeñas varillas en forma de "V", un extremo centrado en el larguero y el otro en las puntas de las plumas que parecen orejas.
Vista anterior de la minicometa mariposa con las varillas pegadas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Vista posterior de la minicometa mariposa con las varillas pegadas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Vista anterior de la minicometa búho con las varillas pegadas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Vista posterior de la minicometa búho con las varillas pegadas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La brida consta de dos cabos o frenillos. Para sujetarla se deben hacer dos pequeños orificios en los extremos del pliegue central de las cometas, por debajo del larguero de bambú y pegando unas tiras de cinta adhesiva para no desgarrar el papel. En el orificio inferior también se debe atar un lazo para sujetar posteriormente la cola:
Colocación de la brida y lazo de la cola en la minicometa mariposa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Colocación de la brida y lazo de la cola en la minicometa búho
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
El punto de amarre de la brida se puede hacer ajustable mediante un lazo con un nudo Prusik, que permite ajustar la longitud de los cabos para conseguir el ángulo de ataque más apropiado para el vuelo según el viento existente.
En este caso, los cabos de la brida de la mariposa miden 11 cm (superior) y 21 cm (inferior):
Vista anterior de la minicometa mariposa con la brida
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Los cabos de la brida del búho miden 16 cm (superior) y 22,5 cm (inferior):
Vista anterior de la minicometa búho con la brida
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La longitud y tipo de colas que hay que colocar depende mucho de la velocidad del viento. Siempre hay que probar. Con un viento entre 8 y 10 km/h sujeté un par de colas de poliéster de 2 cm de ancho y 3,5 metros de largo a la mariposa en el lazo del extremo inferior del larguero central mediante nudos de alondra. En el búho una de las colas era más corta. Las minicometas volaron bastante bien:
Por muy bien hecha que esté una cometa, si no se elige el lugar adecuado es posible que no se pueda remontar correctamente.
Son lugares apropiados: las laderas de los montes y los espacios amplios y despejados, como playas y prados en el campo. Una pendiente gradual con el viento soplando por la pendiente son condiciones interiores ideales.
Volando una cometa gaviota en la playa (Foto: Ana Romero)
Volando una cometa en una pradera (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Volando una cometa en la ladera de una colina (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Por el contrario, son lugares inapropiados aquellos donde se producen fácilmente turbulencias (ráfagas de viento en distintas direcciones), como por ejemplo: cerca de árboles o edificios y en las cimas de los montes.
Explanada con árboles al fondo (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Una pantalla de árboles puede crear turbulencias de viento que se pueden extender unas 10 veces su altura. Esto puede dificultar bastante el vuelo de cometas acrobáticas que no se suelen volar con más de 30 m de línea.
Los edificios y los árboles crean turbulencias que hacen caer la cometa
El 14 de junio de 2021 niños palestinos volaron cometas en una playa de la ciudad de Gaza portando los retratos de los niños fallecidos en el enclave palestino por los ataques aéreos israelíes durante el último conflicto entre el estado judío y Hamas en mayo de 2021.
Durante la pandemia COVID comencé a construir minicometas y microcometas. En el blog he publicado varios artículos sobre la construcción y vuelo de minicometas en exteriores, pero las microcometas debía volarlas en interiores ya que debido a su tamaño y fragilidad no se pueden volar al aire libre. Entonces se me ocurrió la idea de fabricar una máquina para volar estas pequeñas cometas dentro de casa:
Máquina voladora de microcometas
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Los materiales que he utilizado en su construcción han sido los siguientes:
Materiales para la construcción de la máquina voladora de microcometas (No a escala)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Un trípode de fotografía.
Un motor a 220 v corriente alterna, con una potencia de 4,5 W y una velocidad de rotación de 16 rpm a 50 Hz.
Una pieza metálica redonda que se fija al eje del motor y sirve para unir una barra de madera con dos pequeños tornillos.
Una abrazadera para el motor impresa en PLA con mi impresora 3D. Permite la sujeción del motor a un soporte del trípode.
Una pequeña barra de madera de 10 cm de largo y 4,1 cm de diámetro.
Un soporte de móvil para trípode encargado de sujetar la abrazadera del motor a presión.
Un conector articulado de cámara GoPro para sujetar el soporte del móvil al trípode.
Un extensor de brazo de cámara GoPro para unirlo al conector articulado.
Una varilla de fibra de vidrio con un diámetro de 4mm y una longitud de 120 cm.
Una funda para el motor con dos ranuras para la varilla de fibra de vidrio. La tuve que diseñar e imprimir en PLA con mi impresora 3D.
Tres hembrillas de rosca, dos cerradas y una abierta. Las cerradas sirven para sujetar la varilla de fibra de vidrio; la abierta para enganchar una goma elástica que servirá de contrapeso de la varilla.
