INTRODUCCIÓN

Cuando era un niño mi padre me construyó una cometa con una tela roja, unas varillas de caña y una larga cola con lazos atados. Para volarla la sujetaba con una cuerda de bramante que enrollaba en un palo de madera. Así nació en mí la afición por las cometas, que ahora de mayor comparto con Ana, Carlos, Sergio, Enzo y Saúl.

Espero que algunas cosas que veáis en este blog os animen a practicar y compartir esta afición tan agradable y entretenida. Las cometas no son simples juguetes, sino que representan un medio a través del cual se expresa la cultura y el arte de numerosos pueblos del mundo.

En la columna principal del blog podrás leer artículos de divulgación relacionados con las cometas. En la barra lateral derecha puedes acceder a páginas más personales clasificadas por temas y también a diferentes tipos de recursos.


ARTÍCULO ALEATORIO

Arañas que utilizan cometas

Las arañas voladoras utilizan una técnica bastante llamativa para transportarse por el viento: utilizan su seda a modo de pequeñas cometas para ser impulsadas por el viento. Unas especies producen pequeños hilillos de seda que ondean hasta que el viento las arrastra, mientras que otras especies crean con su seda un globo o un triángulo en el extremo del hilo, esperan a que el viento sople, y lanzan la cometa al viento. 



El siguiente vídeo muestra una migración de arañas voladoras o “ballooning” a través del cielo de Texas (EEUU) en busca de mejores cotos de caza.



De este modo las arañas voladoras pueden llegar hasta las zonas más remotas y conquistarlas. Esta gran capacidad para volar y colonizar nuevos espacios las ha convertido en los primeros seres colonizadores de nuevos espacios (islas volcánicas, zonas incendiadas, etc.).

Las arañas adultas más grandes son demasiado pesadas para ser transportadas por el viento, así que en vez de volar, utilizan su seda como una cometa de kitesurf para "navegar" a través de la superficie del agua, como vemos en este vídeo:



La cometa más larga del mundo

En marzo de 2015 se terminó de construir en Weifang (China), ciudad conocida como "la capital mundial de las cometas", una cometa en forma de dragón de 5.000 metros de largo. Es oficialmente la cometa más larga del mundo, batiendo el anterior récord mundial de 2.008 m. 


La cometa se compone de 2.500 cometas más pequeñas que en total pesan 500 kg. Se tardó 3 meses en su construcción, en la que participaron 20 fabricantes experimentados de cometas de Weifang.

Cometas para la cetrería

Algunos cetreros utilizan cometas para el adiestramiento de sus pájaros como ejercicios de vuelo con señuelo para iniciarlas en el vuelo por altanería. Para los no iniciados en el arte de la cetrería, el término altanería se refiere a una técnica en la que el halcón ha de elevarse lo más alto posible haciendo círculos para dejarse caer y atrapar a la presa.


Entrenamiento de halcón con cometa

El señuelo es arrastrado por la cometa y colocado cada vez más alto, de modo que el pájaro acabe volando a una considerable altura.

Se utilizan normalmente cometas tipo delta que arrastran señuelos ligeros fabricados con dos alas de paloma unidas por una brida que a la vez sujeta una tira de piel o cordón para atar la comida.

El señuelo debe quedar suficientemente separado de la línea de la cometa para evitar accidentes cuando el pájaro entra a por el señuelo.




Para saber más:

Un nuevo deporte: Kite Scooter (moto de agua con cometa)

El alemán Ingo Voegler nos presenta en este vídeo su prototipo de Kite Scooter o moto de agua propulsada por una cometa:



A pesar de ser un prototipo-construido por un aficionado con un diseño algo tosco y pesado, se ve que es rápido, muy versátil y fácil de maniobrar.

El sistema de aparejo giratorio montado en la proa es muy ingenioso, proporcionando la resistencia lateral necesaria para la navegación contra el viento.

Con este concepto de kite scooter, su inventor pretende que la práctica de este deporte sea lo más excitante posible, incluso con vientos ligeros. Dice además que es fácil de aprender por cualquier persona capaz de practicar el kitesurf.

