INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

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ARTÍCULO ALEATORIO

Marco Polo y la cometa que podía decidir el destino de un viaje

Una de las historias más increíbles que me he encontrado al estudiar la historia de las cometas y que se repite desde hace mucho tiempo es la que narra que Marco Polo habría contado que los marineros chinos utilizaban una enorme cometa para elevar a un hombre y, según la forma en que volase, decidían si su viaje por mar tendría éxito o terminaría en desastre.

Imagen idealizada de un hombre atado a una cometa tripulada (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de un hombre atado a una cometa tripulada
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

Decidí investigar si esta historia estaba documentada, si realmente se trataba de una cometa, si los marineros eran chinos y si lo vio personalmente Marco Polo.

La obra que conocemos como El libro de Marco Polo, El Milione o Devisement du monde no ha llegado hasta nosotros en un único manuscrito original. Durante la Edad Media fue copiada, traducida y modificada, dando lugar a diferentes versiones o redacciones.

Una de estas versiones es conocida por los especialistas como la redacción latina Z. Su principal testimonio conservado es el manuscrito Zelada 49.20 de la Biblioteca Capitular de Toledo, copiado probablemente a mediados del siglo XV. Este es el manuscrito medieval que contiene el texto del episodio de la cometa:


Manuscrito Zelada de la Biblioteca Capitular de Toledo
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)

En 1938, A. C. Moule realiza una transcripción del manuscrito latino Z de Toledo, publicada en el volumen II de Marco Polo: The Description of the World, obra editada conjuntamente con Paul Pelliot:


A. C. Moule y Paul Pelliot, Marco Polo: The Description of the World, 1938
En los recuadros en rojo se describe el episodio de la “cometa”
(Fuente: Moule, Arthur Christopher. “Marco Polo The Description of the World.”
NII “Digital Silk Road” / Toyo Bunko. doi:10.20676/00000271)


Al comienzo del capítulo dedicado a la India, se lee:

Aquí comienza el libro de la India, y describirá todas las maravillas que allí se encuentran y las costumbres de sus gentes… y comenzaremos primero por hablar de los grandes barcos en los que los mercaderes van y vienen a la India a través del mar de la India.

En las dos páginas que se muestran en la imagen, se cuenta el episodio de la “cometa”. Esta es la traducción al español del texto enmarcado en rojo:

Y así os contaremos cómo, cuando cualquier barco ha de emprender un viaje, comprueban si sus asuntos en ese viaje han de ir bien o mal. En efecto, los hombres del barco disponen de una rejilla, es decir, un enrejado hecho de mimbres, y en cada esquina y lado de la rejilla atan una cuerda, de modo que hay ocho cuerdas, y todas ellas se atan por el otro extremo a una larga maroma. Después encuentran a alguien estúpido o borracho y lo atan a la rejilla, pues ningún hombre sensato ni de conducta intachable se expondría a aquel peligro.

Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte. Colocan la rejilla frente al viento, y el viento levanta la rejilla y lo lleva hacia el cielo, mientras los hombres lo sujetan mediante la larga maroma. Y si, mientras está en el aire, la rejilla se inclina en la dirección del viento, tiran un poco de la cuerda hacia ellos y entonces la rejilla vuelve a ponerse vertical; después sueltan algo de cuerda y la rejilla asciende. Y si vuelve a inclinarse hacia abajo, tiran de la cuerda en la medida necesaria hasta que la rejilla vuelve a enderezarse y asciende, y entonces sueltan más cuerda; de tal manera que, de este modo, subiría tanto que ya no podría verse, si tan solo la cuerda fuese lo suficientemente larga.

La prueba se realiza de esta manera: si la rejilla, elevándose rectamente, se dirige hacia el cielo, dicen que el barco para el cual se ha hecho esta prueba realizará un viaje rápido y próspero, y todos los mercaderes acuden juntos a él para embarcar y viajar en él. Pero si la rejilla no ha podido elevarse, ningún mercader querrá subir al barco para el cual se hizo la prueba, porque dicen que no podría completar su viaje y que muchos males caerían sobre él. Y así, aquel barco permanece en el puerto durante todo ese año.

 

En 1998, el filólogo italiano Alvaro Barbieri publicó una edición crítica con el texto de la redacción Z, teniendo en cuenta la tradición textual, otros testimonios relacionados y los problemas de transmisión:


Marco Polo, Milione.
Edición latina del manuscrito Z, Parma, Alvaro Barbieri,
Fundación Pietro Bembo / Ugo Guanda, 1998


Este mismo texto de Barbieri es el utilizado por la edición digital académica Marco Polo digitale, de la Università Ca' Foscari Venezia Z 91, que se puede consultar en línea (Z: la redacción latina Z; 91: el capítulo o sección 91 de esa redacción).

Este texto comienza así:

Aquí comienza el libro que trata sobre la India, en el que se explican las costumbres y tradiciones de sus habitantes, así como muchas de sus maravillas.

Más adelante dice:

Y primero hablaremos de la existencia de barcos mercantes que iban y venían de la India.