Tornillos para fijar la barra de madera al adaptador del eje del motor eléctrico y la abrazadera de plástico al motor.
Dos prisioneros metálicos de latón con tornillos para fijar la varilla de fibra de vidrio entre las hembrillas. Los prisioneros los extraje de una clema.
Un pequeño imperdible de pescar para sujetar la línea de la microcometa.
Un poco de hilo para sujetar el imperdible al extremo de la varilla de fibra de vidrio.
Una goma elástica.
Proceso de construcción de la máquina voladora:
Coloqué en el eje del motor (2) la pieza redonda (3) para sujetar posteriormente la barra de madera (5).
En el extremo superior de la barra de madera enrosqué las dos hembrillas circulares (11), una un poco más alta que la otra. Por estas hembrillas pasaría la varilla de fibra de vidrio (9). Al estar una más alta que la otra, la varilla podía quedar inclinada hacia arriba.
En un lateral de la barra de madera enrosqué la hembrilla abierta (11) donde sujetaría posteriormente una goma elástica (16).
Atornillé (12) el extremo inferior de la barra de madera a la pieza metálica redonda unida al eje del motor.
Introduje la varilla de fibra de vidrio entre las dos hembrillas redondas y fijé su posición mediante los dos prisioneros metálicos con tornillos (13). Esto me permitiría ajustar la longitud de la varilla.
Detalle de la barra de madera con las hembrillas y prisioneros
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mediante la goma elástica (16) uní el extremo de la varilla de fibra de vidrio con la hembrilla abierta, para hacer de contrapeso.
Atornillé (12) la abrazadera de plástico (4) alrededor del motor.
Conjunto del motor con la barra de giro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Coloqué la funda de plástico impresa en 3D (10) sobre la barra de madera:
Funda de plástico de la máquina voladora
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mediante el conector articulado (7), el brazo extensor (8) y el soporte de móvil (6) sujeté el motor al cabezal del trípode fotográfico (1):
Máquina voladora sujeta al trípode
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
En el extremo libre de la varilla de fibra de vidrio até una corta cuerda (15) con un imperdible de pesca (14) para sujetar la línea de la microcometa:
Extremo de la varilla de fibra de vidrio
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La máquina voladora de microcometas estaba preparada:
Máquina voladora con trípode
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Construcción de la microcometa:
Decidí construir una microcometa Eddy con papel de seda rojo y dos finas varillas de bambú, según el siguiente plano, en el que se muestra en color morado las varillas de bambú, en negro el perímetro de papel y con un círculo rojo el punto donde se une la brida:
Plano de la microcometa Eddy
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Dimensiones: AB: 18 cm; CD: 24 cm: AE: 6 cm
Las varillas se pegan al papel con pegamento de barra, empezando por el larguero y después el travesaño. En el extremo inferior del larguero central até un nudo de amarre con hilo de poliéster de coser para sujetar la cola de la cometa, tal como se muestra en la foto:
Vista anterior de la microcometa Eddy
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Entre los extremos del travesaño coloqué un hilo tensor de poliéster (hilo de coser) utilizando un nudo “taut line hitch” para poder curvar la vela y conseguir un ángulo diedro que proporciona más estabilidad de vuelo:
Vista posterior de la microcometa Eddy curvada con el hilo tensor
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
La cometa sin cola pesaba tan solo 3 gramos. Coloqué una cola hecha con cinta decorativa de 5 mm de ancho y 148 cm de longitud doblada por la mitad. Sujeté la brida de la cometa en el imperdible de la varilla de la máquina voladora de microcometas:
Máquina voladora con la microcometa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)
Conecté el cable del motor al enchufe de corriente alterna y comenzó a girar:
Microcometa volando
(Vídeo: Juan Antonio Muñoz)
En el vídeo se ve como la microcometa se eleva por encima de la varilla, lo que indica que la fuerza de elevación es grande y si pudiera soltar hilo la cometa seguiría subiendo.
También se comprueba que la microcometa no se balancea hacia los lados, su vuelo es estable. Esto lo conseguí después de aumentar la curvatura de la cometa. Si esta se vuela plana, sin ángulo diedro alguno, la cometa gira y se balancea de un lado para otro sin control. A medida que aumenta el ángulo diedro, el vuelo se hace más estable.
Para modificar la velocidad lineal de la cometa basta con variar la longitud de la varilla moviéndola a través de las hembrillas redondas. Cuánto más larga sea mayor será la velocidad. Para este motor de 16 rpm con una varilla de 115 cm de longitud (radio de giro), la velocidad lineal de la cometa es de casi 7 km/h.
He probado con otras microcometas y me he dado cuenta de que esta máquina es muy útil para comprender ciertos conceptos sobre el vuelo de cometas.