Este deportista está convencido de que con algo más de I+D el concepto podría aplicarse a yates de motor y a embarcaciones a vela, convirtiéndolas en naves mucho más rápidas.

Cometas para estudiar Marte

Científicos del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona utilizaron cometas para volar por encima de los flujos de lava que cubren el paisaje hawaiano con el fin de comprender los procesos naturales del pasado que dieron forma a Marte:


Científico volando una cometa sobre un flujo de lava en diciembre de 1974 en Hawái
(Foto: Christopher Hamilton)

Utilizaron una cometa equipada con diversos instrumentos, como una cámara fotográfica, un GPS y sensores de orientación, para explorar el terreno desde lo alto. La cometa tomó una imagen cada dos segundos, originando decenas de miles de fotos de un sitio. Posteriormente, el equipo empleó ordenadores en paralelo y diversos algoritmos para montar las imágenes y obtener así modelos digitales del terreno en 3D, muy detallados y precisos.


Foto desde la cometa que muestra unos canales sinuosos en el flujo de lava análogos a los que se encuentran en Marte.
(Foto: Christopher Hamilton)

Los conocimientos obtenidos a partir de estos modelos del terreno se utilizaron para interpretar las imágenes de la superficie de Marte en alta resolución tomadas con la cámara de la nave NASA Mars Reconnaissance Orbiter , que ha estado examinando Marte desde 2006, revelando detalles nunca antes vistos de la superficie marciana.

Volar cometas en Pakistán. El Festival Basant

La gente en Pakistán celebra en primavera el Festival Basant de cometas con gran entusiasmo y de forma espectacular. Los cometas son de diferentes formas y tamaños y algunos de ellas llevan mensajes con deseos y oraciones que la gente escribe a su Dios.



En los países asiáticos como India, Bangladesh, Afganistán y Pakistán la lucha de cometas es un deporte muy popular. El objetivo es derribar la cometa del oponente usando una línea abrasiva recubierta con una mezcla de cristal y arroz finamente triturados y pegados. En Pakistán, la ciudad de Lahore se consideraba el centro de la comunidad de lucha de cometas.

Durante muchos siglos, el Festival de Basant de Pakistán se celebró en Lahore, donde participaban una gran multitud de hombres, mujeres y jóvenes de todas las edades. Sin embargo las autoridades de Punjab prohibieron volar cometas en esta ciudad en 2007 por razones de seguridad y Lahore no ha alojado el festival de forma oficial desde entonces. 


Justificaban esta medida por los accidentes que se producían por este pasatiempo debido al aumento del uso de cuerdas metálicas o recubiertas con sustancia químicas, en lugar del habitual hilo abrasivo, que han originado numerosos accidentes. Los hilos de metal desnudos al ser azotados por el viento se convierten en afilados cuchillos que causan a veces terribles lesiones e incluso la muerte en los espectadores y motoristas; al ser metálicos también se producen electrocuciones cuando los hilos de las cometas hacen contacto con líneas de alta tensión.



Aunque se podría cambiar la ley para evitar estos accidentes, las autoridades actuales no retiran la prohibición de celebrar el Festival Basant en Lahore. Muchos afirman que las razones de la prohibición tienen que ver menos con los accidentes y más con la religión, pues los grupos extremistas ven la tradición como anti-islámica. 

Sin embargo los residentes de la ciudad desafían esta prohibición y siguen celebrando el Basant, ante el fracaso de la policía en cerrar los puntos de venta de cometas y cuerda en casi todas las áreas de la ciudad. Así, en la celebración del 2015, entre el 12 y 14 de marzo, los ciudadanos de Rawalpindi llenaron el cielo de cometas de todas las formas y tamaños como se ve en la siguiente imagen:


Residentes de Rawalpindi celebrando el Basant. 
(Foto por Khurram Butt)

Niños palestinos vuelan cometas para conmemorar el aniversario de Tsunami de Japón

Niños palestinos vuelan cientos de cometas en la costa de Gaza para conmemorar el aniversario del devastador terremoto y tsunami de Japón, el 11 de marzo de 2011, que provocó el terrible accidente nuclear de Fukushima.



