INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


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ARTÍCULO ALEATORIO

Sobre el origen de las cometas

Cuando me preguntan sobre las cometas, casi siempre surge la misma cuestión: ¿Quién inventó las cometas?

Hasta ahora había evitado escribir sobre este asunto porque no encontraba una respuesta suficientemente convincente. Así que decidí investigar el tema en profundidad, buscando y consultando fuentes originales o primarias para intentar averiguar qué se sabe realmente sobre el origen de las cometas.

En este artículo no pretendo realizar un recorrido histórico sobre la expansión de la cometa por el mundo, asunto que dejaré para otra ocasión. Mi objetivo es compartir los hechos documentados que he encontrado acerca de sus posibles orígenes.

Los historiadores coinciden en que las cometas existen desde hace al menos dos mil años, y probablemente desde mucho antes. Existen dos grandes teorías sobre su origen: una sitúa su invención en China y la otra en el mundo austronesio, una vasta región que abarca Indonesia, Malasia y numerosas islas del Pacífico:

China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
China, Malasia, Indonesia e islas del Pacífico
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

El origen de las cometas en China

La mayoría de los textos consultados mencionan a dos personajes chinos como constructores de los primeros artefactos voladores semejantes a las cometas: Mozi y Lu Ban.

Con el fin de verificar estas afirmaciones, he recurrido a “Shidian Guji”, una plataforma digital de lectura de textos clásicos chinos. Aquí he podido consultar el Han Feizi (libro del Maestro Han Fei) donde aparecen comentarios sobre Mozi y Lu Ban.


El libro Han Feizi del período Guangxu de la dinastía Qing. Se exhibe en el Museo Provincial de Hunan.
(Foto: Wikipedia. Dominio público)

Mozi y el ave de madera

Mozi (墨子) nació en lo que ahora es Tengzhou (provincia de Shandong), relativamente cerca de Weifang, la capital mundial de las cometas. Fue un filósofo, ingeniero y pensador chino que vivió aproximadamente entre los años 470 y 391 a. C. He encontrado varias referencias en libros antiguos chinos en las que se afirma que construyó un ave de madera capaz de volar.

Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de Mozi con su ave de madera
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)


En la obra de Han Feizi (aprox. 280-233 a. C.) Capítulos Exteriores, Sección Izquierda, Parte 1, puede leerse:

Mozi construyó un ave de madera (milano de madera); tardó tres años en terminarla. Voló durante un día y después se rompió”:


Fuente: Han Feizi , Volumen 11 , compilado por Wu Mianxue ( Dinastía Ming ), edición impresa en xilografía de Wu Mianxue de la Dinastía Ming, página 5.


Según el Han Feizi, Mozi construyó un “milano de madera” (木鳶) que tardó tres años en fabricar y que voló durante un día. Aunque la naturaleza exacta del artefacto es desconocida, la tradición china posterior consideró este relato como uno de los antecedentes más antiguos de las cometas.

Esta referencia constituye uno de los testimonios más antiguos relacionados con la construcción de artefactos voladores en la antigua China.


Lu Ban y la urraca voladora

Lu Ban (鲁班) (506-443 a. C.) fue un célebre carpintero, ingeniero, arquitecto e inventor chino. Su nombre original era Gongshu Ban (公输班). Aunque con frecuencia se afirma que fue discípulo de Mozi, en realidad ambos fueron contemporáneos y representaron corrientes de pensamiento diferentes.


Escultura de Lu Ban frente al Museo de Cometas de Weifang, Shandong, China.
La figura muestra a Lu Ban con los brazos extendidos, integrándose con el "pájaro de madera" o cometa que construyó.
(Fuente: Wikimedia, Rolfmueller)


Diversas fuentes antiguas le atribuyen la construcción de un ave de madera capaz de permanecer en el aire durante tres días.

En “Shidian Guji” he encontrado este escrito de Mozi sobre Lu Ban:

Gongshu Ban (Lu Ban) talló bambú y madera para hacer una urraca. Una vez terminada, la hizo volar y permaneció tres días sin descender”:


Fuente: Mozi, Volumen 13 , "Cuestiones de Lu ( Capítulo 49 )", escrito por Mozi y sus discípulos durante el Período de Primavera y Otoño. Reimpreso de la edición Zhengtong Daozang de la dinastía Ming por Shanghai Hanfenlou, página 9.

