INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

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ARTÍCULO ALEATORIO

Cómo hice la cometa japonesa Ikanobori

La cometa Ikanobori que he construido es originaria de la ciudad de Hakodate, en la isla japonesa de Hokkaido. Estas cometas se vuelan allí desde tiempos remotos y recuerdan por su forma a un calamar, un cefalópodo estrechamente ligado a la tradición pesquera de la ciudad.

Esta es mi versión de la cometa Ikanobori, que mide 130 cm de longitud y 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y tilo para el armazón y papel japonés Tosa Washi para la cubierta. La decoré con pinturas acrílicas reproduciendo uno de los diseños tradicionales de esta cometa:

Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Los Ikanobori o Ika nobori (いかのぼり) son cometas tradicionales con forma de calamar. “Ika” significa calamar y “nobori” significa "subir", "ascender" o "elevarse". Por lo tanto, Ikanobori puede traducirse como “el calamar que asciende al cielo”.

En el Japón antiguo durante el periodo Edo (1603-1868), a las cometas no se les llamaba tako (), como hoy en día, sino ikanobori. Con el tiempo, en Hakodate se rescató este concepto para sus cometas con forma de calamar.

El diseño de esta cometa está compuesto por varios elementos. La parte superior de la cometa simula la cabeza del calamar con el símbolo del Sol Rojo de la bandera japonesa. En el cuerpo se muestra un gran carácter kanji () que significa "celebración". Es un símbolo para festejar o desear una captura abundante de calamar. Las olas, representadas por los trazos azules y negros de los costados, simbolizan el oleaje del mar en homenaje a la cultura de las comunidades pesqueras que viven y prosperan gracias a él. La cola representa los brazos y tentáculos del calamar: 8 por delante y dos por detrás.

Las dimensiones de las distintas secciones de la cometa se muestran en el siguiente plano a escala, expresadas en centímetros. Las varillas de bambú y tilo están resaltadas en morado, los bordes del papel en negro, y los puntos de anclaje de la brida están marcados con círculos rojos:

Plano a escala de la cometa Ikanobori (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano a escala de la cometa Ikanobori
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)

Dimensiones en centímetros:

AB

CD

EF

GH

AI

AJ

K

L

M

54

38

34,5

33

21

39

28

15,5

76


El armazón está formado por varillas de bambú y madera de tilo con secciones comprendidas entre 2 y 5 mm de ancho. Las varillas de bambú de la parte superior de la cabeza han sido curvadas mediante calor y están atadas entre sí y a la varilla central con hilo torzal de poliéster muy resistente. Todas las varillas están pegadas con cola blanca para madera de alta resistencia:


Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


La cubierta
de la cometa es de papel japonés Tosa Washi con un gramaje de 52 g/m2. La decoré con pinturas acrílicas, reproduciendo un diseño tradicional y respetando la combinación de colores característica de esta cometa:

Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Recorté el papel siguiendo la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde para pegarlo al marco de bambú con cola blanca:

Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior).
En la parte inferior sobresale un trozo de papel donde pegar la cola.
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

En aquellas zonas donde el papel no quedaba sujeto por ninguna pieza del armazón, formé un dobladillo y añadí refuerzos de papel en los extremos de la segunda varilla horizontal. En el travesaño superior até un cordel tensor de poliéster para poder curvar la cubierta utilizando un nudo “taut line hitch”. En el extremo inferior del larguero central até un cordel para formar un nudo de amarre donde sujetar una cola extra:

Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior)
En el travesaño superior hay un cordel tensor para curvar el armazón
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A continuación, recorté una tira de papel washi con la forma de la cola de la cometa, pintándola con los colores tradicionales y dividiendo parte de su longitud en ocho tiras iguales que representan los brazos del calamar:

Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Pegué la cola al cuerpo de la cometa, así como dos tentáculos más de papel washi en la parte posterior:

Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté su longitud mediante un lazo con nudo Prusik (NP), de forma que el nudo de amarre (NA) pudiera desplazarse para variar el ángulo de ataque de la cometa según las condiciones del viento. También comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada:

Brida de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa Ikanobori
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Las cometas Ikanobori han sido expuestas en diversos museos y centros comunitarios de Japón, entre ellos el Museo de Historia y Cometas Gigantes de Shirone y el Museo de Cometas de Ikazaki.


Para saber más:

Mis cometas artesanales