Costa de Gaza, 2015

Volar cometas en Egipto

Volar cometas es muy popular entre los egipcios, especialmente en los barrios pobres. Los hombres se reúnen a menudo después del trabajo con sus hijos a tirar de las cuerdas y mirar al cielo hasta que salen las estrellas. Hay días en que casi no se puede ver el cielo por la cantidad de cometas que hay.

En este vídeo vemos a un grupo de muchachos de El Cairo construyendo cometas después de un largo día buscando entre montones de basura:


Es la tradición en los barrios pobres. Los niños consiguen así estar juntos y volar cometas por diversión. 

El proyecto Cometa literaria

Si hoy no puedes volar una cometa puedes leer este libro titulado “La poesía está en el viento”, editado por la Embajada de España en Brasil.

El libro culmina el proyecto Cometa Literaria impulsado por la Consejería de Educación en colaboración con la Universidad de Brasilia y el Centro de Ensino Médio de Paranoá en 2013. El libro tiene 144 páginas y su distribución es gratuita.

El volumen incluye un artículo en el que se rastrea la presencia de las cometas en el arte y la literatura, así como textos literarios con las cometas como protagonistas. El libro también destaca por sus ilustraciones y fotografías.



El proyecto Cometa Literaria pretendía difundir la literatura hispánica entre los estudiantes de español a partir del juego de las cometas y de las lecturas realizadas por los poetas brasilienses. Los estudiantes de Paranoá realizaron un taller de fabricación de cometas decoradas con los textos literarios previamente seleccionados por los escritores. Posteriormente, los jóvenes y los poetas se encontraron el 20 de junio de 2013 en el Teatro da Arena de la Universidad de Brasilia, donde, tras conversar con los escritores, procedieron a volar las cometas.



Artesanos de cometas cinéticas

Me apasionan los artesanos en general por la serenidad y habilidad con que realizan su trabajo. He encontrado varios vídeos de maestros artesanos que se dedican a construir cometas mecánicas o cinéticas. Cuando se las ve volar parece que el viento las da vida.

Este primer vídeo nos muestra la construcción de cometas cinéticas por el artesano chino Zhang. Este tipo de cometas son consideradas excepcionales en la China contemporánea. Sin embargo, esta forma única de arte se encuentra al borde de la desaparición porque el artista no encuentra jóvenes que quieran aprender este trabajo.


El maestro chino Sr. Chen Zhaoji, construye sus cometas con engranajes de bambú y partes móviles diseñadas con gran precisión. Estas cometas están bellamente pintadas y cuidadosamente construidas. Es fascinante verlas volar.


La artista Alessia Marrocu (2013) diseña y construye una multitud de cometas de papel y bambú washi que se mueven y vuelan sobre el paisaje. Este bonito vídeo muestra el proceso de elaboración y el resultado de la instalación.


Primer Festival de Cometas en España en 1911

El primer concurso español de cometas (estels en catalán) se celebró en la montaña del Tibidabo de Barcelona el 7 de mayo de 1911. Fue organizado por la Sociedad Aeronáutica Española, la Liga Española de la Cometa y la Real Sociedad de Colombofilia de Cataluña.

Queda un registro gráfico en la revista Ilustració Catalana en su número 414 del 14 de mayo de 1911:

(Fuente: Ilustració Catalana, pag. 266)

El evento fue anunciado por el periódico La Vanguardia el 6 de mayo, ofreciendo el anuncio con los ganadores el 10 de mayo:

(Fuente: La Vanguardia)

Según la revista francesa Le Cerf Volant de junio de 1911 (pág. 167) se presentaron más de 30 cometas de diferentes modelos, como Potter, Lecornu, Eddy, Saconney, Conyne y otros modelos originales, con una superficie de entre 2 a 5 m2. Algunas cometas lograron alcanzar más de 1.500 metros de altura.

Asistieron más de 3000 personas a esta competición y durante la celebración la Real Sociedad de Colombofilia de Cataluña hizo una suelta de 2000 palomas.