En este texto utiliza el verbo (volar) y afirma que permaneció tres días en el aire, pero no menciona ninguna cuerda ni ningún sistema de sustentación.


¿Eran realmente cometas?

Estas referencias indican que ya en el siglo V a. C. existían en China relatos sobre artefactos de madera y bambú capaces de mantenerse en el aire. Sin embargo, ninguna de las fuentes conservadas menciona que estuvieran sujetos por una cuerda ni explica cómo lograban volar.

Muchos historiadores consideran que estas “aves de madera” pudieron ser cometas primitivas impulsadas por el viento, aunque las fuentes originales no permiten asegurarlo. En cualquier caso, constituyen las referencias escritas más antiguas conocidas sobre artefactos voladores que podrían haber sido los antecesores de las cometas.

La cometa china se desarrolló rápidamente con fines militares (señales, medición de distancias, espionaje) y antiguos rituales. Con la invención del papel en China en el año 105 d. C. surgieron las cometas de papel que se popularizaron entre la gente común, y desde entonces la cometa se ha utilizado con fines recreativos.

La referencia más antigua y documentada de una pintura china que muestra niños volando cometas es obra del pintor Su Hanchen (苏汉臣, 1094–1172), titulada Cien niños jugando en primavera (c. 1130–1160):


"Cien niños jugando en primavera" de Su Hanchen (s. XII)
Museo del Palacio Nacional de Taipéi (Taiwán)
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


La pintura muestra un gran jardín donde decenas de niños realizan múltiples juegos tradicionales de la época. En la parte superior izquierda de la pintura, un grupo de niños vuelan una cometa (conocidas en esa época como zhiyuan o pájaros de papel):


Detalle de “Cien niños jugando en primavera” de Su Hanchen donde se ve a unos niños volando una cometa.
(Fuente: Wikipedia. Dominio Público)


El origen de las cometas en Malasia, Indonesia e islas del Pacífico

La teoría sobre el origen de las cometas en la región de Malasia, Indonesia e islas del Pacífico se basa en la utilización de cometas hechas con hojas para pescar. Esta técnica es una práctica ancestral perfectamente documentada que se practica todavía en la actualidad:


Aprendiendo la técnica ancestral de la pesca con cometa

Los pescadores utilizan una hoja grande (de palmera o similar), a menudo reforzada con una estructura sencilla o simplemente plegada, para actuar como una vela. Al estar atada a una línea de pesca, el viento arrastra la "cometa-hoja" lejos de la canoa o de la orilla, permitiendo que el anzuelo o cebo toque la superficie del agua lejos del alcance del pescador.

Las siguientes ilustraciones, provenientes de los archivos del Museo Etnológico de Leipzig, muestran diversas "cometa de hoja" de diferentes archipiélagos de Melanesia. Se observa una transición desde formas muy sencillas, que utilizan hojas casi intactas hasta estructuras complejas reforzadas con costillas de bambú y fibras:


Cometas tradicionales de Melanesia utilizadas para la pesca
(Fuente: Hans Plischke, Der Fischdrachen, Veröffentlichungen des Städtischen Museums für Völkerkunde zu Leipzig, Heft 6, R.Voigtländers Verlag, Leipzig 1922)

Aunque es difícil datar exactamente cuándo comenzó esta práctica debido a que los materiales orgánicos (hojas) se descomponen, se sabe que es una técnica milenaria. Los cronistas europeos que llegaron al Sudeste asiático y al Pacífico a finales del siglo XVI ya describían este método como una actividad consolidada y tradicional de las poblaciones locales.

Investigadores como Clive Hart (autor de “Kites: An Historical Survey”) y Tal Streeter (autor de “The Art of the Japanese Kite”) creen que estas cometas de hojas, aún utilizadas en el archipiélago malayo y en Oceanía, son siglos anteriores a las cometas chinas, pero no se han podido datar con exactitud.

 

La pintura rupestre de la isla de Muna

Tengo que hacer referencia a lo que se afirma que es la representación más antigua de una cometa: la pintura rupestre en la cueva Sugi Patani cerca del pueblo de Liang Kabori de la isla de Muna, descubierta en 1996. Esta isla se encuentra en una zona de Indonesia donde aún se utilizan las cometas tradicionales de hojas para la pesca y la caza de murciélagos.

