Una de las historias más increíbles que me he encontrado al estudiar la historia de las cometas y que se repite desde hace mucho tiempo es la que narra que Marco Polo habría contado que los marineros chinos utilizaban una enorme cometa para elevar a un hombre y, según la forma en que volase, decidían si su viaje por mar tendría éxito o terminaría en desastre.

Decidí investigar si esta historia estaba documentada, si
realmente se trataba de una cometa, si los marineros eran chinos y si lo vio
personalmente Marco Polo.
La obra que conocemos como El libro de Marco Polo,
El Milione o Devisement du monde no ha llegado hasta nosotros
en un único manuscrito original. Durante la Edad Media fue copiada,
traducida y modificada, dando lugar a diferentes versiones o redacciones.
Una de estas versiones es conocida por los especialistas
como la redacción latina Z. Su principal testimonio conservado es el
manuscrito Zelada 49.20 de la Biblioteca Capitular de Toledo, copiado
probablemente a mediados del siglo XV. Este es el manuscrito medieval que
contiene el texto del episodio de la cometa:
En 1938, A. C. Moule realiza una transcripción del
manuscrito latino Z de Toledo, publicada en el volumen II de Marco Polo: The
Description of the World, obra editada conjuntamente con Paul Pelliot:

NII “Digital Silk Road” / Toyo Bunko. doi:10.20676/00000271)
Al comienzo del capítulo dedicado a la India, se lee:
Aquí comienza el libro de la India, y describirá
todas las maravillas que allí se encuentran y las costumbres de sus gentes… y
comenzaremos primero por hablar de los grandes barcos en los que los
mercaderes van y vienen a la India a través del mar de la India.
En las dos páginas que se muestran en la imagen, se cuenta
el episodio de la “cometa”. Esta es la traducción al español del texto
enmarcado en rojo:
Y así os contaremos cómo, cuando cualquier barco ha de
emprender un viaje, comprueban si sus asuntos en ese viaje han de ir bien o
mal. En efecto, los hombres del barco disponen de una rejilla, es decir,
un enrejado hecho de mimbres, y en cada esquina y lado de la rejilla
atan una cuerda, de modo que hay ocho cuerdas, y todas ellas se atan por el
otro extremo a una larga maroma. Después encuentran a alguien estúpido o
borracho y lo atan a la rejilla, pues ningún hombre sensato ni de conducta
intachable se expondría a aquel peligro.
Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte. Colocan la
rejilla frente al viento, y el viento levanta la rejilla y lo lleva hacia el
cielo, mientras los hombres lo sujetan mediante la larga maroma. Y si, mientras
está en el aire, la rejilla se inclina en la dirección del viento, tiran un
poco de la cuerda hacia ellos y entonces la rejilla vuelve a ponerse vertical;
después sueltan algo de cuerda y la rejilla asciende. Y si vuelve a inclinarse
hacia abajo, tiran de la cuerda en la medida necesaria hasta que la rejilla
vuelve a enderezarse y asciende, y entonces sueltan más cuerda; de tal manera
que, de este modo, subiría tanto que ya no podría verse, si tan solo la cuerda
fuese lo suficientemente larga.
La prueba se realiza de esta manera: si la rejilla,
elevándose rectamente, se dirige hacia el cielo, dicen que el barco para el
cual se ha hecho esta prueba realizará un viaje rápido y próspero, y todos los
mercaderes acuden juntos a él para embarcar y viajar en él. Pero si la rejilla
no ha podido elevarse, ningún mercader querrá subir al barco para el cual se
hizo la prueba, porque dicen que no podría completar su viaje y que muchos
males caerían sobre él. Y así, aquel barco permanece en el puerto durante todo
ese año.
En 1998, el filólogo italiano Alvaro Barbieri publicó
una edición crítica con el texto de la redacción Z, teniendo en cuenta la
tradición textual, otros testimonios relacionados y los problemas de
transmisión:

Marco Polo, Milione.
Edición latina del manuscrito Z, Parma, Alvaro Barbieri,
Fundación Pietro Bembo / Ugo Guanda, 1998
Este mismo texto de Barbieri es el utilizado por la edición
digital académica Marco Polo digitale, de la Università Ca' Foscari Venezia Z
91, que se puede consultar en línea (Z: la redacción latina Z;
91: el capítulo o sección 91 de esa redacción).
Este texto comienza así:
Aquí comienza el libro que trata sobre la India,
en el que se explican las costumbres y tradiciones de sus habitantes, así como
muchas de sus maravillas.
Más adelante dice:
Y primero hablaremos de la existencia de barcos
mercantes que iban y venían de la India.
El episodio de la “cometa” aparece en los párrafos
numerados del 30 al 40. Esta es la transcripción del latín al español correspondiente
a dichos párrafos:
Diremos, pues, de qué manera, cuando alguna nave debe
emprender un viaje, se comprueba si en aquel viaje sus negocios le sucederán
próspera o adversamente.
Los hombres de la nave tendrán una rejilla, esto
es, una especie de entramado, de mimbres; y en cada esquina y lado de
dicha rejilla estará atada una cuerda, de modo que habrá ocho cuerdas, y todas
estarán unidas por el otro extremo a una larga maroma.
Asimismo, encontrarán a algún necio o borracho, y lo
atarán sobre la rejilla, porque ningún hombre sensato ni cuerdo se expondría a
aquel peligro.
Y esto se hace cuando sopla un viento fuerte.
Ellos levantan la rejilla frente al viento, y el viento
eleva la rejilla y la lleva hacia lo alto. Y los hombres la sujetan mediante la
larga maroma. Y si la rejilla, mientras está en el aire, se desvía hacia la
dirección del viento, ellos tiran un poco de la maroma hacia sí y entonces la rejilla
se endereza; y ellos aflojan la maroma, y la rejilla asciende. Y si vuelve a
desviarse, tiran de la maroma hasta que la rejilla se endereza y asciende, y
ellos aflojan la maroma; de tal manera que, mediante este procedimiento,
ascendería tanto que no podría verse, siempre que la maroma fuera
suficientemente larga.
De este modo se realiza esta prueba: si la rejilla,
ascendiendo directamente, se dirige hacia lo alto, dicen que la nave para la
cual se ha hecho esta prueba tendrá un viaje favorable y próspero; y todos los
mercaderes acuden a ella para embarcarse y viajar con ella.
Y si la rejilla no pudiera ascender, ningún mercader
querrá entrar en la nave para la cual se hizo la prueba, porque dicen que no
podría completar su viaje y que le sobrevendrían muchos males. Por lo cual
aquella nave permanece en el puerto durante aquel año.
NOTA: En las dos versiones del relato, el objeto o
cometa aparece descrito como hurdle en inglés y cratem en latín.
Ambos términos pueden traducirse por zarzo, palabra que, según el
Diccionario de la lengua española, designa un tejido de varas, cañas, mimbres o
juncos que forma una superficie plana. No obstante, para facilitar la lectura y
evitar el uso de un término hoy poco habitual, en ambas traducciones he optado
por emplear la palabra rejilla en lugar de zarzo.
Resumen
Como puede comprobarse, las dos versiones cuentan
esencialmente la misma historia. Ambas describen una rejilla o entramado de
mimbre a la que se ata a una persona y que es elevada por el viento mientras
los hombres que permanecen abajo controlan su ascenso mediante una larga
cuerda.
No sabemos exactamente qué aspecto tenía aquel artefacto, pero
su descripción coincide con el de una cometa: una estructura ligera
elevada por el viento y controlada mediante cuerdas. Una vela hecha con mimbre
trenzado muy tupida puede ser una cubierta eficaz para una cometa con vientos
fuertes:

Imagen idealizada de una cometa de mimbre
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
En ningún momento de estos párrafos se dice que quienes
realizaban esta práctica fueran "marineros chinos", sino
mercaderes que viajaban a la India.
Tampoco podemos afirmar que Marco Polo lo vio personalmente.
El texto pertenece a la tradición de la obra de Marco Polo, pero eso no
significa que cada una de las cosas que describe fuera presenciada
personalmente por él. Marco Polo pudo haber recogido información de otras
personas, de sus informantes o de tradiciones que circulaban por las rutas que
recorrió.
Respecto a la posibilidad de que una cometa pueda elevar a
un hombre atado a ella, existe un vídeo, grabado directamente de una emisión
televisiva y conservado en el Museo de la Cometa de Shirone, en Niigata
(Japón), que parece confirmarlo:
Es importante dejar claro que el episodio de la “cometa”
no aparece en todas las versiones antiguas de El libro de Marco Polo.
El relato se conserva en la redacción latina Z. Así, por ejemplo, el incunable
italiano de 1496, Delle meravigliose cose del mondo, atribuido a Marco
Polo e impreso en Venecia por Zoanne Baptista da Sessa, contiene el texto
dedicado a la India y a las grandes naves mercantes, pero omite el
extraordinario episodio en el que una rejilla de mimbre, con un hombre atado
sobre ella, es elevada por el viento para pronosticar el resultado de un viaje:

Primeras páginas de Delle meravigliose cose del mondo, de Marco Polo, Venecia, 1496.
(Fuente: Reproducción digital dela Biblioteca Europea di Informazione e Cultura (BEIC), CC BY-NC-ND 3.0).
En definitiva, la investigación que he realizado no confirma
exactamente la historia tal como suele repetirse, pero me ha permitido
descubrir un extraordinario relato medieval sobre una estructura voladora capaz
de elevar a una persona y cuyo vuelo podía decidir el destino de una nave.