(Suelta de palomas en el Tibidabo. Fuente: Ilustració Catalana, pág. 267)


Pierre Picavet y su suspensión para fotografía aérea con cometas (KAP)

Pierre Louis Picavet  (1892-1973) fue un ingeniero francés pionero en la investigación con cometas y en la aeronáutica durante la Primera Guerra Mundial. Es el inventor del sistema de suspensión más utilizado en la fotografía aérea con cometas (KAP) que lleva su nombre.


Pierre Picavet publicó en la edición de noviembre 1912 de la revista “Cerf-Volant” un artículo que describe el sistema de suspensión pendular elíptica para la práctica del KAP y que se conoce actualmente como suspensión Picavet.

El Picavet es un sistema de suspensión que permite mantener una cámara fotográfica o de vídeo suspendida de una cometa en un plano horizontal, sea cual sea el ángulo de la línea de retención de la cometa con el plano horizontal. En esta animación se muestra el principio de la nivelación del Picavet:



El sistema fue llamado suspensión pendular elíptica porque si se mantienen fijos los dos extremos de las líneas y se mueve la cruz a continuación, se describirá una curva elíptica.

El Picavet estándar es una estructura en forma de "+", donde un brazo del soporte se orienta paralelo a la línea de sujeción de la cometa y el otro en ángulo recto. Esta variación es la más conocida y utilizada. Los materiales y dimensiones son muy diversos. Lo importante es que sea ligero pero resistente. Para pasar el hilo entre los diferentes elementos de la estructura se pueden utilizar poleas o anillas.

Picavet con una cámara GoPro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

La forma correcta de montar una Picavet se ilustra en la siguiente imagen:

Estructura de un Picavet
(Imagen de dominio público. Traducción de Juan Antonio Muñoz)

Las principales partes del Picavet son:

  • Los puntos de fijación (A-B, C-D): estos son los dos puntos donde el Picavet se une a la línea de la cometa. Se pueden utilizar anillas cromadas pequeñas, poleas simples o poleas dobles en cada punto de unión.
  • Anillo de unión de los hilos centrales: el propósito de este anillo es impedir la rotación de la cruz. 
  • Anillas o poleas en los extremos de la cruz: las poleas responden más rápidamente a los cambios en el ángulo de línea de la cometa.
  • La cruz: es el soporte donde se fijará la cámara. Cada varilla de la cruz suele medir entre 8 y 30 cm. En esta página se ofrecen resultados de distintos experimentos realizados para estudiar la eficacia de un Picavet. Los resultados indican que la cruz más efectiva tendría unas dimensiones de 30 cm de ancho por 10 de largo (en el sentido de la línea). No hay ninguna ventaja en utilizar una cruz muy grande. La cruz más utilizada tiene realmente forma de “+”, pero existen otras variantes: en forma de “X”, de H y de T.
  • La línea: la cruz está conectada a la línea de vuelo por una cuerda continua de Dacron® o de Spectra de 10 a 18 m. Es conveniente que la cruz no cuelgue más de 1,2 m para que sea fácil manejar el Picavet con las manos en el campo. Sin embargo cuanto más cuelgue la cruz más lentas serán las oscilaciones laterales del Picavet.

Picavet colgando de la línea de la cometa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Para unir todo el sistema Picavet a la línea de la cometa se utilizan varios sistemas:
Mosquetón para unir el Picavet a la línea de la cometa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Una vez que el Picavet con la cámara se ha unido a la línea de la cometa es necesario nivelar manualmente la cruz del Picavet por primera vez. 

Nivelando el Picavet con una cámara GoPro
(Foto: Juan Antonio Muñoz)

Para amortiguar las oscilaciones verticales del Picavet, algunos aficionados colocan unos anillos de goma en la línea de la cometa a ambos lados de los puntos de unión del Picavet:

Anillo de goma para reducir vibraciones de la línea de la cometa
(Foto: Juan Antonio Muñoz)


Para saber más:

Biografía de Picavet.
Artículo original Picavet
Pierre L. Picavet, suspensión pendular elíptica, El Diario de Kite, 11/01/1912
Suspensión Picavet.