He encontrado dos imágenes de esta pintura rupestre de un supuesto hombre con cometa. Una es la de Wolfgang Bieck, profesor de Bad Bevensen en Alemania, que visitó la cueva en 1997, afirmando que la pintura rupestre representa a una persona sosteniendo una "cometa de hoja":


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Wolfgang Bieck, Kite The Drachen Foundation Journal Nº 11, Spring 2003)

La otra imagen procede de un vídeo de Kompas TV sobre dichas pinturas rupestres:


Pintura rupestre en la isla de Muna (Indonesia)
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)

Aunque esta pintura rupestre ha sido citada ocasionalmente como una posible representación de una cometa, no existe una datación fiable de la figura y su identificación como tal no ha sido aceptada de forma general por la comunidad científica.

 

En resumen, tras revisar numerosas fuentes, creo que lo más posible es que las cometas podrían haber surgido de forma independiente en China y en los pueblos austronesios. Sin embargo, más allá de las distintas hipótesis sobre su origen, las cometas ocupan un lugar importante en la historia: fueron los primeros artefactos voladores creados por el ser humano.


Cómo hice la cometa japonesa Ikanobori

La cometa Ikanobori que he construido es originaria de la ciudad de Hakodate, en la isla japonesa de Hokkaido. Estas cometas se vuelan allí desde tiempos remotos y recuerdan por su forma a un calamar, un cefalópodo estrechamente ligado a la tradición pesquera de la ciudad.

Esta es mi versión de la cometa Ikanobori, que mide 130 cm de longitud y 38 cm en su parte más ancha. Está confeccionada con varillas de bambú y tilo para el armazón y papel japonés Tosa Washi para la cubierta. La decoré con pinturas acrílicas reproduciendo uno de los diseños tradicionales de esta cometa:

Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori (vista anterior y posterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Los Ikanobori o Ika nobori (いかのぼり) son cometas tradicionales con forma de calamar. “Ika” significa calamar y “nobori” significa "subir", "ascender" o "elevarse". Por lo tanto, Ikanobori puede traducirse como “el calamar que asciende al cielo”.

En el Japón antiguo durante el periodo Edo (1603-1868), a las cometas no se les llamaba tako (), como hoy en día, sino ikanobori. Con el tiempo, en Hakodate se rescató este concepto para sus cometas con forma de calamar.

El diseño de esta cometa está compuesto por varios elementos. La parte superior de la cometa simula la cabeza del calamar con el símbolo del Sol Rojo de la bandera japonesa. En el cuerpo se muestra un gran carácter kanji () que significa "celebración". Es un símbolo para festejar o desear una captura abundante de calamar. Las olas, representadas por los trazos azules y negros de los costados, simbolizan el oleaje del mar en homenaje a la cultura de las comunidades pesqueras que viven y prosperan gracias a él. La cola representa los brazos y tentáculos del calamar: 8 por delante y dos por detrás.

Las dimensiones de las distintas secciones de la cometa se muestran en el siguiente plano proporcional, expresadas en centímetros. Las varillas de bambú y tilo están resaltadas en morado, los bordes del papel en negro, y los puntos de anclaje de la brida están marcados con círculos rojos:

Plano a escala de la cometa Ikanobori (Dibujo: Juan Antonio Muñoz)
Plano proporcional de la cometa Ikanobori.
Puede ampliarse o reducirse manteniendo las proporciones originales.
(Dibujo: Juan Antonio Muñoz)

Dimensiones en centímetros:

AB

CD

EF

GH

AI

AJ

K

L

M

54

38

34,5

33

21

39

28

15,5

76


El armazón está formado por varillas de bambú y madera de tilo con secciones comprendidas entre 2 y 5 mm de ancho. Las varillas de bambú de la parte superior de la cabeza han sido curvadas mediante calor y están atadas entre sí y a la varilla central con hilo torzal de poliéster muy resistente. Todas las varillas están pegadas con cola blanca para madera de alta resistencia:


Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Armazón de la cometa Ikanobori (vista anterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


La cubierta
de la cometa es de papel japonés Tosa Washi con un gramaje de 52 g/m2. La decoré con pinturas acrílicas, reproduciendo un diseño tradicional y respetando la combinación de colores característica de esta cometa:

Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Boceto y papel pintado con acrílicos de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Recorté el papel siguiendo la forma de la cometa según el plano, dejando un pequeño reborde para pegarlo al marco de bambú con cola blanca:

Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cubierta de la cometa Ikanobori pegada al armazón (vista anterior).
En la parte inferior sobresale un trozo de papel donde pegar la cola.
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

En aquellas zonas donde el papel no quedaba sujeto por ninguna pieza del armazón, formé un dobladillo y añadí refuerzos de papel en los extremos de la segunda varilla horizontal. En el travesaño superior até un cordel tensor de poliéster para poder curvar la cubierta utilizando un nudo “taut line hitch”. En el extremo inferior del larguero central até un cordel para formar un nudo de amarre donde sujetar una cola extra:

Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López  (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Papel de la cometa Ikanobori pegado al armazón (vista posterior)
En el travesaño superior hay un cordel tensor para curvar el armazón
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A continuación, recorté una tira de papel washi con la forma de la cola de la cometa, pintándola con los colores tradicionales y dividiendo parte de su longitud en ocho tiras iguales que representan los brazos del calamar:

Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Pegué la cola al cuerpo de la cometa, así como dos tentáculos más de papel washi en la parte posterior:

Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cola y tentáculos posteriores pegados al cuerpo de la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Até los dos cabos de la brida en los puntos indicados en el plano y ajusté su longitud mediante un lazo con nudo Prusik (NP), de forma que el nudo de amarre (NA) pudiera desplazarse para variar el ángulo de ataque de la cometa según las condiciones del viento. También comprobé que la cometa estuviera correctamente equilibrada:

Brida de la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Brida de la cometa Ikanobori
NP: nudo Prusik; NA: nudo de amarre
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior). Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Cometa Ikanobori con la brida (vista aterior)
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


A partir de la relación entre la superficie y el peso de la cometa, calculé mediante mi hoja de cálculo la carga de vela o densidad, lo que me permitió estimar que necesitaría un viento de aproximadamente 10 km/h para volar correctamente. Solo me quedaba esperar el momento y lugar adecuados.

Mostrando la cometa Ikanobori. Diseño y construcción: Juan Antonio Muñoz López (Foto: Juan Antonio Muñoz)
Mostrando la cometa Ikanobori
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Las cometas Ikanobori han sido expuestas en diversos museos y centros comunitarios de Japón, entre ellos el Museo de Historia y Cometas Gigantes de Shirone y el Museo de Cometas de Ikazaki.


Para saber más:

Mis cometas artesanales


Buteo Huang, artista de cometas taiwanés

A lo largo de estos años he descubierto grandes creadores de cometas contemporáneos sobre los que he escrito en mi blog. Recientemente conocí la obra del artista taiwanés Buteo Huang, cuyas sorprendentes creaciones me impresionaron por su originalidad y valor artístico.


Buteo Huang
(Fotografía: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)

Decidí ponerme en contacto con él y, gracias a su amabilidad, he podido conocer mejor su trayectoria y su forma de entender las cometas. Además, me ha autorizado a utilizar fotografías y vídeos de sus obras para ilustrar este artículo.

Sus inicios

Buteo Huang nació en 1962 en Sanxia, cerca de Taipéi (Taiwán). Su nombre de nacimiento es Huang Jingzhen y Buteo Huang es el nombre en inglés.

Su pasión por las cometas comenzó cuando era niño, al contemplar una sencilla cometa de rombo que sus hermanos hicieron volar hasta perderse entre las nubes. Con el tiempo comenzó a fabricar sus propias cometas utilizando papel y bambú. Aprendió observando las cometas de otras personas y experimentando por su cuenta. Me cuenta que desde que tenía diez años ha hecho a mano cientos de cometas. Más tarde, su formación en arquitectura y diseño le permitió desarrollar un método de trabajo basado en bocetos y planos detallados. Para él, una cometa es la unión de ciencia, artesanía y arte.


Cortometraje de EBC Television Image de 2003


Sus cometas

Una de las características que mejor definen su obra es la capacidad de transformar en cometas formas aparentemente imposibles de volar. Sus diseños tridimensionales se inspiran en aves, embarcaciones, conchas marinas y formas abstractas que desafían la imaginación. Todas sus creaciones comparten un mismo principio: una cometa debe ser capaz de volar.