El episodio de la “cometa” aparece en los párrafos numerados del 30 al 40. Esta es la transcripción del latín al español correspondiente a dichos párrafos:

Diremos, pues, de qué manera, cuando alguna nave debe emprender un viaje, se comprueba si en aquel viaje sus negocios le sucederán próspera o adversamente.

Los hombres de la nave tendrán una rejilla, esto es, una especie de entramado, de mimbres; y en cada esquina y lado de dicha rejilla estará atada una cuerda, de modo que habrá ocho cuerdas, y todas estarán unidas por el otro extremo a una larga maroma.

Asimismo, encontrarán a algún necio o borracho, y lo atarán sobre la rejilla, porque ningún hombre sensato ni cuerdo se expondría a aquel peligro.

Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte.

Ellos levantan la rejilla frente al viento, y el viento eleva la rejilla y la lleva hacia lo alto. Y los hombres la sujetan mediante la larga maroma. Y si la rejilla, mientras está en el aire, se desvía hacia la dirección del viento, ellos tiran un poco de la maroma hacia sí y entonces la rejilla se endereza; y ellos aflojan la maroma, y la rejilla asciende. Y si vuelve a desviarse, tiran de la maroma hasta que la rejilla se endereza y asciende, y ellos aflojan la maroma; de tal manera que, mediante este procedimiento, ascendería tanto que no podría verse, siempre que la maroma fuera suficientemente larga.

De este modo se realiza esta prueba: si la rejilla, ascendiendo directamente, se dirige hacia lo alto, dicen que la nave para la cual se ha hecho esta prueba tendrá un viaje favorable y próspero; y todos los mercaderes acuden a ella para embarcarse y viajar con ella.

Y si la rejilla no pudiera ascender, ningún mercader querrá entrar en la nave para la cual se hizo la prueba, porque dicen que no podría completar su viaje y que le sobrevendrían muchos males. Por lo cual aquella nave permanece en el puerto durante aquel año.

 

NOTA: En las dos versiones del relato, el objeto o cometa aparece descrito como hurdle en inglés y cratem en latín. Ambos términos pueden traducirse por zarzo, palabra que, según el Diccionario de la lengua española, designa un tejido de varas, cañas, mimbres o juncos que forma una superficie plana. No obstante, para facilitar la lectura y evitar el uso de un término hoy poco habitual, en ambas traducciones he optado por emplear la palabra rejilla en lugar de zarzo.

 

Resumen

Como puede comprobarse, las dos versiones cuentan esencialmente la misma historia. Ambas describen una rejilla o entramado de mimbre a la que se ata a una persona y que es elevada por el viento mientras los hombres que permanecen abajo controlan su ascenso mediante una larga cuerda.

No sabemos exactamente qué aspecto tenía aquel artefacto, pero su descripción coincide con el de una cometa: una estructura ligera elevada por el viento y controlada mediante cuerdas. Una vela hecha con mimbre trenzado muy tupida puede ser una cubierta eficaz para una cometa con vientos fuertes:

Imagen idealizada de una cometa de mimbre (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de una cometa de mimbre
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)

En ningún momento de estos párrafos se dice que quienes realizaban esta práctica fueran "marineros chinos", sino mercaderes que viajaban a la India.

Tampoco podemos afirmar que Marco Polo lo vio personalmente. El texto pertenece a la tradición de la obra de Marco Polo, pero eso no significa que cada una de las cosas que describe fuera presenciada personalmente por él. Marco Polo pudo haber recogido información de otras personas, de sus informantes o de tradiciones que circulaban por las rutas que recorrió.

Respecto a la posibilidad de que una cometa pueda elevar a un hombre atado a ella, existe un vídeo, grabado directamente de una emisión televisiva y conservado en el Museo de la Cometa de Shirone, en Niigata (Japón), que parece confirmarlo:


Hombre volando atado a una cometa
(Fuente: Youtube-Ver vídeo)


Es importante dejar claro que el episodio de la “cometa” no aparece en todas las versiones antiguas de El libro de Marco Polo. El relato se conserva en la redacción latina Z. Así, por ejemplo, el incunable italiano de 1496, Delle meravigliose cose del mondo, atribuido a Marco Polo e impreso en Venecia por Zoanne Baptista da Sessa, contiene el texto dedicado a la India y a las grandes naves mercantes, pero omite el extraordinario episodio en el que una rejilla de mimbre, con un hombre atado sobre ella, es elevada por el viento para pronosticar el resultado de un viaje:


Primeras páginas de Delle meravigliose cose del mondo, de Marco Polo, Venecia, 1496.
(Fuente: Reproducción digital dela Biblioteca Europea di Informazione e Cultura (BEIC), CC BY-NC-ND 3.0).



En definitiva, la investigación que he realizado no confirma exactamente la historia tal como suele repetirse, pero me ha permitido descubrir un extraordinario relato medieval sobre una estructura voladora capaz de elevar a una persona y cuyo vuelo podía decidir el destino de una nave.

 

Para saber más: (en este mismo blog)

Hombres volando atados a cometas