La cometa de Benjamin Franklin

El norteamericano Benjamin Franklin (1706-1790) es conocido principalmente como inventor del pararrayos. Pero también aportó otros nuevos conocimientos científicos referentes a la electricidad. Precisó la naturaleza de la corriente eléctrica, haciendo referencia a unas partículas extremadamente pequeñas que podían penetrar incluso en los metales más densos. Hoy llamamos a estas partículas electrones. Diferenció las dos clases de electricidad, positiva (+) y negativa (-), y demostró que el cuerpo humano era conductor de la electricidad.
 

Retrato de Benjamin Franklin
David Martin, 1767
(Fuente: Wikimedia). Dominio público

Franklin también se interesó por el estudio de los rayos que se producen durante las tormentas. Intuyó que consistían en una gran descarga eléctrica entre las nubes y el suelo.

Para demostrarlo se sirvió de una sencilla cometa construida con varillas de cedro y un pañuelo de seda, a la que incorporó un alambre puntiagudo en su parte superior para atraer la carga eléctrica de las nubes:

Imagen idealizada de la cometa de Franklin (vista posterior) (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada de la cometa de Franklin (vista posterior)
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)


En un día de tormenta de junio de 1752, Franklin ató al extremo inferior de la cuerda de cáñamo que sujetaba la cometa un tramo de cuerda de seda. En el punto de unión de ambas cuerdas colocó una llave metálica, en la que podía acumularse la carga eléctrica. La elección de estos materiales tenía una finalidad concreta: el cáñamo, al humedecerse con la lluvia, podía conducir la electricidad, mientras que la seda, que Franklin mantenía seca al situarse bajo el resguardo de un cobertizo, actuaba como aislante:
 
Imagen idealizada del experimento de Franklin con la cometa, ayudado por su hijo William (Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)
Imagen idealizada del experimento de Franklin con la cometa, ayudado por su hijo William
(Imagen: Juan Antonio Muñoz utilizando IA y edición digital)


Franklin, ayudado por su hijo William, elevó la cometa hacia las nubes de tormenta y esperó a que se produjera algún indicio de electricidad.

Contrariamente a lo que suele representarse, la cometa no fue alcanzada por un rayo. De haber ocurrido, Franklin probablemente habría muerto electrocutado. Lo que hizo posible el experimento fue que la cometa captara la electricidad estática presente en la atmósfera de la tormenta.

Franklin observó que algunos hilos sueltos de la cuerda de cáñamo se separaban y se mantenían erguidos. Aquello indicaba que la cuerda estaba electrificada. Acercó entonces un dedo a la llave metálica y saltó una pequeña chispa entre ambos.

El experimento demostraba que los rayos de las tormentas son una forma de electricidad. Franklin pudo incluso recoger y almacenar esa electricidad utilizando una botella de Leyden, comprobando que podía descargarse posteriormente.

 

Los documentos originales del experimento de Franklin

Franklin nunca publicó una narración detallada de lo que él hizo personalmente con la cometa o nunca se ha encontrado. Pero se conservan tres versiones sobre el experimento de la cometa de Franklin: una copia escrita a mano por Peter Collinson, que se conserva en la Royal Society de Londres, un pequeño artículo impreso en The Pennsylvania Gazette, el 19 de octubre de 1752, y un relato más detallado de Joseph Priestley de 1767.

Reproduzco a continuación estas tres fuentes de información sobre el experimento de Franklin con la cometa:

Copia manuscrita de Peter Collinson de un texto de Franklin sobre el experimento de la cometa:


Copia manuscrita, realizada por Peter Collinson, del texto de Benjamin Franklin sobre el experimento de la cometa eléctrica.
(Fuente: L&P/2/343, Manuscrito, Archivos de la Royal Society, Londres)
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Esta carta conservada en la Royal Society de Londres no está escrita directamente por Benjamin Franklin, sino que es una copia manuscrita elaborada por Peter Collinson (o por un amanuense/secretario bajo su supervisión) para presentarla ante la Royal Society, según The Papers of Benjamin Franklin (Library of Congress/Yale). Está fechada el 1 de octubre de 1752. El mismo texto fue publicado posteriormente en The Pennsylvania Gazette el 19 de octubre de 1752 y el 21 de diciembre de ese mismo año se leyó el texto de Franklin en la Royal Society de Londres.

Traducción adaptada:

De Benjamin Franklin Esq. a P. Collinson
Filadelfia, 1 de octubre de 1752

Como se hace frecuente mención en los periódicos públicos de Europa del éxito del experimento de Filadelfia para extraer el fuego eléctrico de las nubes mediante varillas puntiagudas de hierro colocadas sobre edificios altos, etc., puede resultar grato a los curiosos saber que el mismo experimento ha tenido éxito en Filadelfia, aunque realizado de una manera diferente y más sencilla, que cualquiera puede intentar, de la siguiente manera.

Hágase una pequeña cruz con dos tiras ligeras de cedro, cuyos brazos sean lo bastante largos como para alcanzar las cuatro esquinas de un gran pañuelo de seda fino cuando esté extendido; átese las esquinas del pañuelo a los extremos de la cruz, de modo que se tenga el cuerpo de una cometa; la cual, provista adecuadamente de una cola, un lazo y una cuerda, se elevará en el aire como las hechas de papel; pero, al ser esta de seda, es más apropiada para soportar la humedad y el viento de una ráfaga de tormenta sin desgarrarse.

En la parte superior de la vara vertical de la cruz debe fijarse un alambre muy afilado y puntiagudo, que sobresalga un pie o más por encima de la madera.

En el extremo de la cuerda, junto a la mano, debe atarse una cinta de seda, y en el punto donde se unen la cuerda y la seda puede fijarse una llave.

Esta cometa debe elevarse cuando parezca que se aproxima una ráfaga de tormenta —lo que es muy frecuente en este país—, y la persona que sostiene la cuerda debe permanecer dentro de una puerta, o de una ventana, o bajo alguna cubierta, de modo que la cinta de seda no pueda mojarse; y debe tenerse cuidado de que la cuerda no toque el marco de la puerta o de la ventana.

Tan pronto como alguna nube de tormenta pase sobre la cometa, el alambre puntiagudo extraerá de ellas el fuego eléctrico, y la cometa, junto con toda la cuerda, quedará electrificada, y los filamentos sueltos de la cuerda se separarán en todas direcciones y serán atraídos por un dedo que se aproxime.

Y cuando la lluvia haya mojado la cometa y la cuerda, de modo que pueda conducir libremente el fuego eléctrico, se verá que este sale abundantemente de la llave al acercar el nudillo.

En esta llave puede cargarse el frasco, y con el fuego eléctrico así obtenido pueden encenderse líquidos inflamables y realizarse todos los demás experimentos eléctricos que normalmente se hacen con la ayuda de una bola o tubo de vidrio frotado; y de este modo queda completamente demostrada la semejanza de la materia eléctrica con la del rayo.

Nota: Esq. es la abreviatura de Esquire, un tratamiento honorífico utilizado en la época, especialmente después del nombre de un hombre.

Este mismo texto se publicó en un artículo en The Pennsylvania Gazette, el 19 de octubre de 1752:


Artículo sobre el experimento de la cometa (no se cita a Franklin)
(Fuente: The Pennsylvania Gazette, 19 de octubre de 1752)
🔍(Haz clic o toca la imagen para verla en tamaño completo)


El relato más detallado que se conserva es el de Joseph Priestley, The History and Present State of Electricity, with Original Experiments (Londres, 1767). Parece ser que Priestley obtuvo los detalles directamente de Franklin cuando coincidieron en Londres unos quince años después del suceso:


The history and present state of electricity, with original experiments by Priestley, Joseph, 1767
🔍(Haz clic o toca la imagen para verla en tamaño completo)


Traducción adaptada:

Para demostrar, de la manera más completa posible, la identidad del fluido eléctrico con la materia del rayo, el Dr. Franklin, por sorprendente que pudiera parecer, ideó la forma de atraer realmente un rayo del cielo mediante una cometa eléctrica, que izó cuando se percibió que se avecinaba una tormenta con truenos. Esta cometa tenía fijado un alambre puntiagudo, mediante el cual atraía el rayo de las nubes. Este rayo descendía por la cuerda de cáñamo y era captado por una llave atada a su extremo; la parte de la cuerda que sostenía en la mano era de seda, para que la fuerza eléctrica se detuviera al llegar a la llave. Descubrió que la cuerda conducía la electricidad incluso cuando estaba casi seca, pero que, cuando estaba mojada, la conducía con bastante facilidad; de modo que salía en abundancia de la llave al acercarse el dedo de una persona.

Con esta llave cargó unos frascos y, a partir del fuego eléctrico así obtenido, encendió alcoholes y realizó todos los demás experimentos eléctricos que suelen mostrarse mediante un globo o un tubo cargado de electricidad.

Dado que todas las circunstancias relacionadas con un descubrimiento tan trascendental como este (quizá el más importante que se haya realizado en todo el ámbito de la filosofía desde la época de Sir Isaac Newton) no pueden sino complacer a todos mis lectores, me esforzaré por satisfacerlos con la comunicación de algunos detalles que he obtenido de la mejor fuente.

El doctor, tras haber publicado su método para verificar su hipótesis sobre la similitud entre la electricidad y el rayo, esperaba la construcción de una aguja en Filadelfia para poner en práctica sus ideas; sin imaginar que una varilla puntiaguda, de altura moderada, pudiera servir para tal propósito; cuando se le ocurrió que, por medio de una cometa común, podría tener un acceso más rápido y mejor a las regiones del trueno que mediante cualquier aguja. Así pues, tras preparar un gran pañuelo de seda y dos palos cruzados de la longitud adecuada sobre los que extenderlo, aprovechó la oportunidad que le brindó la primera tormenta que se avecinaba para dar un paseo por un campo en el que había un cobertizo adecuado para su propósito. Pero, temiendo el ridículo que con demasiada frecuencia acompaña a los intentos fallidos en el ámbito de la ciencia, no comunicó su experimento previsto a nadie más que a su hijo, quien le ayudó a hacer volar la cometa.

Una vez izada la cometa, transcurrió un tiempo considerable antes de que hubiera indicios de que se estuviera electrificando. Una nube muy prometedora había pasado por encima de ella sin ningún efecto; cuando, por fin, justo cuando empezaba a desesperarse de su invento, observó que algunos hilos sueltos de la cuerda de cáñamo se erguían y se apartaban unos de otros, como si estuvieran suspendidos de un conductor común. Impresionado por este prometedor fenómeno, acercó inmediatamente el nudillo a la llave y —que el lector juzgue el exquisito placer que debió de sentir en ese momento— el descubrimiento quedó completado. Percibió una chispa eléctrica muy evidente. Le siguieron otras, incluso antes de que la cuerda se mojara, de modo que el asunto quedó fuera de toda duda, y cuando la lluvia mojó la cuerda, recogió fuego eléctrico en abundancia. Esto ocurrió en junio de 1752, un mes después de que los electricistas de Francia hubieran verificado la misma teoría, pero antes de que él tuviera noticia de nada de lo que ellos hubieran hecho.

 

¿Qué demostró Franklin con el experimento de la cometa?

Franklin no demostró que existiera la electricidad, sino que la electricidad producida por las tormentas era de la misma naturaleza que la electricidad que los científicos podían producir y estudiar artificialmente en el laboratorio. El llamado “fuego eléctrico” de las descripciones de la época era, en términos actuales, electricidad estática acumulada.

¿Y qué importancia tuvo?

La demostración tenía una consecuencia extraordinaria: si las nubes de tormenta contenían electricidad y esta podía ser conducida mediante un objeto metálico, era posible proporcionar a la descarga del rayo un camino controlado hacia tierra.

Esto daba fundamento experimental a la idea que Franklin había propuesto anteriormente de colocar varillas metálicas puntiagudas en los edificios para captar la electricidad de las nubes y conducirla hacia tierra. Era el principio del pararrayos.

Consejo:

Aunque Franklin tuvo mucho cuidado en quedar bien aislado, no fue menos la suerte de que no quedara electrocutado. Según el National Weather Service (NOAA), la fuente primaria de referencia en meteorología en EE. UU., un rayo típico tiene alrededor de 300 millones de voltios y unos 30.000 amperios. Volar una cometa en un día tormentoso es sumamente peligroso, por lo que no se debe intentar repetir el experimento de Franklin.


Para saber más: (en este mismo blog)