Algunas cometas de Buteo Huang
(Fuente: Buteo Huang en Pinterest. Publicadas con permiso del autor)


Durante nuestra correspondencia me contó la historia de su cometa Nautilus como ejemplo de su filosofía de vida: “Pasaron cinco años antes de que finalmente funcionara. Después del primer fracaso, lo dejé a un lado. Más tarde, cuando adquirí nuevos conocimientos, volví para mejorarlo, pero volvió a fallar. Este proceso continuó una y otra vez hasta que, en quinto año, finalmente voló con éxito. A través de esa experiencia, aprendí que, si nunca te rindes, al final encontrarás la respuesta que funcione para ti”.



Seashell Kite (cometa Nautilus)
(Fotografía: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)


Reconocimiento internacional

Desde mediados de los años noventa, Buteo Huang ha escrito varias publicaciones, participado en festivales y realizado numerosas exposiciones por todo el mundo. En 2002 obtuvo el máximo galardón en el Festival Internacional de Cometas de los Países Bajos y en 2005 logró el mismo reconocimiento en Estados Unidos.


Exposición individual en el Museo Cultural Local de Hualien en 2003
(Fuente: Buteo Huang. Publicada con permiso del autor)


Sus obras han sido expuestas en museos, galerías, centros culturales y numerosas instituciones internacionales. Incluso The New York Times dedicó un amplio reportaje a sus creaciones.



Exposición especial sobre cometas: Las alas de los sueños de Huang Jingzhen | Diseño del proyecto de la exposición | 2020 | Museo Nacional de Ciencia y Tecnología


Entre sus recuerdos más especiales destaca su estancia en España en 2002, cuando participó en el 5º Festival Internacional de Cometas de Valencia y presentó una gran exposición en el Museo de las Ciencias ‘Príncipe Felipe’ de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, una experiencia que recuerda como uno de los más maravillosos de su vida.

Gran exposición de cometas artísticas de Buteo Huang en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002 (Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)
Gran exposición de cometas artísticas de Buteo Huang
en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002
(Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)

Cartel de la exposición de cometas artísticas de Buteo Huang en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002 (Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)
Cartel de la exposición de cometas artísticas de Buteo Huang
en el Museo de las Ciencias 'Príncipe Felipe' de Valencia 2002
(Foto por cortesía de la Dirección de Contenidos de la Ciutat de les Arts I les Ciències)


Las cometas como diario de una vida

Quizá la reflexión más interesante que me transmitió es que considera sus cometas como un diario de su vida. Cada cometa le recuerda la inspiración y las circunstancias que llevaron a su creación. También le trae recuerdos de los festivales de cometas donde actuaba y de los museos donde exponía su trabajo.



Buteo Huang pintando una de sus cometas
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)


Compartiendo un legado

Me comentó que su principal objetivo ahora, y en los próximos años, es documentar toda una vida fabricando cometas a través de vídeos cortos y compartirlos con amantes de las cometas de todo el mundo.

Hace unos meses comenzó a grabar sus creaciones en vídeos de diez segundos. Los sube a Pinterest para que los vídeos que comparte también pueden inspirar a quienes disfrutan diseñando y construyendo sus propias cometas.

Crear estos vídeos cortos le lleva mucho tiempo. A veces pasa todo un día volando cometas bajo el sol solo para capturar suficiente metraje para un clip de diez segundos. Como tiene tantas cometas, cada vez que hay buen tiempo y viento, sale a volarlas y grabarlas. Como vuela las cometas él solo, normalmente ata las cometas a su cintura o al suelo y graba todo directamente con el móvil. Cuando hace mal tiempo, se queda en casa organizando fotos y editando los vídeos.



Buteo Huang grabando el vuelo de una de sus cometas con su móvil
(Fuente: Buteo Huang en Pinterest. Publicada con permiso del autor)


Cada fin de semana sube nuevos vídeos y fotografías. En esta etapa de su vida, está contento con hacer este trabajo.

Después de conocer mejor su trabajo me resulta fácil comprender por qué Buteo Huang es considerado uno de los grandes artistas de la cometa de nuestro tiempo. Sus creaciones no solo vuelan, también cuentan historias.

Si queréis conocer más acerca de la obra de este gran artista de cometas, os invito a visitar: